A Jenni Rivera le encanta reirse de ella misma. Tras saludarla y preguntarle si todo ese cabello ondulado y semi dorado que trae en la cabeza es suyo, ella responde entre carcajadas "Pues claro, yo lo compré". Luego agrega: "Me encanta lo falso; las extensiones de pelo, las pestañas postizas…"
Pero falso es la última impresión que podría dejar esta artista en ascenso que, por ratos, pareciera hablar antes de pensar. Y así es ella; clara, honesta, directa y completamente abierta con su vida privada, conjunto de motivos que le han endosado su siguiente rol en esta vida, el de portavoz para la Coalición Nacional en Contra de la Violencia Doméstica.
El próximo 4 de agosto la diva de la música regional mexicana recibirá la nominación especial por parte de esta organización no lucrativa. Lo hará en Anaheim y antes de relatar frente a una gran audiencia los ocho años de horror que vivió junto al padre de sus tres primeros hijos, Jenni compartió con HOY por qué aguantó tanto abuso, qué la hizo despertar y cómo llegó adonde hoy está.
"Como mexicana, uno aprende a ser mujer dedicada, a no darse por vencida. Así haya dificultades quieres hacerlo funcionar [el matrimonio]. Yo veía a mi madre y a mi padre que duraron muchos años juntos y luché para que fuera igual", explica.
Esta cantante y compositora nacida en Long Beach, de padres mexicanos, responsable de haber lanzado 12 exitosos discos y de haber llenado decenas de auditorios en Estados Unidos y México, aguantó abuso verbal y físico desde que salió embarazada a los 15 años de edad. El motivo inicial: querer continuar con sus estudios mientras su pareja insitía en que fuera ama de casa.
Cuenta que tanto abuso la convirtió a ella en agresora. "Tenía que defenderme", explica. Pero lo que más le dolía era ver cómo ese circo afectaba a sus hijos. Entonces un día de 1992, una bofetada colmó su paciencia, llamó a la policía y su agresor se fue esposado rumbo a la delegación de policía.
Pero ahí no terminaría el abuso. Cinco años después una Jenni casada con otro hombre y embarazada de su cuarta hija, se enteraba de que su mismo agresor había abusado sexualmente de sus dos primeras hijas, Janney "Chiquis" y Jaquie, y de su hermana Rosie. Nueve años tomó meter al hombre en la cárcel, donde está ahora cumpliendo una condena de 31 años.
"Muchas mujeres me ven como bandera", dice una Jenni de 41 años de edad y finalmente serena. "Al ver las estadísticas, la mayoría de casos no son reportados, yo misma lo reporté hasta el último incidente. Una tercera parte llega a morir, son muchas de mis fanáticas… Yo nunca me imaginé que llegaría a ser una inspiración para ellas... Si mi vida puede ser ejemplo de una mujer que luchó, se levantó, que ya no le gustó ser maltratada ni maltratar, pues adelante".
'La Gran Señora'
Jenni cuenta que su padre, el gran Don Pedro Rivera, siempre quiso que ella fuera cantante y la llevaba desde pequeña a sus clases de canto, a sus concursos de aficionados, pero ella quería estudiar. Entonces sacó su título de bachiller en Administración de Empresas, su licencia en Bienes Raíces y trabajó duro, hasta que la sangre pudo más.
"Cuando empecé a cantar me ofrecieron 100 dólares por presentarme cinco días en [el restaurante] El Parral. Yo los quería para comprar leche y queso para mi casa", recuerda Jenni, quien en ese entonces recibía ayuda del gobierno, vivía en un garaje y hoy vive en una mansión de 3.3 millones de dólares en Encino con sus cinco hijos.
En 1995 lanzó "La Chacalosa", su primer disco y así siguieron 11 más. Su éxito en escena lo comenzó a vivir en el 2003 cuando tuvo un lleno total en el Ford Amphitheatre. En el 2005 llenó el Kodak Theatre, en el 2006 fue la primera artista angelina de banda en cantar en el Gibson Amphitheatre con otro lleno, lo que repitió en el 2007. En el 2008 llenó el Nokia Theatre, lo que repitió dos veces en el 2009 y lo que seguro repetirá este 6 y 7 de agosto en el mismo lugar.
Emocionada, señala que esta aventura ha sido una bendición que le ha hecho vivir cosas que nunca imaginó, pero agrega que su futuro aguarda otros planes.
Ahora Jenni, cuyo nombre además de música representa el perfume JR, la línea de cosméticos Divina y la marca de pantalones Jenni Jeans para "caderonas y pompudas" que pronto saldrá a la venta, quiere iniciar su migración de la música a la televisión. Ya comenzó produciendo "Jenni Rivera Presents Chiquis and Raq-C", el 'reality show' de su primogénita. Pero ella quiere más.
"Tengo en mente hacer programas informativos que puedan ayudar a mi público: un talk show. Mi meta nunca fue ser cantante", confiesa Jenni. "Cuando yo tenía 15 años y estaba embarazada de Chiquis [Janney] fue cuando salió el primer show de Oprah Winfrey y al verlo me dije 'Eso voy a hacer yo' y esa es mi meta. Voy a ser la Oprah Winfrey mexicana, con mi propio talk show, mi propia revista, quizas en radio también. Mi mente no para en música, va para muy lejos y no es sueño.", asegura Jenni y ag rega que ha habido ofertas de radio desde el 2000 y recientemente de televisión, pero aún está evaluando cuál tomar.
Finalmente, dice que "entre la Jenni de la violencia doméstica y la de ahora no hay ni sombras. No soy la misma ni físcamente, ni en mi forma de expresarme. Hoy soy libre. Cuando vives atada no eres feliz, no eres bonita por dentro ni bonita por fuera".
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