Los Ravens conquistan el Super Bowl XLVII, el del apagón

El jugador de los Baltimore Ravens, Ed Reed, levanta el trofeo Vince Lombardi tras derrotar a los 49ers en el Super Bowl XLVII. GETTY-AL BELLO

De la mano de su gran mariscal Joe Flacco y una defensa que funcionó en los momentos precisos, los Baltimore Ravens ganaron este domingo el Super Bowl XLVII al derrotar 34-31 a San Francisco 49ers en un intenso y emocionante partido disputado en el Superdome de Nueva Orleans.

El partido tuvo de todo, ganó el equipo que no era favorito, se batieron récords, tuvo unos anuncios buenísimos, el show del descanso brilló con Beyoncé, pero si por algo va a ser recordado y va a pasar a la historia este Super Bowl XLVII va a ser por el apagón que sufrió, el primero en la historia de este tipo de partidos y que además sirvió para romperlo en dos partes, una primera favorable a los Ravens y la otra a los 49ers, que por poco logran la mayor remontada de la historia.

Y es que eso de que se te vaya la luz en casa pasa hasta en las mejores familias, pero cuando tienes a más de 100 millones de invitados, aunque se audiencia televisiva, pues la verdad que da un poco más de vergüenza.

El gran protagonista fue Flacco, quien lanzó con efectividad 22 de 33 pases para 287 yardas, tres touchdowns, ninguna intercepción y un índice de pase de 124.2. Lo que le valió ser elegido MVP del partido.

Los Ravens ganan su segundo título de la NFL, primero desde el año 2000 y siguen invictos en Super Bowls. No así los 49ers que perdieron su invicto y no pudieron igualar la marca de seis Super Bowls que tienen los Steelers.

Los Ravens le dieron a su técnico John Harbaugh el primer título de su carrera y un importante hito sobre su hermano menor Jim, quien dirigió a los 49ers en un duelo bautizado por la prensa como el “HarBowl”.

El mariscal de los Ravens, Joe Flacco, jugó un gran partido y guió a su equipo a conquistar el Super Bowl XLVII, donde fue elegido MVP del partido. GETTY

El partido marcó también el retiro del apoyador defensivo de los Ravens, Ray Lewis, quien se despide con su primer anillo de campeón luego de 17 años en la Liga, y medio de acusaciones por supuesto uso de sustancias dopantes.

El partido, que fue interrumpido durante 34 minutos por un apagón de luz al comienzo del tercer periodo, estuvo abierto hasta el último segundo del tiempo reglamentario, después que los 49ers remontaran una desventaja de 22 puntos (28-6) al inicio del tercer cuarto y se pusieran 31-29, al fallar un intento de conversión de dos puntos que les hubiese dado el empate al principio del último cuarto.

El pateador Justin Tucker con 5:38 minutos por jugarse hizo un gol de campo de 38 yardas que puso el marcador de 34-29.

Los 49ers fallaron en su última posesión de balón el touchdown en la cuarta oportunidad y los Ravens se hicieron con la victoria al provocar un safety en contra para que se agotara el reloj y les diera la victoria final por 34-31.

Entre los momentos más memorables del partido estuvo un retorno de patada de 108 yardas del receptor de los Ravens, Jacoby Jones, al inicio del tercer cuarto, lo cual empató el récord de la NFL.

Así como el touchdown del mariscal de los 49ers, Colin Kaepernick, quien acarreó el balón por 15 yardas para un touchdown, lo cual impuso nuevo récord en partidos de Super Bowl.

Kaepernick fue de menos a más y terminó el partido con 16 pases completos de 28 intentos para 302 yardas, 1 touchdown y 1 intercepción para un índice pasador del 91.7.


El autor

Jose Luis Sanchez Pando es el editor de deportes Vívelohoy

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