Related links
El concepto del "Roller Derby" --un deporte de contacto -- comenzó en Chicago en 2004 por iniciativa de Elizabeth "Juana Rumbel" Gómez y Kelly "Sister Sledgehammer" Simmons, quienes trajeron la idea al ver un juego en Austin, Texas.
Así surgió la liga de las "Windy City Rollers", integrada por 67 mujeres divididas en cuatro equipos: "ManiacAttackers", "Hell's Belles", "Double Crossers" y "The Fury".
A primera vista, las Windy City Rollers pueden parecer un grupo de chicas rudas y que pueden atemorizar a cualquiera con nombres de batalla como "Ruth Enasia", "Blazing Inferno", "Rose Feratu", "Bring 2 Hell", "Ska Face", o "Kola Loka", pero detrás de esa fachada hay hermanas, hijas y madres que encuentran en la pista un lugar para expresarse y divertirse.
Alisa De Pedro, conocida en el mundo del derby como "Sargentina" e integrante del equipo de "The Fury", forma parte de la liga desde 2008; su nombre de guerra viene de la unión de las palabras "Sarge" un apodo que tuvo desde su infancia y Argentina, el país de origen de su padre. "Sargentina" explicó a HOY que el uso de apodos tiene que ver con la idea de que en la pista, puedes ser quien quieras.
"El derby es un escape para mí. Es un tiempo para dejar el trabajo y el estrés atrás y ser 'Sargentina' por un momento. El sobrenombre agrega un poco de personalidad y diversión al deporte. Es divertido cuando me cambio de mi ropa de trabajo y entro a mi atuendo de derby, puedo sentir un cambio en mi persona, de profesional a patinadora", dice De Pedro, soltera de 28 años de edad y quien que es gerente de canal de una compañía de software.
Mujeres apasionadas
Estas féminas son un mar de emociones desboradas sobre la pista. Son aguerridas y confrontadoras, pero no rudas ni juegan sucio.
Sargentina describe al grupo como "mujeres extremadamente apasionadas que se juntan de todos los caminos de la vida y juegan un deporte de verdad". La experiencia en la pista dice, es indescriptible, salvajemente intensa donde los gritos de hasta 4,000 personas hacen del momento algo surrealista; la bulla las incita a seguir adelante; como equipos en la pista todo es intensidad, arduo trabajo, concentración y trabajo en conjunto.
"Es una oportunidad de ser competitiva, de interactuar con otras personas, una experiencia que no podría tener en otro aspecto de mi vida. Siento que tengo una familia, una meta y una pasión".
De Pedro no se califica a sí misma como la latina de la liga; ve a las Windy City Rollers como un grupo diverso de personas con diferentes ocupaciones, lugares de origen, color de cabello, orientación sexual, afiliación política que se unen por el amor a la competencia.
gorozco@tribune.com
Digg
Twitter
Facebook
StumbleUpon