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Foto por THOMAS SAMSON/AFP/Getty Images

Malas calificaciones a asilos, pero buenas hipotecas

12/23/14 9:07am
SEGUNDA DE CUATRO PARTES

El magnate de asilos Floyd A. Schlossberg debía sentirse feliz con el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano el 30 de marzo de 2012.

Los residentes de asilos y los americanos que pagan impuestos quizás no tanto.

Fue el día en que Cambridge Realty Capital dio una aprobación inicial a una aplicación de una hipoteca por $12 millones para el asilo de ancianos Alden Alma Nelson Manor en Rockford, Illinois.

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) aseguró el préstamo a través de un programa federal poco conocido que comenzó en 1959.

Las instalaciones de un piso ubicadas en una calle arbolada cambiaron recientemente su nombre a Alden Derbes. Este es una de las varias docenas de asilos que Schlossberg, un hombre robusto con gafas, ha llegado a poseer desde que comenzó en esta industria en 1970.

El préstamo de $12 millones, un refinanciamiento, tuvo una tasa de interés de sólo 3.63%, cerca de la tasa promedio para los participantes en el programa de HUD y casi 2 puntos de porcentaje menor que la tasa que Cambridge había dado a Alden Alma Nelson Manor en 2004 por una hipoteca similar respaldada por HUD.

Pero mucho había ocurrido en el asilo en los años transcurridos entre los dos préstamos. Por un lado, el estado multó al asilo con un total de $145,000 por su rol en tres muertes de residentes. No está claro a partir de los registros públicos disponibles si esas multas fueron reducidas tras una apelación.

Además Alden Alma Nelson Maner recibió la menor clasificación posible en calidad general, una estrella en una escala de cinco estrellas, del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) federal en 2009. La marca de calidad general es determinada por  clasificaciones de inspecciones de salud, niveles de personal y medidas tales como el porcentaje de residentes de alto riesgo con úlceras por presión. Una clasificación de una estrella, dice HHS, indica que la atención provista está “muy por debajo del promedio”, en el 20% más bajo dentro de una estado en particular. La calificación para el asilo de Rockford se mantuvo sin cambios durante siete ciclos de informes consecutivos hasta 2011 y el sitio fue uno de los pocos del país en mantener una calificación tan baja por tanto tiempo, de acuerdo con un análisis de USA Today de 2012.

Sin embargo, Cambridge Realty concedió la refinanciación de la hipoteca.

Y HUD la garantizó.

 

Negocios… como de costumbre.

¿Una situación inusual? No, en verdad. Los asilos que brindan una atención pobre rutinariamente han recibido préstamos de adquisición, construcción, refinanciamiento y mejoras de HUD en todo el país. De hecho, desde 2001 cientos de los asilos con peores calificaciones en la nación han recibido una -y dos en muchos casos- hipotecas respaldadas por HUD por un valor cercano a $2.5 billones, de acuerdo con el análisis de datos de préstamos y calificaciones del Centro de Integridad Pública.

A pesar de que HUD reestructuró la oficina que maneja el programa en 2008 para coordinar el proceso de aplicación de hipotecas y requiere la presentación de los últimos reportes de calidad al evaluar potenciales hipotecas de construcción y rehabilitación, el número y el volumen de las instalaciones de una estrella que consiguieron seguros de HUD subió cada año de 2009 a 2012. Casi dos décadas de reportes desfavorables del gobierno acerca del programa -de la Oficina de Contabilidad del Gobierno y la Oficina del Inspector General de HUD- parecen no haber hecho mucha diferencia.

Brian Sullivan, vocera de HUD, escribió en un correo electrónico que el promedio de calidad general de las instalaciones de asilos que recibieron seguros recientemente ha mejorado cada año desde 2011, y el doctor David Gifford, vicepresidente senior de calidad y asuntos reglamentarios de la Asociación Americana de Cuidado de Salud, la organización líder para la defensa de asilos con fines de lucro, alabó los altos porcentajes de instalaciones de asilos especializados que recibieron la calificación más alta, cinco estrellas, del gobierno federal desde 2009 hasta 2013.

Pero la senadora nacional demócrata Jan Schakowsky, de Illinois, una legisladora líder en asuntos de ancianos, describió los resultados como “indignantes”. Y Charlene Harrington, una profesora emérita de enfermería de la Universidad de California en San Francisco, dice que el patrón de seguros presenta serios interrogantes sobre la asignación de recursos públicos, la comunicación entre los organismos y lo que ella llamó una sorprendente falta de supervisión.

“No hay un escrutinio público ni supervisión ni coordinación”, dijo Harrington, quien

fue contratada por HUD para estudiar datos de mercado para el programa de hipotecas durante cinco años en la última década. HUD, dijo Harrington, es un “organismo  que está a la deriva y ha sido así desde que comenzó”.

 

Comienzos

Como parte del Acta Nacional de Vivienda de 1964, el programa de hipotecas para asilos fue creado porque el Congreso creyó que los asilos con fines lucrativos estaban teniendo problemas para conseguir préstamos en términos razonables.

En 1964 el programa se expandió para incluir a los asilos sin fines lucrativos. Las autoridades de HUD y los prestamistas veían generalmente a los asilos como negocios riesgosos antes de 1965, según un informe del gobierno, pero la aparición del programa de Medicaid ese año permitió un flujo de ingresos más confiable para los asilos.

Como HUD garantiza las hipotecas, el público acaba pagando cuando un asilo no puede pagar las hipotecas. Los costos incluyen el monto original del préstamo, los requisitos de pagos de primas y recuperaciones por la venta de billetes y propiedades, de acuerdo con un informe de la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO por sus siglas en inglés) de 1995.

El programa otorga seguros para la compra, construcción, refinanciamiento y mejoras de asilos de ancianos. HUD ha otorgado seguros de hipotecas a más de 7,000 instalaciones de asilos desde que se inició el programa. En agosto de 2014 más de 2,000 -alrededor del 13%- asilos tenían hipotecas de HUD. Las hipotecas respaldadas por HUD tenían una tasa de interés promedio de 4.2% y un valor combinado de más de $16 billones.

En 2012 HUD dijo que los seguros hipotecarios eran parte de un grupo de programas que “fortalecen comunidades en todo el país”.

El rol de estos programas es espacialmente importante en la situación económica actual”, dijo HUD.

 

Viendo estrellas

Desde 2009, 240 instalaciones en 38 estados y Washington, DC han recibido hipotecas respaldadas por HUD un mes después de recibir una calificación de una estrella del gobierno federal por un valor cercano a los $2 mil millones. Ohio tuvo el mayor número, 30, de este tipo de asilos. Illinois, con 20 asilos, fue segundo. California fue tercero. Con $242 millones en seguros de hipotecas, Nueva York tuvo el valor más alto de seguros hipotecarios para asilos.

Hubo muchas corporaciones con fines de lucro entre los asilos de una estrella préstamos hipotecarios de bajo costo garantizados por HUD. Las corporaciones poseían un poco más de la mitad de todos los asilos de ancianos, pero representaban algo más de dos tercios de los beneficiarios hipotecarios garantizados por HUD y con bajas calificaciones, una tendencia criticada por Harrington, de USCF. “Creo que (las hipotecas garantizadas por HUD) deben limitarse sólo a las organizaciones no lucrativas”, dijo Harrington. “Ciertamente no hay razón para que el gobierno esté financiando corporaciones con fines de lucro.”

Para decenas de instalaciones, la mala calidad de la atención tampoco estuvo sólo limitada a un solo ciclo de inspección. Más de 30 destinatarios de hipotecas con calificaciones de una estrella se ubicaron durante siete ciclos de inspecciones consecutivos entre las 564 instalaciones -un 5%- identificadas por USA Today en 2012 como los asilos con calificaciones más bajas de Nursing Home Compare, un sitio web del gobierno que el público puede consultar para obtener información de asilos.

La industria de asilos de ancianos ha argumentado que el sistema federal de calificaciones de cinco estrellas es inexacto y excesivamente penalizador, pero los destinatarios de hipotecas garantizadas por HUD también tuvieron problemas con la seguridad en sus asilos, según un informe de GAO de 2009. Alrededor de dos docenas estaban en una lista de 580 hogares de ancianos que para la agencia de control deberían recibir un cuidado regulatorio extra.

También Alden Alma Nelson Manor, que también recibió multas estatales por incidentes de abuso sexual o golpizas de unos residentes a otros, fue un asilo de una estrella de la lista de GAO. También lo fue un asilo de un propietario diferente, la ex Woodstock Residence en los suburbios del Condado McHenry, Illinois, ahora conocido como Crossroads Care Center Woodstock.

En 2008 el estado de Illinois recaudó cerca de $360,000 en multas contra las instalaciones de Woodstock después de conocer las muertes sospechosas de seis residentes. La pena fue la más grande entre cientos de ellas que fueron emitidas por el estado durante la década pasada a partir de 2004. Marty Himebaugh, una enfermera del asilo supuestamente llamada “el Ángel de la Muerte” por la supervisora Penny Whitlock, enfrentó más tarde cargos por sobremedicar a residentes deliberadamente. Himebaugh se declaró culpable por delito de negligencia criminal en el proceso penal posterior.

Sin embargo, en enero de 2013, incluso con las bajas calificaciones y después que el caso generara atención en los medios, el asilo recibió un préstamo de $4.4 millones respaldado por el HUD con una tasa de 2.86%. Woodstock también estaba entre un grupo de 70 asilos de una estrella que recibieron al menos dos hipotecas respaldadas por HUD desde 2001. El valor de esas hipotecas fue de más de $530 millones.

Pero los problemas de cuidado de pacientes entre recipientes de hipotecas garantizadas por HUD se extendieron más allá de las instalaciones de una estrella.

En 2009 Bennie Saxon, un veterano de la segunda Guerra Mundial de 84 años, conocido por amigos y familiares por sus modales suaves y su ropa elegante, cayó desde un cuarto piso y murió en el asilo Alden Wentworth Rehabilitation, una propiedad de Schlossberg en el sur de Chicago.

La muerte de Saxon dio lugar a protestas de ancianos residentes afroamericanos por las condiciones del lugar e hizo que la senadora estatal Jacqueline Collins convocara una audiencia sobre la seguridad de los asilos.

El 7 de julio de 2010 otro residente de Alden Wentworth murió después de recibir narcóticos allí por tres semanas, en contra de las instrucciones del médico que lo trató previamente, según los registros estatales. El estado impuso una multa de $20,000 al asilo. En agosto de 2012 el asilo, que tenía una calificación de dos estrellas en julio, recibió un préstamos respaldado por HUD con una tasa de 2.5%.

Una tercera propiedad de Schlossberg, Alden Village North, fue el centro de una serie de artículos del Chicago Tribune a lo largo de 2010 con una crónica de 13 muertes dudosas durante la década anterior que llevaron a citaciones por parte del estado. Ese asilo había recibido una hipoteca garantizada por HUD de $12,96 millones y más tarde obtuvo un refinanciamiento garantizado por HUD por la misma cantidad en agosto de 2013.

El proyecto del Tribune llevó al Estado a revocar la licencia de Alden Village North en 2011, según los registros estatales. Pero las instalaciones pudieron mantenerse abiertas después que un juez dictaminara que el estado había desperdiciado su oportunidad para cerrar el asilo, según el Tribune.

Un informe de 2011 de la oficina del inspector general de HUD criticó la escasa prioridad que los funcionarios de HUD daban a la aplicación de la reglamentación. Debido a que el asilo de ancianos Somerset Place de Chicago estaba al día en su hipoteca, según el informe, el HUD no estaba al tanto de cuestiones urgentes de salud y seguridad hasta que el estado revocó su licencia.

Ese asilo, que recibió una hipoteca de $28.8 millones que HUD garantizó en junio de 2013, tuvo una calificación de dos estrellas hasta 2009.

“Si el personal hubiera sido consciente de los problemas identificados por CMS (los Centros para Servicios de Medicare y Medicaid), podría haber sido capaz de resolver esos problemas antes del fracaso de la propiedad”, dijo el informe.

En su respuesta HUD destacó sus acciones inmediatas y agresivas después de enterarse de la violación reglamentaria, pero otros se mostraron escépticos.

 

Años de críticas

El informe de 2011 del inspector general de HUD fue el último de una serie que se remonta más de 15 años cuestionando la administración de la agencia del programa de seguro hipotecario. Allí se critican los métodos contables de HUD, los cientos de millones de dólares en pagos no cumplidos, la falta de seguimiento para hacer mejoras sugeridas y el monitoreo de la calidad de la atención.

“Creemos que es poco probable que el HUD será capaz de manejar eficazmente el asilo y los programas de servicios para ancianos en un futuro cercano”, la GAO escribió en 1995.

Pero Sullivan, portavoz de HUD, dijo que el manejo del programa por parte de la agencia de hecho ha mejorado. También agregó que un nuevo manual para el programa de hipotecas que entró en vigor el 1 de septiembre 2014, fue diseñado específicamente para responder a las críticas contenidas en el informe general del inspector de 2011.

Entre los cambios sugeridos figura tener en cuenta la calidad de la atención prestada a otros asilos de propiedad del mismo titular de la instalación que está buscando una hipoteca asegurada por HUD.

Los nuevos criterios podrían presentar un problema para Schlossberg, uno de los más grandes operadores de asilos más grandes del estado.

Sus asilos acumularon más de doce violaciones y cerca de $900,000 en multas con Illinois entre 2004 y 2014 por más de 10 muertes, casos de gusanos creciendo en heridas y una espera de 20 días para evaluar una úlcera por presión, afirman registros estatales. En muchos casos las multas fueron reducidas cuando fueron apeladas.

En agosto de 2014 Schlossberg poseía 18 hipotecas activas y respaldadas por HUD por un valor de $230 millones con una tasa promedio de 3.5%. Cambridge Realty proporcionó todos los préstamos con la excepción de dos.

El septuagenario dueño del asilo también ha sido un activo protagonista político. Desde 1997, Schlossberg hizo cientos de donaciones valuadas en cerca de $700,000 a candidatos federales y estatales, de acuerdo con análisis de datos de donaciones del Centro.

Entre los recipientes se incluyen Schakowsky, demócrata por Illinois, Dennis Hastert, ex presidente de la Cámara de Diputados, y el senador Mike Crapo, republicano por Ohio, y miembro del Comité de Bancos, Vivienda y Desarrollo del Senado, que supervisa a HUD.

Schlossberg no respondió a múltiples pedidos para una entrevista. Su abogada Ariana Fisch tampoco respondió a los pedidos de comentarios.

En una entrevista de 2013 con el director ejecutivo de la nueva compañía de medios Intronet, Schlossberg dijo que la cadena Alden planea construir pequeños campus. Si el pasado puede predecir el comportamiento futuro, es probable que el viejo director ejecutivo solicite el apoyo adicional de HUD. Más de 20 propiedades de Alden recibieron hipotecas garantizadas por HUD desde 2001, de acuerdo con registros de HUD.

Michael Thamer, un abogado de California que fue clave en un juicio histórico de personal de asilos contra la cadena de asilos Skilled Healthcare, dijo que son necesarias medidas severas para alterar las conductas de los propietarios.

“Si uno no es elegible para los fondos de HUD a menos que tenga antecedentes impecables, eso tendría un fuerte impacto en el comportamiento”, dijo Thamer.

 

—Este artículo fue escrito con el apoyo del Fondo para el Periodismo Investigativo