La carrera de ‘Chucho’ Benítez en imágenes

Por en Deportes 07/29/13 2:55 PM

El atacante Christian ‘Chucho’ Benítez, una de las estrellas del fútbol ecuatoriano y quien murió el lunes en Catar tras su debut con el club Al-jaish SC, era una de las cartas del seleccionado tricolor para clasificarse al Mundial de Brasil-2014.

Hábil, potente e infatigable en la búsqueda del gol, Benítez falleció a los 27 años a causa de un paro cardiorrespiratorio tras sufrir un fuerte dolor abdominal, producto al parecer de una peritonitis, según dijo Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF).

Su repentina desaparición deja a la selección ecuatoriana sin uno de sus principales artilleros cuando apenas faltan cuatro fechas para el final de las eliminatorias sudamericanas.

Ecuador marcha tercero en la tabla de posiciones con 21 puntos, detrás del líder Argentina (26) y Colombia (23). El clasificatorio otorga cuatro cupos para el Mundial y al quinto la posibilidad de una repesca contra el quinto de Asia.

Benítez anotó su último gol con el combinado en marzo pasado frente a Paraguay, en la victoria por 4-1 en Quito. Sumó cuatro tantos en la actual eliminatoria y conformaba con el atacante Felipe Caicedo (Lokomotiv, Rusia) una temible dupla que estaba muy cerca de llevar a los ecuatorianos a su tercer Mundial.

El ‘Chucho’, que debutó en el fútbol profesional en 2004 con El Nacional de Quito, se había incorporado semanas atrás al cuadro catarí Al-jaish SC tras abandonar el balompié azteca convertido en estrella. Con el América se coronó campeón en el torneo Clausura-2013 y máximo anotador con 12 goles, título que ostentó en tres ocasiones durante su exitoso paso por México.

Antes de viajar a Catar, donde era esperado con gran expectativa, Benítez se despidió de la afición de las ‘águilas’ a través de las redes sociales. “Agradezco a cada uno de mis compañeros porque me ayudaron a hacer cada gol, cada jugada. Al aficionado del club, que la verdad me hizo vivir momentos muy buenos, tengo que agradecerles yo, mi familia, el trato que me dieron desde que llegué, porque cuando estuve mal me ayudaron siempre a levantarme”, dijo.

El elenco catarí, al que fue traspasado el 7 de julio, se declaró en “shock” por la muerte del ecuatoriano. “Benítez había participado por primera vez (con el club) en el juego de ayer (domingo). El partido se jugó contra el club Qatar, por la tercera ronda de la Copa Sheikh Jassim 2013. Benítez participó en el juego sin quejarse de ningún problema de salud”, señaló Al-jaish SC en su página oficial.

Benítez también militó en el Birmingham de Inglaterra y en el Santos Laguna de México, pero su página más gloriosa la escribió con el América. “Lamentamos mucho la situación, es un golpe terrible”, afirmó Ricardo Peláez, director deportivo de las ‘águilas’.

Hijo del exfutbolista Ermen Benítez, uno de los mayores artilleros del fútbol ecuatoriano, el ‘Chucho’ se formó en El Nacional (de las Fuerzas Armadas) y jugó con la selección el Mundial de Alemania-2006.

Benítez debutó con la escuadra nacional en el duelo de Ecuador frente a Alemania, y desde entonces era considerado uno de los imprescindibles de la selección. Interrogado sobre sus características como jugador, el ariete se describía como un futbolista que “trato cada día de superar los obstáculos y de divertirme” en la cancha.

Entre sus sueños estaba “llegar a un equipo muy grande, y tratar de ser cada día mejor”, según confesó en una entrevista publicada en la página de la Conmebol.

El joven delantero tenía entre sus ídolos al brasileño Romario y al exvolante ecuatoriano Alex Aguinaga (exNecaxa, México), y en más de una ocasión mostró un talante temerario. “Siempre voy a ganar o voy a perder, pero miedo a nada”, declaró al canal público Gama TV en una reciente entrevista.

Benítez, que encarnaba el sueño de muchos negros ecuatorianos que escalan socialmente por su talento con el balón, deja esposa y cuatro hijos.

“Era un goleador extraordinario que hoy mismo será irremplazable en nuestra selección”, dijo el presidente de la FEF, Luis Chiriboga, resumiendo la sensación de muchos ecuatorianos.

-AFP