¿La muerte de ‘El Lazca’ significa el final de Los Zetas?

Por en México 10/9/12 4:30pm
Heriberto Lazcano Lazcano, alias ‘El Lazca’ y líder del grupo delictivo de Los Zetas. SEMAR | REFORMA

CHICAGO - Se veía venir. Fueron siete semanas, desde el 27 de agosto, de asedio contra Los Zetas, el grupo delictivo considerado, tanto en México como en el exterior, como el más violento del crimen organizado.

El anuncio, a pesar de haber sido uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico en México, se hizo con cautela.

No querían repetir lo ocurrido tras la detención del supuesto hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, jefe del cartel de Sinaloa, el 21 de junio. Un día después, la Procuraduría General de la República tuvo que aclarar que el detenido por la Marina no se trataba de Jesús Alfredo Guzmán Salazar, sino de Félix Beltrán León, y quien además, según su familia y abogada, no tiene nada que ver con el narcotráfico.

Las autoridades esta ocasión fueron tan cautelosas que ni siquiera el mismo Felipe Calderón, presidente de México y quien el domingo resaltó en su cuenta de Twitter la captura de Salvador Martínez Escobedo, alias “La Ardilla”, uno de los líderes de Los Zetas, se animó a decir nada.

Este martes, y luego de los primeros indicios que apuntaban a la muerte de Heriberto Lazcano Lazcano,  alias “El Lazca”, jefe máximo de Los Zetas, la Secretaría de Marina confirmó finalmente la muerte de uno de los criminales más buscados de México y por cuya cabeza se ofrecían 30 millones de pesos ($2,328,164 de dólares).

No fue sino hasta la tarde del martes que el presidente Calderón confirmó la muerte del criminal, y aprovechó para recordar que su Gobierno ha neutralizado a 25 de los 37 criminales más buscados del país.

A partir de 2009, el gobierno mexicano destinó 915 millones de pesos ($71,021,872 de dólares) en recompensas por información que los llevara a la captura de esos delincuentes.

“Esa es la ruta no solo para ganar la batalla a la criminalidad, sino para construir el México seguro y en paz que todos los mexicanos (…) anhelamos”, aseveró Calderón, quien el próximo 1 de diciembre entregará la Presidencia a Enrique Peña Nieto, reporta EFE.

En Estados Unidos la recompensa que se ofrecía por capturar a “El Lazca”, descrito como un capo sanguinario experto en tácticas militares de élite, era de 5 millones de dólares.

En este país, la prensa señaló que si bien la muerte del líder de Los Zetas, a quien conocen más como “El Verdugo”, representa una victoria importante para Calderón, quien en ocho semanas deja el poder, el robo del cadáver de una funeraria en Sabinas, Coahuila, despierta sospechas sobre el procedimiento de las autoridades en una lucha contra el crimen organizado que ha dejado más de 60,000 muertos.

Luego de haber sido abatido junto con otro hombre, identificado como Mario Alberto Rodríguez, de 44 años, los cuerpos fueron trasladados a la funeraria, de donde fueron robados.

Por su parte, la Secretaría de Marina confirmó el martes la muerte de “El Lazca”, tras cotejar huellas dactilares y comprar imágenes fotográficas.

En un comunicado, la Marina señaló que al cotejar datos biométricos resultó positivo el comparativo con la ficha de Heriberto Lazcano.

“Al realizar una búsqueda en las bases de datos dactilares de las huellas de los dedos pulgar, índice y medio, tomadas de la mano derecha de uno de los criminales abatidos, se obtuvieron los siguientes datos demográficos:

“Nombre: Lazcano Lazcano Heriberto, año de nacimiento: 1975, sexo. masculino, estatura: 1.60 cms”.

Además, se informó que el análisis de las fotografías del criminal abatido muestran que los rasgos fisonómicos coinciden con los del líder fundador de Los Zetas, quien fue abatido durante un enfrentamiento con efectivos de la Marina.

Con la muerte de “El Lazca” termina una generación de narcotraficantes mexicanos y se agudiza la crisis interna de Los Zetas, aunque según analistas ese grupo continúa siendo la segunda mayor organización del narcotráfico en México.

“Es uno de los golpes más importantes de este gobierno porque no solo le pega a la parte más cerebral de la una organización”, sino que muere una de las figuras de cohesión entre Los Zetas, dijo a la AFP Diego Osorno, autor de “La Guerra de los Zetas”.