‘Mamá’: entrevista con su director, Andrés Muschietti

Por en Cine 01/18/13 9:31am
Andrés Muschietti, director de 'Mamá', y el productor del filme, Guillermo del Toro. CORTESÍA

CHICAGO-  ¿Qué tan aterrador puede ser el amor maternal más allá de ser considerado un sentimiento que nace del instinto de supervivencia?

Hay amores maternales que son incondicionales y puros. Otros que pueden ser sofocantes, castrantes. Y otros, que van más allá de lo humano.

Al menos así es el “amor maternal” que nos presenta el director argentino Andrés Muschietti en el su primer filme “Mamá”, producido por Guillermo del Toro y protagonizado por la actriz Jessica Chastain (nominada al Oscar por “Zero Dark Thirty”) y Nikolaj Coster-Waldau.

La historia se centra en Victoria (Megan Charpentier) y Lilly (Isabelle Nélisse), dos pequeñas que, tras que su madre fuera asesinada por el padre de ellas, desaparecen. Cinco años después del siniestro, las encuentran en una casa abandonada situada en medio del bosque. Sus tíos Lucas (Coster-Waldau) y Anabelle (Chastain) las rescatan, y obtienen su custodia.

Lo que no esperaban los tíos es que con la llegada de las niñas a su hogar, también vendría un ente, al que ellas llaman…Mamá. (Lo que sigue, es mejor verlo que leerlo, si se atreven).

Antes de ser un filme, “Mamá”, fue un cortometraje que realizó Muschietti tomando como referencia una visión que tuvo una mañana al despertarse, cuando no estaba del todo consciente.

“Tuve una imagen. Una visión de dos niñas que se escapaban de su madre y ésta, era un fantasma. Fue una idea muy pura, sin contexto ni explicación,una cosa muy irracional y pensé que podría ser corto fantástico”.

La visión pasó a ser corto. Andrés se la contó a su hermana Bárbara, con quien trabaja en la realización de comerciales.

“La idea quedó en el congelador. Un mes más tarde  fuimos a rodar un anuncio en una casa en Barcelona, España y me di cuenta que estaba en la casa de la visión que tuve. Tenía todo, un piso con una escalera en caracol, una conexión a la cocina, era la casa. Le dije a mi hermana que filmáramos el corto. La dueña de la casa aceptó, pero nos dijo que iba derribar la casa en dos semanas, había que apurarse. Fuimos, filmamos el corto, estuvo un año en el congelador antes de postproducción”, contó.

El corto se presentó en 2008 en Sitges, el Festival de Cine Fantástico de España y ganó atención. Comenzaron a pasar cosas…y la llamada de Del Toro.

“Me dijo ‘tenemos que hacer esta película. Me gustaría producirla. Quiero brindarles mi ayuda. Así empezó todo”.

El desafío luego de este ofrecimiento de Del Toro, era traspasar la historia de “Mamá”, el cortometraje, para ser una película. Muschietti tendría que responder a las interrogantes que en el corto quedan sin respuesta, presentar la historia de fondo, enriquecer la imagen y darle sus clímax adecuados que garantizaran que el público salte de sus asientos al verla.

Muschietti tomó inspiración de un video sobre animales donde un leopardo que primero, devora un mono, luego se hace cargo de su cría en lugar de también devorarla.

“Me impactó tanto. Me di cuenta de que era un tema que no se había tratado en el cine y dije, ‘Mamá’ tiene que ser esto. No es la mamá de las niñas, es un ente que las cuidó. La llaman mamá, una de ellas, la mayor sabe que no es su madre, la menor, prácticamente recibe la impronta total de mamá y eso desprende nuevos conflictos en la película”.

El espectador tendrá la ilusión, al principio, de que el ente es maligno, porque en la primera mitad del filme, se nos presenta desde la óptica de los adultos. Cuando cambia a la óptica de las niñas, todo cambia. Pero esta “Mamá” no es de las que canta canciones de cuenta ni arrulla.

A Muschietti “Mamá” lo tiene en un hilo. Por un lado, está contento porque su primera película se hizo en Hollywood, pero por otro, lado, siempre hay riesgo.

“La industria del cine es una especie de máquina en la que puedes salir triunfante o caer debajo de las ruedas, depende del éxito de la película, tengo muchas expectativas, pero estoy viendo cómo le va a ir, es un logro haber llegado hasta aquí pero hasta que no se estrene y la gente reaccione, no voy a saltar de alegría”.