Posada contra deportaciones de ICE

Por en Chicago 12/25/12 3:01 PM

Mientras la mayoría de familias en el área de Chicago se preparaba para compartir la cena de Nochebuena, otras familias pasaban un día más sin su padre o madre luego que fueron deportados o están en el proceso.

Ese es el caso de la familia Henríquez.

Cesar Henríquez está en proceso de ser deportado a su natal El Salvador luego que fue detenido por DUI cuando conducía su camioneta mientras recogía fierro.

Su esposa Alejandra, dijo al diario Chicago Tribune, que luego de dos años de pelear su caso Cesar fue detenido una madrugada por agentes de inmigración hace dos semanas.

“Tenemos a dos niños y ellos quieren a su padre. Él no es un criminal. Estoy enferma y lo necesitó para que me ayude. Cuando me caigo, él está ahí para levantarme”, dijo Alejandra, de 33 años.

Alejandra dijo lo anterior durante una protesta y posada frente a las oficinas de inmigración para pedir una moratoria a las deportaciones.

El reverendo José Landaverde, pastor de la Misión Católico Anglicana Nuestra Señora de Guadalupe, que organizó la protesta, dijo que ya es hora de que paren las deportaciones, al indicar que el presidente Barack Obama ha sido el peor mandatario para las familias indocumentadas.

La protesta viene días después que ICE indicó que en el año fiscal 2012 deportó a 409,849 inmigrantes indocumentados, casi 13,000 más que en el año fiscal 2011 cuando se reportaron 396,906 deportaciones.

Según ICE, el 55 por ciento de los deportados fueron convictos de felonías o crímenes menores; un 21% son ofensores reincidentes de las leyes de inmigración, un 17 por ciento fueron deportados en la frontera, un 3 por ciento eran prófugos de ICE, y un 4 por ciento fueron deportados por otros motivos.

Landaverde dijo que decidieron protestar la víspera de la Navidad porque es un tiempo en que las familias se reúnen mientras que otras están por ser separadas. A estas últimas las relacionó con José y María, quienes huyeron de su tierra tras el nacimiento del Jesús y enfrentaron hostilidad y discriminación durante su viaje.

Landaverde aclaró que no estaban defendiendo a los criminales, sino a las familias.

 

El padre José Landaverde y familias de deportados protestan frente a las oficinas de ICE en Chicago. JOSÉ M. OSORIO/CHICAGO TRIBUNE