Los Lakers arrancan con tres derrotas por primera vez desde 1978

Por en 11/3/12 12:58am
El jugador de Clippers Caron Buttler (2-i) lanza hacia la cesta ante la marca de Pau Gasol (d) y Dwight Howard (2-d), de Lakers, durante un partido por la NBA en el Staples Center de Los Ángeles, California (EE.UU.). EFE

Los Ángeles Lakers, con la baja del base Steve Nash por lesión y a pesar de los 40 puntos de Kobe Bryant, encajaron frente a sus vecinos, los Clippers, la tercera derrota (95-105) en los tres partidos disputados hasta ahora, un registro inédito para la franquicia desde 1978.

Chris Paul lideró a los suyos con 18 puntos y 15 asistencias, bien secundado por Jamal Crawford (21 tantos) y Blake Griffin, autor de 15 puntos y 8 rebotes. Por los Lakers, Pau Gasol acabó con 10 tantos y 14 rebotes, mientras que Dwight Howard, acuciado en todo momento por las faltas, registró 13 tantos y ocho rebotes.

Se trata de la primera victoria a domicilio de los Clippers en los últimos diez partidos en los que se han enfrentado jugando los Lakers como local. Los de Mike Brown no ganan un solo encuentro desde el pasado 18 de mayo (tercer partido de la serie contra Oklahoma).

Asimismo, Bryant superó el récord de robos de balón en la historia de los Lakers, hasta ahora en posesión de Magic Johnson, con 1.724.

El equipo de Vinny del Negro arrancó de forma potente (11-20) gracias a su velocidad y los triples de Caron Butler y Paul.

Los Lakers se veían muy atascados en ataque, por momentos desorientados y sin saber qué hacer con el balón, hasta que Bryant -14 puntos en el primer periodo- decidió hacer la guerra por su cuenta y así igualar algo las cosas (21-24).

En cuanto el capitán de los de púrpura y oro se sentó en el banquillo, el juego de los de Brown se desplomó en pleno baile de su rival (23-34), que gozó de un entonado Matt Barnes, motivado frente a sus excompañeros.

Los Lakers eran incapaces de frenar el ataque estático de su contrincante, basado principalmente en múltiples jugadas de bloqueo y continuación y una inteligente circulación de balón, con gran clarividencia a la hora de encontrar al hombre abierto en el perímetro.

Así ocurrió especialmente con Jamal Crawford, muy inspirado desde el banquillo, aunque tras algunos errores en el tiro milagrosamente los locales se situaron a dos (47-49) tras un triple de Devin Ebanks, que fue contestado a continuación por otro sobre la bocina obra de Butler.

Las pérdidas de balón de los Lakers permitían seguir a su rival por delante (53-62), y a pesar de que los locales se aplicaron más en defensa e imprimieron una mayor energía a sus ataques (61-64), cualquier reacción era sofocada mediante la agresividad de Griffin y la excelsa labor de Paul desde la dirección.

El (históricamente) vecino pobre de Los Ángeles mantenía su rebelión (66-82) y al final del tercer cuarto superaba a los Lakers incluso en puntos en la pintura, a pesar de la presencia de Howard y Gasol.

Sin embargo, el espíritu de lucha de Bryant y compañía siempre sobrevive. El cinco veces campeón de la NBA sacó el fusil y redujo el déficit con la ayuda de Howard desde la personal (83-91), pero nada era suficiente contra el temple de Paul y la defensa de los del Negro.

El público resignado del Staples abandonaba sus butacas con tres minutos por jugar. La constelación de estrellas sigue sin brillar. Sin funcionar, si quiera.