Violencia en Chicago deja a una madre sin hijos

Por en Chicago 01/27/13 11:03 AM

Shirley Chambers tiene preguntas y está llena de dolor luego que el último de sus hijos, Ronnie Chambers, fue muerto a tiros la madrugada del sábado, al oeste de Chicago.

Chambers, de 34 años, es una de las 40 personas que han sido asesinadas en lo que va de enero, según el diario Chicago Tribune.

En el caso Chambers, su asesinato dejó a su madre Shirley sin hijos. Em 1995, su hijo Carlos, de 18 años, fue muerto a tiros poco después del Día de Acción de Gracias.

Cinco años después, el 26 de abril de 2000, fue muerta a los 15 años LaToya y meses más tarde, el 26 de julio, Jerome fue asesinad0 a la edad de 23 años.

Shirley dijo el sábado a la estación ABC Chicago que estaba completamente pérdida, porque “Ronnie era mi único hijo vivo. Me quitaron a mi único hijo. Ya no tengo a nadie ahora”.

Según la Policía de Chicago, Chambers falleció luego de ser baleado en la cabeza a eso de las 2 am mientras estaba dentro de un vehículo estacionado en la cuadra 1100 S. Mozart Ave., en el vecindario de Lawndale.

Laverne Smith, amiga de Ronnie, dijo al Tribune que escuchó los disparos de bala y al salir vio a Ronnie herido; él murió después en sus brazos.

“Tenemos que sacar las pistolas de las calles y construir una buena vida para nuestros hijos. Necesitamos unirnos deberás y parar de pelear”, dijo Smith, de 30 años.

Según el Tribune, Ronnie, quien tenía historial criminal y fue miembro de una pandilla en el pasado, tenía tatuajes en sus antebrazos en recuerdo a sus hermanos muertos.

Un crucifijo con un moño recordaba a Carlos; una lapida con una cruz leía RIP para Jerome; y otra lapida con una cruz para LaToya.

Dicen que no le puedes ganar a la muerte, pero puedo intentar esquivarla. Ya no trato de vivir día a día nunca más, sino que es más bien segundo a segundo”, dijo Ronnie en el 2000.

Shirley, por otra parte, que su hijo trataba de cambiar su vida, “él haría cualquier cosa por ti. Él se hubiera quitado la camiseta para dártela”.