Nuestra Belleza Latina 2011: Una crítica (constructiva)

Por en Entretenimiento 05/23/11 3:57pm

Nastassja Bolívar, NBL 2011. Atrás, la conductora del programa, Giselle Blondet. UNIVISION

Cuando en 2007, Univision anunció que tendría su propio certamen de belleza, titulado “Nuestra Belleza Latina”, el cual, más que un desfile de bellas o una pasarela, serviría como “semillero” para nuevos talentos, hubo mucha expectativa.

Las bases de ese programa eran entonces, encontrar a la mujer que representara a la mujer latina en EEUU: que fuera bella, inteligente y que claro, hablara bien el español.

En las cuatro ediciones anteriores, las cuatro reinas –Alejandra Espinoza, Melissa Marty, Greydis Gil y Ana Patricia González- fueron elegidas por el panel de jueces, liderado por el venezolano Osmel Sousa, presidente del certamen Miss Venezuela y Lupita Jones, primera Miss Universo mexicana (1991) y directora del certamen de belleza en México, “Nuestra Belleza”.

Las cuatro reinas anteriores NBL hablaban español perfecto a la hora de ser coronadas.

Algunas de esas cuatro (hay que reconocerlo) no eran las candidatas más bellas, ni las mejores en la pasarela, el baile o la actuación ni tenían el tan mencionado en esta ocasión “porte de reina”- si nos guiamos por los estándares de un típico certamen de belleza-, pero sí las que representaban  y cumplían con los estándares del jurado para ser las representantes de la belleza latina.

Y de paso, para llevarse un cuarto de millón de dólares en premios y un contrato por un año con Univision y una oportunidad única de hacer carrera en los medios de comunicación.

Lo que destacaba a NBL de otros concursos de belleza era que la ganadora se veía más común, una mujer más, que no importaba si estuviera casada o fuera madre de familia. Y eso se perdió un poco en esta temporada.

La quinta temporada, la más ‘dramática’

Esta temporada tuvo a la primera poco agraciada (que no lo es, aunque a Osmel Sousa casi le daba el infarto con sólo verla), Maribel de Santiago,  la mexicana radicada en Las Vegas, Nevada. Maribel fue una de las causantes directas de los altos niveles de rating de esta edición.

Mención merece el escándalo de las fotos de la cubana Juliette Cabrera, a quien le “descubrieron” unas fotos en las que aparecía c0n el torso descubierto y otras en poses sugerentes. Esto le  costó su expulsión de NBL. En su lugar, llegó otra cubana, Jenny Arzola, quien obtuvo el cuarto lugar en la final y quien se lució pese haber entrado “tarde” a la competencia.

Otras chicas que se hicieron notar: la ecuatoriana Diana Cano y la mexicana Miriam Hernández, que abusó un poco de ser buscapleitos y un tanto intrigosa.

Otra que generó muchos comentarios fue Gredmarie Colón. La puertorriqueña, casada con Alexis del dueto reggaetonero Alexis y Fido, tuvo que sortear el hecho de que la relacionaran con su marido todo el tiempo y que atribuyeran su lugar en la competencia a él.

A Colón le criticaron su estatura, una crítica sin fundamento porque rara es la típica mujer latina que mide más de 5’6”; es más, la mayoría son “bajitas”. Colón tuvo una seguridad, aplomo que muchas “altas” no tuvieron. ¿Y su dicción? Impecable. Por eso quedó en  segundo lugar.

Nicole Suárez, de origen colombiano y representante de Chicago fue criticada por ser “muy tímida”, pero tenía muchas cualidades –como su español y su dicción- para ser reina. Ah, también tiene “porte de reina”.

Este año, quizá para evitar los comentarios del público de que los jueces no estaban eligiendo a “la más bonita”, Univision cambió la forma de coronar a la reina, cediéndole el poder al público.

El resultado: la coronación de Nastassja Bolívar, una chica de origen nicaragüense y que sí, físicamente es bellísima y con porte de reina.

Lo que fue noticia en esta edición fue que le  “madrugaron” a Univision los resultados en la red social de Twitter. Como el programa fue grabado, los blogs “Close Up” y  “Beauties of the Word” se adelantaron por horas a la gran final e informaron que Bolívar era la ganadora.

Críticas a la reina

¿Qué es lo que más se le ha criticado a Nastassja Bolívar? que no hable español con fluidez y su mala dicción.

Otro detalle, que no debe ser importante: el tamaño de su nariz. Ayer, Roder Figueroa, el “fashionista” de Univision y conductor del programa “Sal y pimienta”, comentó que no importaba la nariz, porque se podía operar, ni importaba que no hablara español, porque lo podía aprender. (Si cuando entregue la corona en 2012 no ha mejorado su español, eso sí sería el colmo).

Lo realmente importante era que tuviera “porte de reina”. Lo imperdonable sería que fuera fea, ¿no?, según esos estándares. Me parece que la nariz de Nastassja es perfecta. Si se la operara, cambiaría su belleza natural. Y ahí ya se caería en el juego de que para ser bella, tienes que operarte hasta la conciencia.

Un comentario que me llamó la atención en Twitter tras esta elección, fue que Nastassja representaba a la latina nacida y criada en EEUU (cierto en parte). Razón de más y compromiso de más para que hablara bien el español. A otra concursante, Jocell Villa (mexicana de Los Ángeles, California), no se le perdonó esa falta. Pero no era Nastassja.

Entonces, ¿es culpa de Nastassja haber sido ganadora? No.  ¿Cuentan las opiniones? No. El público tiene la reina que eligió y contra eso, no hay nada que cambie.

Esto fue como en las elecciones políticas. Si uno no vota, no se puede quejar. Y si se votó y no ganó la favorita, no se puede decir que hubo “mano negra”. Eso se llama democracia, ¿no?

Univision cumplió con entretener, y dar lo que la gente quería. Eso es todo. Para bien o para mal “Good Save the Queen”.