Un santo, templarios y metanfetaminas forman un raro cártel

Por en Noticias 07/26/12 2:29pm
Copia del 'Código de Los Caballeros Templarios', decomisado a ese grupo delictivo por autoridades federales en Michoacán. LEOVIGILDO GONZÁLEZ | REUTERS

Por Ioan Grillo

MORELIA, MICHOACÁN — Nazario Moreno fue clasificado por la policía como uno de los narcotraficantes más temidos de México. Pero ahora es venerado como un santo por algunos en su natal estado de Michoacán.

También conocido como “El más loco”, Moreno murió a manos de policías federales en diciembre de 2010 durante una de las batallas más espectaculares de la ofensiva del presidente Felipe Calderón contra los cárteles de las drogas.

Pero en recientes operativos en el estado occidental de Michoacán, los militares han encontrado altares con pequeñas estatuas de Moreno, vistiendo una dorada armadura medieval y portando una espada.

“Oh, Señor Todo Poderoso, líbrame de todo pecado, dame protección bendita a través de San Nazario”, dice una oración dedicada a Moreno.

Ahora, los miembros de la agrupación Los Caballeros Templarios, llamada igual que la orden militar medieval que protegía a peregrinos en la época de las Cruzadas, llevan consigo un pequeño libro con su doctrina decorado con caballeros con cruces rojas.

La policía ha confiscado 120 cascos de plástico utilizados presuntamente por el grupo en ceremonias de iniciación.

Los Caballeros Templarios son el grupo con tintes de secta religiosa más extraño que ha surgido desde que Calderón inició el combate frontal a los cárteles en diciembre del 2006.

Desde entonces han muerto más de 55,000 personas en enfrentamientos entre las bandas y con fuerzas de seguridad en todo el país.

Los operativos de mayor impacto han ocurrido en Michoacán contra el cártel de Moreno llamado La Familia, lo que provocó que sus miembros se volvieran a nuclear en otro grupo.

La propaganda del cártel presenta una curiosa mezcla de regionalismo de Michoacán, cristianismo y lemas revolucionarios.

Pero las peculariedades no logran disminuir la violenta amenaza de los Caballeros Templarios, cuyas creencias parecen ir desde reconocer al Papa hasta asesinar brutalmente a sus rivales y extorsionar a los negocios locales.

El cártel, acusado de traficar metanfetaminas a Estados Unidos, tiene un ejército de unos 1,200 miembros, según un reporte de la inteligencia militar mexicana.

Se cree que sicarios de Los Caballeros Templarios están detrás de muchos de los 480 homicidios relacionados con drogas registrados en Michoacán en los últimos 18 meses, incluyendo a docenas de víctimas decapitadas o desmembradas.

Calderón inició la guerra contra los carteles en Michoacán, su estado natal, pocos días después de asumir y desde entonces ha sido un punto focal en su Gobierno.

La capacidad de los seguidores de Moreno para agruparse tras su fallecimiento es un poderoso recordatorio de la tarea que le espera al sucesor de Calderón, Enrique Peña Nieto, cuando asuma el poder en diciembre.

Los Caballeros Templarios también serían responsables del peor ataque a una compañía multinacional en los años recientes.

En mayo, fueron incendiados 30 camiones y dos bodegas en Michoacán que pertenecían a la empresa de botanas Sabritas, propiedad de PepsiCo.

Mantas firmadas por los Caballeros Templarios aparecieron en varios municipios. Acusaban a Sabritas de colaborar en operativos del Gobierno para arrestar a uno de los más buscados miembros del cártel.

“Las empresas son fuentes de empleo para la sociedad michoacana y respetamos su labor (…) (Pero deben) limitarse exclusivamente al ámbito de sus negocios, o de lo contrario serán castigados”, rezaban.

Ejecutivos de Sabritas negaron haber permitido a fuerzas de seguridad viajar en sus camiones y dijeron desconocer los motivos del ataque.

Auge y caida de Moreno

Moreno nació en 1970 en Tierra Caliente, una zona donde traficantes han cultivado marihuana y amapola durante años.

Trabajó en Estados Unidos en la década de 1980, se convirtió a la región evangelista y cuando regresó a México difundió su versión del evangelio.

En 2006, Moreno llamó a su cártel “La Familia Michoacana” y publicó avisos en los diarios diciendo que sus tropas eran buenos cristianos.

Pero según la policía, La Familia se fortaleció gracias al tráfico de metanfetaminas para cuya producción traía precursores químicos a través del puerto de Lázaro Cárdenas en el Pacífico.

La Policía Federal cercó a Moreno cuando repartía lavadoras y autos en un festival navideño en el pueblo El Alcalde.

Elías Alvarez, el comandante de policía que lideró el operativo dijo que los 2,000 agentes involucrados enfrentaron a cientos de sicarios que bloquearon las carreteras con vehículos incendiados.

“Ellos tenían sus personas vigilando y estaban esperándonos. Entramos y tenían un muro de como cuarenta camiones y sufrimos ataques. Fue una batalla muy fuerte”, relató.

Despues de horas de enfrentamiento, cinco policías y 50 sicarios murieron, según Alvarez, pero los miembros de la banda se llevaron a las colinas muchos de los cuerpos, incluyendo el de Moreno.

La Policía no encontró el cuerpo de Moreno y en Michoacán corre el rumor de que el dirigente está vivo, aunque no existe evidencia de eso. Alvarez asegura que Moreno murió y que tiene una tumba marcada en las montañas.

Los Caballeros Templarios

Tras la caída de Moreno, uno de sus colaboradores más cercanos, que fue maestro en una escuela rural, Servando Gómez, se hizo cargo de la organización y la renombró los Caballeros Templarios.

Sin embargo, otras ramas se mantuvieron como La Familia y se convirtieron en rivales de los Caballeros. Un enfrentamiento entre ellos ocurrido este mes en el central Estado de México dejó 10 muertos.

Al interior de los Caballeros, Gómez supervisa un consejo de 12 responsables de áreas como producción de droga, tráfico y redes de espionaje, según reportes militares.

En Morelia, capital de Michoacán, empresas grandes y pequeñas tienen que pagar al cártel para poder operar, según dijo un líder empresarial.

“Aquí hay tiendas, gasolineras, productores de aguacate e incluso minas de hierro que pagan cuota”, dijo el empresario, que pidió anonimato.

Los Caballeros deben su fortaleza al apoyo en Tierra Caliente, donde civiles hacen negocios con ellos o trabajan como espías, dijo un funcionario militar.

“Ayudan a la gente regalando bolsas de cemento y otras cosas. Mucha gente en la zona está en contra de la autoridad de todos modos. Otros ayudan a los Caballeros Templarios por miedo”, comentó.

Las creencias religiosas de los Caballeros Templarios no se conocen con exactitud. Mientras que Moreno fue evangélico, el nombre Caballeros Templarios se relaciona más con la iglesia católica romana.

Cuando el Papa Benedicto visitó México en marzo, los Caballeros Templarios pidieron paz en su honor.

El libro de los Caballeros enlista 53 mandamientos, y algunos justifican su movimiento con una causa.

“Los Caballeros Templarios entablaremos una batalla ideológica que nos reta para la defensa de los valores que sostiene una sociedad basada en la ética y construída a través de siglos”, establece el código 12.

Otros se refieren a disciplina, lealtad y organización.

“Aquel caballero que traicione a los Templarios, será castigado con la pena máxima y además se le decomisarán sus propiedades, sus familiares correrán la misma suerte”, dice el número 52.