¡Qué Bárbara!
En 2006, tras el lanzamiento del disco "No es brujería", Ana Bárbara -una de las mujeres más trabajadoras de la escena musical mexicana- decidió tomarse un merecido descanso.

"Ese álbum apareció hace tres años y ocho meses", precisó la cantante a HOY en los camerinos del Teatro Griego, minutos antes de su exitosa participación en el evento "Divas of Latin Music", donde compartió el escenario con La India y la reggaetonera Ivy Queen.

"Después de eso, decidí retirarme momentáneamente de la música para atender a mi familia", dijo la intérprete, que se casó en 2005 con el arquitecto José María Fernández, alias "El Pirru", y que vive actualmente con sus dos hijos y los dos de su esposo.

"Decidí regresar porque siento que la realización personal es muy importante en la vida de cada uno", agregó; "hubo un momento en el que quise ser perfeccionista con los niños, y si bien el rol de una madre es esencial, creo que toda mujer debe gozar también de la posibilidad de hacer lo suyo".

Ana Bárbara siente que sus hijos ya están "más grandecitos", y le parece bien que pasen ahora más tiempo "con la abuela, para que me extrañen", manifestó con una sonrisa.

Desde su debut discográfico en 1994 hasta el receso de 2006, esta cantante originaria de San Luis Potosí había sacado prácticamente un álbum al año, por lo que es razonable pensar que la reciente espera fue demasiado larga para ella.

"Sí, las ganas de cantar nunca se quitan", expresó la mexicana, para luego reconocer ue su nuevo disco, "Rompiendo cadenas", ha dejado bastante de lado el estilo grupero que la hizo famosa (y que le valió el seudónimo de la "Reina Grupera").

"Tiene incluso elementos rockeros; es una propuesta muy nueva, porque ésa es la manera en la que escribo", añadió. "No planeé que resultara de este modo, pero salió así".

Y es que si bien Ana Bárbara había compuesto ya algunas piezas de sus trabajos anteriores, ésta es la primera vez que se encarga de la creación de todas las canciones en un disco. "Las 11 son mías; antes había hecho sólo unas cinco o seis", afirmó. "Creo que éste es el momento de mi vida en que tengo más cosas que decirle a la gente; me parece que muchos de los oyentes se van a identificar con las letras de estas canciones".

De su vida amorosa

Todos los seguidores de Ana Bárbara saben de las controversias amorosas que ha tenido en su vida, empezando por su relación con el comediante e imitador Julio Sabala y terminando con su romance más reciente, que desató toda clase de comentarios negativos debido a que se inició sólo meses después del fallecimiento de la entonces esposa de Fernández, la actriz Mariana Levy.

Es por eso que no resulta descabellado pensar que el nombre "Rompiendo cadenas" tiene que ver con un deseo de la cantante por separarse de quienes hablan mal de ella.

"En realidad surgió como una sugerencia de Emiliano, mi hijo mayor, que acaba de cumplir nueve años", dijo Ana Bárbara. "Yo había hecho una canción que se llamaba así [y que es el primer sencillo del trabajo], y a él le gustaba mucho".

Pero la misma cantante dice que, en efecto, esa composición habla de algo que llevaba muy dentro suyo.

"Tiene que ver con romper con los estigmas, con separarse de ataduras que te impiden avanzar", confirmó.

"Y también con abandonar los estereotipos, porque la propuesta musical de este disco es muy distinta a lo que se conocía de mí", dijo.

Aunque Ana Bárbara sigue siendo cuestionada por algunos de los que se han fijado en las vivencias más polémicas de su trayectoria, ella asegura que no se interesa realmente en las habladurías.

"Nunca me ha importado [lo que dicen]; al principio le prestaba algo de atención debido a mis hijos, porque ellos siempre se dan cuenta cuando uno resulta lastimado de algún modo, pero creo que ellos ya entienden que estar en el medio artístico implica que todo el mundo opine sobre ti", dijo la bella vocalista.

Le entra al reggaetón

El tema "Rompiendo cadenas", que fue producido por el dúo de productores dominicanos Luny Tunes, es la primera incursión de Ana Bárbara en el reggaetón. "Pero es lo único de ese género en el disco; salió así, y así se quedó", afirmó la cantante.

El espectacular video de esta canción fue filmado en las calles de La Habana, Cuba, lo que puede despertar cierto enfado entre quienes consideran que hacer algo así es una muestra de apoyo al gobierno de Fidel Castro (como lo demostraron los innumerables ataques sufridos por Juanes cuando organizó el Concierto por la Paz). "Yo quise hacerlo allí por el talento que tienen, ya que queríamos contar con bailarines de primer nivel", concluyó.