Juan Manuel Márquez pone a dormir a Manny Pacquiao

Por en Deportes 12/9/12 1:43am
El mexicano Juan Manuel Márquez (der.) noqueó en el sexto asalto a Manny Pacquiao este sábado 8 de diciembre en Las Vegas en su cuarto combate. JOHN GURZINSKI

A la cuarta fue la vencida para el peleador mexicano Juan Manuel ‘Dinamita’ Márquez, que con un tremendo recto corto de derecha noqueó en el sexto asalto al filipino Manny Pacquiao en pelea disputada este sábado 8 de diciembre en el MGM  de Las Vegas.

El combate Pacquiao-Márquez 4 respondió a todas las espectativas y fue una aunténtica batalla sobre el ring.

Tras dos primeros asaltos ganados por Pacquiao de manera cómoda pero ajustada, en el tercero Márquez soprendió al filipino mandándolo a la lona con un gran gancho de derecha. A partir de ahí la pelea cambió de manera espectacular y se convirtió en un auténtica batalla de poder a poder entre los dos boxeadores que se jugaron este cuarto combate a la ruleta rusa.

En el quinto asalto un recto de izquierda de Pacquiao mandaba a la lona a Márquez con una fuerte cortada en la nariz que le hizo sangrar a partir de ahí abundantemente. El filipino tuvo al borde del nocaut al mexicano pero no pudo acabarlo, aunque volvía a tomar el control de la pelea en ese instante, pero no por mucho tiempo.

El combate se decidió en el último segundo del sexto asalto cuando Márquez puso toda su ‘Dinamita’ en un recto cortó de derecha que hizo desplomarse como un saco de papas a Pacquiao sobre la lona, quien ya no se levantaría. Llegando a preocupar por lo inmovil que se quedó en un principio mientras su esposa lloraba a un costado del ring.

En la previa de la pelea, Márquez había asegurado que en esta ocasión tenía que noquear a Pacquiao para poderle vencer. Y así fue, de manera brutal y con un golpe demoledor para ponerle la guinda final a la mejor pelea del año y una de las mejores de la década.

“Sabíamos que era una pelea difícil, pero lo conecté bien, se fue a la lona y para mí no fue sorpresa porque había trabajado para esto”, dijo Márquez en declaraciones tras la pelea a ESPN Deportes.

“Tuvimos que llevar la pelea con calman, no perder la cabeza porque Pacquiao es un peleador de pegada fuerte y el que posiblemente se iba a la lona era yo. Había tenido una preparación sensacional. Fue una gran preparación por cuatro meses y medio. Entrenamos fuerza, velocidad y eso fue importante para esta pelea”.

Márquez, que salió a pelear con 143 libras, conectó 41 golpes de poder de 150 lanzados para un 27% de efectividad. Mientras que Pacquiao, que paró la vascula en 147 libras y que iba ganando en las tarjetas  al momento de ser noqueado, conectó 68 golpes de poder de 148 lanzados para una eficacia del 46%.

“Cuando ví sangrando tanto por la nariz a Márquez pensé que ya lo tenía y que podía acabarlo, me confié”, dijo Pacquiao en declaraciones a HBO PPV. “Hice lo mejor pero esto es el boxeo. No espera la potencia de los golpes de Márquez”.

Esta fue la tercera derrota por nocaut que sufre Pacquiao en sus 17 años de carrera profesional y la primera desde 1999.

Márquez (55-6-1, 40 KOs), de 39 años, toma con esta victoria nuevos bríos para estirar un poco más su brillante carrera y además se cobra la revancha a lo grande tras un empate y dos derrotas muy polémicas en las pelea previas ante el filipino.

Todo lo contrario le ocurre a Pacquiao (54-4-2, 38 KOs), de 33 años, que compromete muchísimo su carrera al dar un importante paso atrás con esta su segunda derrota consecutiva, alejándolo de esa condición de ser considerado como uno de los mejores boxeadores libra por libra del momento y de esa megapelea contra Floyd Mayweather Jr. de la que tanto se ha hablado.

La sombra de una posible Pacquiao-Márquez 5 saltó rápidamente nada más acabar el pleito. Márquez declaró a ESPN Deportes que ahora sólo quería disfrutar de su victoria, que ya se vería en un futuro y concluyó dedicándole su victoria al nuevo presidente mexicano Enrique Peña Nieto al que le envió además un saludo con mucho afecto.

Mientras que Pacquiao dijo querer la revancha, algo que parece inevitable que vuelva a pasar por tres razones muy claras: porque esa quinta pelea volvería a ser un negocio redondo, porque ahora Márquez le debe al filipino la revancha y porque ambos parecen estar hechos el uno para el otro.