GORUCK Challenge: ‘La buena vida’ en las calles de Hollywood

Por en Deportes 01/16/13 12:41pm

Era la una de la mañana en una fría noche de enero y nos encontrábamos esperando en el estacionamiento del legendario edificio de ‘Capitol Records ‘ en Hollywood, California. Un grupo de 18 hombres dispuestos a asumir el reto ‘GORUCK Challenge’.

La Clase N º 379 tomó las calles de Hollywood y comenzamos nuestra caminata hacia nuestro primer objetivo, el ‘Hollywood Bowl’. Sin saber lo que venia, nos trasladamos en unísono, pero aun no nos comportábamos como equipo, la mayoría de nosotros marchábamos hacia adelante sin decir una palabra. Un grave error del que pronto sufriríamos las consecuencias .

A sólo 30 minutos del inicio nos dimos cuenta que nos esperaba una larga noche.  El Cadre(instructor) Carlos nos formo en dos líneas y nos pregunto si sabíamos el  nombre de todos nuestros compañeros, la mayoría no respondió. El Cadre inmediatamente nos advirtió “Si vinieron a hacer esto como individuos y ver que tan lejos pueden llegar individualmente mejor váyanse”.

El mensaje era sencillo, y las palabras del Cadre Beaux fueron sabias “o aprenden a elevarse como equipo o caerán como individuos” Durante las siguientes dos horas los Cadre nos destrozaron física y mentalmente hasta que finalmente fuimos una unidad.

Flexiones, caminatas de oso, desliz de francotirador, sentadillas, todos ellos instrumentos para tratar de moldearnos en una equipo. Pero la mayoría de nosotros, por desgracia, seguíamos pensando como individuos. Fue entonces que los Cadre decidieron mostrarnos “ El túnel del amor”.

El equipo se formo en una fila, uno enseguida del otro con las manos y pies en el piso y el torso elevado, mientras el hombre de la orilla se arrastraba por debajo de todos. El punto del ejercicio era pensar en tus compañeros primero, si eres el hombre de abajo intentas pasar por el túnel lo más pronto posible para hacer la tarea más fácil a los de arriba que deben mantener su posición. Un ejercicio difícil de explicar con palabras, pero bastante efectivo para fomentar el trabajo en equipo.

Nos costó tiempo y trabajo el aprender a pensar y movernos como una unidad, los Cadre nos destrozaron durante un par de horas. En el proceso perdimos a dos hombres, uno de ellos por enfermedad que se negaba a darse por vencido, no fue hasta que los Cadre le ordenaron a retirarse por salvaguardar su salud y su compañero se ofreció a llevarlo a casa, fue difícil verlos retirarse ya que ninguno estaba dispuesto a darse por vencido.

Luego de una golpiza física y mental la clase n º 379 se convirtió finalmente en un equipo en las sombras del Hollywood Bowl.

Una vez que aprendimos a pensar como unidad el desafío se puso aun más intenso, pero empezaba a ser divertido. A través de una serie de ejercicios y simulaciones de combate aprendimos las bases de cómo actuar en estas situaciones.  La simulación y escenario para la noche fue un apocalipsis zombie.

Con varias horas de desafío en el bolsillo, aprendimos que nada sería fácil, ni siquiera tomar un descanso. Si queríamos ganarnos el derecho de tomar un respiro, debíamos primero pasar por la prueba de ‘The Hunger Games” estilo GORUCK.

El equipo se formo en circulo mientras dos hombres luchaban en el centro. Sentados espalda a espalda en el suelo, los participantes debían dominar al contrincante y ponerlo de espaldas al suelo, sin levantar las rodillas al hacerlo. El resto del equipo debía hacer flexiones y sentadillas sin parar hasta que fuera su turno.

El sol salió finalmente, nuestras piernas estaban cansadas pero había buena energía en el equipo, hasta que el Cadre nos informó de la próxima misión. Llevar a seis miembros heridos del equipo al hospital más cercano, situado a 1.6 millas de nuestra ubicación actual. Seis de los 15 hombres en el equipo tendrían que ser cargados.

Habíamos trabajado duro a través de la noche para convertirnos en un equipo, pero la fatiga y la dificultad de la tarea en cuestión nos hizo olvidar los fundamentos y la unidad comenzó a fallar. Fue aquí donde el Cadre decidió refrescarnos la memoria sobre el trabajo en equipo.

Volvieron las flexiones y sentadillas pero el castigo físico no funcionaba por lo que el Cadre decidió recurrir a otras tácticas. Nos tomamos de la mano en parejas mientras saltábamos por las calle de Hollywood como niñas pequeñas para luego terminar con el ‘paseo elefante’, una fila donde el hombre de enfrente pasa su mano izquierda entre sus piernas para que el hombre de atrás la tome con su derecha, una posición no muy cómoda.

La táctica funciono y en minutos estábamos de nuevo comportándonos como un equipo por lo que los Cadre decidieron hacer la misión un poco más fácil. Había que llevar a solo tres heridos hacia el punto en el mapa.

Con la carga reducida a la mitad y el equipo unido una vez más, fuimos capaces de llegar a nuestro destino justo antes del límite de tiempo.

Durante la noche, los Cadre nos dieron los nombres de nuestros supuestos contactos con los que nos reuniríamos en diferentes puntos de nuestra ruta según la simulación. Fue en este punto del recorrido que nos pusieron a prueba. Bajo el estrés físico y mental, ¿seríamos capaces de localizar a nuestro contacto?

La mayoría estábamos exhaustos y al hablar con nuestro ‘contacto’ soltamos la sopa. Más tarde nos dimos cuenta que el contacto era en realidad un impostor. El Cadre Beaux nos explico la importancia de siempre estar alerta y de dudar de todos en situaciones de combate.

Nos acercábamos al final de nuestro viaje, pero eso no significo que las cosas se tornaron más fáciles. Durante todo el recorrido cada uno de nosotros cargamos una mochila o ‘Ruck’ con 6 ladrillos adentro que pesaban más de 40 libras, una tarea bastante dura, pero durante las últimas dos millas del recorrido debimos cargarlas sin el uso de cintos o correas. El llevar la mochila con los brazos al frente fue algo brutal.

Después de 10 largas horas de recorrer las calles de Hollywood finalmente pudimos ver el comienzo del fin, pero aun había una última montaña por conquistar.

Una vez en la cima del monte de ‘Runyon Canyon’, exhaustos y deshidratados escuchamos las últimas palabras y consejos del Cadre Carlos y el Cadre Beaux. Y tan repentinamente como había iniciado ,el GORUCK Challenge llegó a su fin. Nos tomo a todos un par de segundos en entender que lo habíamos logrado.

El recorrido aunque fue brutal física y  mentalmente, y en ocasiones dude de mi capacidad para termínalo, me dejo marcado de una manera muy positiva. Tengo ahora 17 nuevos hermanos con los que pase 10 de las mejores horas de mi vida.

Podría tratar de explicar lo que sentí en la punta del ‘Runyon Canyon’, podría decirles que estuve a punto de derramar una lagrima de la emoción, pero no lo entenderían, y aun con el video del proceso en el que documentamos el recorrido (con la ayuda de las increíbles Lari y Kit) no lograría transmitirles el sentimiento de lo que significa hacer el ‘GORUCK Challenge’, la única manera de entenderlo es haciéndolo tu mismo.

La clase #379 terminó el GRC a las 1100 horas del 12 de Enero del 2013, los 15 hombres que empezamos como extraños somos ahora hermanos y somos todos “GORUCK Tough”. ¿Quieres ser parte de la familia? ¿ Quieres ganarte el derecho de portar el parche GRT? Ven y vive la ‘buena vida’, ‘good living’ como lo denomina el creador de GORUCK. Te reto a que te inscribas y termines el GRC. Hazlo, aquí te estaremos esperando.