Fanáticos de Chicago muestran su amor por Jenni Rivera

Recordando a Jenni Rivera. Fanáticos en Chicago lloraron su muerte, y cantaron sus canciones. GISELA OROZCO/HOY

CHICAGO- Cantaban, lloraban y se pasaban la botella de tequila.

La tarde del 10 de diciembre en el estacionamiento del centro comercial ubicado entre la calle 26 y la avenida Kedzie, justo después del emblemático arco del barrio más mexicano de Chicago, el de La Villita, fanáticos -en su mayoría, mujeres- de Jenni Rivera, recordaban a su “diva”, a su “Gran Señora”, a la mujer que consideraron su voz, su modelo a seguir.

No podían creer que había muerto.

Rivera, fallecida en un aparatoso accidente aéreo la madrugada del 9 de diciembre, cuando se dirigía de Monterrey, Nuevo León (México) a Toluca, tuvo un final fatídico que ahora la convierte en una figura eterna.

Pero a sus seguidores, su muerte les cala, les entristece, como si se tratara del deceso de un familiar, de una amiga cercana. Así la consideraban, ese impacto tuvo en sus vidas con sus letras. Era “su Jenni”.

Con un póster de Rivera en una mano y fotografías que guardará como un tesoro de su encuentro con la “Diva”, Celia Uribe no dejaba de llorar.

“No lo creo, hasta ahorita, no lo creo”, dijo entre sollozos recordando que fue el domingo 9 de diciembre que se enteró de la triste noticia. “Abrió” su celular y vio en el “Face” (la red social Facebook), la noticia.

“Sólo Dios, si de verdad se la llevó, sabe por qué lo hizo. Me da mucha tristeza el dolor de su madre, de sus hijos. Yo ya perdí a mi mamá, y sé que es un dolor tan triste perder a un ser tan querido”, dijo la originaria de La Moncada, Guanajuato (México).

Uribe es una de esas mujeres de las que nadie habla, de las que no se ven en las revistas, las que son las de la vida real, para las que el maquillaje, los adornos excesivos son un lujo, no una necesidad.

Son de las que sintonizan la radio mientras hacen sus quehaceres o cuando manejan el auto. Esas mismas que, cuando escuchan una canción de Jenni, cualquiera, sienten que la canción era su propia historia. Y eso muy pocos artistas lo pueden lograr. Jenni lo logró.

Celia sí conoció a “La Diva”. Recuerda que hace seis años y medio, se ganó unos boletos al sintonizar la estación radial La Qué Buena 105.1 FM para ser unas de las invitadas a la celebración de cumpleaños de Rivera que se organizó en Chicago.

De esos momentos divertidos y hasta “picarones” -porque hasta hubo strippers- son las fotografías que lleva en su mano izquierda y que muestra.

Al verlas, todavía se ríe, recordando lo bien que la pasó en la celebración y presume la fotografía que se tomó una de sus tías con Jenni.

“Era una persona tan linda, tan humilde, tan auténtica. Una mujer tan ‘luchona’, tan fuerte, que sacó a sus hijos adelante, nos dio el ejemplo de que sí se puede salir adelante en la vida”, recalcó Uribe.

Como madre de familia, Celia se le “rompe el corazón” al ver los comentarios en Twitter de Johnny, el hijo más pequeño de los cinco de Jenni Rivera. El pequeño aseguraba que su mamá “seguía viva”.

Esa esperanza es la misma que compartían sus fanáticas, como Celia. “Siempre uno tiene eso en el fondo de su corazón, espera que sea sólo un sueño”.

Para las madres solteras, Jenni era un modelo a seguir.  Silvia Rueda, una madre soltera de tres hijos y quien tomó la decisión de abandonar a su marido porque era víctima de violencia doméstica, se identificaba con la historia de Jenni.

“Estoy aquí por amor a Jenni. Cuando me enteré por televisión, sentí muy feo. Pensé en sus niños, que qué sería de ellos. Uno como madre soltera siempre piensa en los hijos. Ella era el pilar de su casa, era papá y mamá”, compartió.

Rueda no puede ni quiere evitar el llanto. Esas reacciones son naturales, vienen del corazón. Llora por Jenni, la mujer que salió del “pueblo”,  la que tuvo una “Vida loca”, la que igual decía mentadas que cariños y que nunca se callaba.

Y la que ahora, ya no está.

“Es una gran pérdida la que tenemos, ¿O no se le hace?”, me cuestiona Graciela Dávalos, originaria de Texas y radicada en Chicago, mientras sostiene una pancarta que tiene escrito “We Will Miss You, Jenni”.

“Ella me motivó a mí en todos aspectos, daba muy buenos consejos, era muy linda con la gente, a toda la gente ayudaba. No tuve la oportunidad de verla en persona, pero cuando salía en la televisión, no me la perdía. ¿Cómo una persona tan linda se puede ir al cielo tan rápido?Gente buena como ella es la que necesitamos en la tierra”, agregó Dávalos, llorando.

Pero Jenni ya no está. Se ha ido. Su música, sus canciones, nos las deja.

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Chicago, deceso, Jenni Rivera, vigilia

El autor

Gisela Orozco es la editora de entretenimiento Vívelohoy

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