
¿Qué estará tramando Madonna? GETTY
Madonna, la reina de la reivención, la que ha escandalizado, inspirado y derribado barreras, ¿nerviosa por su participación del domingo en el intermedio del Super Bowl? Parece broma.
Por Dios, ¡es Madonna!
“Tengo ocho minutos para configurar todo y siete minutos para acabar. Tengo 12 minutos para montar el mayor espectáculo del mundo en el mayor espectáculo del mundo. Ok, eso es mucha presión”, declaró la cantante al presentador de CNN Anderson Cooper, el 31 de enero.
Olvídate del partido entre los New England Patriots y los New York Giants. Piensa en Madonna y en lo que es capaz de hacer.
Los nerviosos deberían ser otros: los organizadores del Super Bowl porque a pesar de todas sus medidas extremas, posibles cláusulas en su contrato para mantener la orden y la moral, Madonna les puede anotar un touch down.
Ella no es precisamente una santa sobre el escenario.
Madonna es la verdadera reina del escándalo, tanto que Janet Jackson y el “destape involuntario” que le hizo Justin Timberlake en el medio tiempo del Super Bowl de 2004, -el que cambió todas las reglas de transmisión del máximo evento del fútbol americano- le podrían quedar chiquitos si su mente maestra tiene pensado un numerito de esos que le encantan y que además de ser excelentes producciones, levantan polémica.
Y en 12 minutos puede hacer mucho, pero mucho escándalo.
Recordemos que Madonna además de éxitos y más éxitos, tiene doctorado en numeritos escandalosos desde hace casi tres décadas.
En 1984 en la presentación de los premios canal de videos MTV y que fuera su primera aparición en el mismo, asistió vestida de novia para cantar “Like a Virgin”. Apareció sobre un gigantesco pastel de bodas, interpretó la canción sugerentemente y luego se revolcó por todo el escenario.
19 años después volvió a las andadas con esa misma canción y en ese mismo canal. En esa ocasión se vistió de novio, cantando “Hollywood” y como las dos novias aparecieron Britney Spears y Christina Aguilera. A las dos las besó en la boca, dejando a todos boquiabiertos.
Del beso con Christina nadie se acuerda, pero el que le dio a Britney causó un verdadero alboroto.
Sus confrontaciones con la iglesia han sido memorables. Desde su postura ante el aborto, la prohibición que hizo el papa Juan Pablo II a sus feligreses de que vieran sus conciertos por sus creencias sobre el sexo y en 1989 en el video de su canción “Like a Prayer”, porque aparece besando a un santo y bailando en un escenario donde había cruces que ardían (bruja, bruja).
Y luego vendría su disco “Erotica” y su libro “Sex”, lanzados en la década de los 90.
Otra “rayita” en su lista de escándalos: en gira, “Confessions Tour”, como parte de su espectáculo, se le veía en una cruz resplandeciente, usando una corona de espinas falsa, representandola crucifixión de Jesús.
Su vida amorosa no ha sido menos escandalosa. Abarca desde romances con actores, políticos, pintores, directores de cine, modelos de todas las edades. Y la lista es resumida.
Se ha casado dos veces, con el actor Sean Penn y con el director inglés Guy Ritchie, padre de su hijo Rocco; en su lista de romances figuran el pintor Jean-Michel Basquiat, Vanilla Ice, el basquetbolista Dennis Rodman, el actor Warren Beatty, John Kennedy Jr.; el entrenador cubano Carlos León, padre de su hija Lourdes María, el beisbolista Alex Rodríguez y con el modelo brasileño Jesús Luz, que podría ser su hijo.
Inteligente, ambiciosa, astuta, única, ha manejado a la perfección su carrera y a los medios de comunicación. Sabe cómo hacer escándalo y es como esas aves que cruzan el pantano y no se manchan y se lleva pero muchos, muchos millones de dólares por saber jugar en el lodo.
La duda es si a sus 53 años Madonna todavía sabe hacer un buen escándalo o si ya la edad la ha “domesticado”. Quizá nos escandalice con una actuación mesurada y recatada.
Imposible, ¡es Madonna!





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