Romney, un mormón que busca repetir su éxito empresarial en la Casa Blanca

Por en EEUU 11/4/12 1:49pm
En su segundo intento desde 2008 para llegar a la presidencia, Romney aplicó el mismo tesón que usó como misionero en Francia hace cuatro décadas. WHITNEY CURTIS | GETTY

Por María Peña

WASHINGTON D.C. - Mitt Romney, que busca convertirse en el primer presidente mormón en la historia de EEUU, se presenta en la recta final de la contienda como un candidato centrista y un avezado empresario que desde la Casa Blanca podrá estimular la recuperación económica del país.

Romney, de 65 años, fue designado candidato presidencial del Partido Republicano durante su convención nacional el 28 de agosto en Tampa, Florida, tras vencer a una decena de rivales en las primarias.

En su segundo intento desde 2008 para llegar a la presidencia, Romney, que cultiva una imagen de hombre práctico y luce siempre un impecable corte de pelo, aplicó el mismo tesón y disciplina que usó como misionero en Francia hace cuatro décadas.

En cada foro público y en los tres debates con el presidente Barack Obama, a quien quiere desbancar el martes, argumentó que sus conquistas empresariales como fundador de Bain Capital lo acreditan como alguien que puede sacar a EEUU del atolladero.

En las últimas semanas, para atraer a los votantes indecisos, Romney moderó su retórica conservadora en asuntos como inmigración, recortes tributarios o los derechos reproductivos de la mujer.

Pero sus detractores lo acusan de ser una “veleta” que cambia de postura por conveniencia, subrayando, por ejemplo, su idea de la “autodeportación” de los indocumentados para luego respaldar una reforma que extienda visas a extranjeros con educación universitaria y altas destrezas laborales.

Su peor momento fue, quizá, la difusión de un video grabado en secreto en mayo pasado en el que se mofaba del “47%” de los estadounidenses que apoya a Obama, cimentando la percepción de que no entiende las dificultades del ciudadano de a pie.

Apoyándose en los pilares del conservadurismo, Romney promete reducir la injerencia del Gobierno, recortar impuestos y revocar la reforma sanitaria de 2010, atizando un agrio debate sobre estos temas.

Romney fue misionero mormón en París a finales de la década de 1960, hizo fortuna como fundador y ejecutivo de Bain Capital en 1984, gobernó en Massachusetts entre 2003 y 2007, y su llegada a la Casa Blanca serviría de colofón a una larga trayectoria de triunfos.

Nacido en Detroit, Michigan, el 12 de marzo de 1947, en el seno de una familia con profundas raíces políticas y religiosas, Willard Mitt Romney se presenta como un hombre de familia y un líder conservador de profunda fe y pragmatismo.

Ganó en Massachusetts en parte porque “vendió” su éxito como organizador de las Olimpiadas de Invierno en Salt Lake City, Utah, entre 1999 y 2002.

Como gobernador, Romney redujo un déficit de 3,000 millones de dólares y promulgó una ley de reforma sanitaria, similar a la que puso en marcha Obama en 2010 y que ahora promete revocar.

Colmado de privilegios -se educó en la Universidad Brigham Young, una institución mormona en Utah, y después en Harvard-, Romney también ha atravesado adversidades políticas y personales que, según sus allegados, han puesto a prueba su capacidad de responder a las crisis.

Perdió la contienda por el escaño de Massachusetts ante el Senado en 1994 frente al ahora fallecido senador demócrata Ted Kennedy.

También perdió la candidatura presidencial en 2008 frente al senador republicano de Arizona, John McCain, tras una reñida disputa en la que invirtió 110 millones de dólares, incluyendo 45 millones de su propio bolsillo.

Además de sufrir un accidente automovilístico en una zona rural de Francia en 1968, otro drama fue cuando su esposa Ann, con quien lleva casado 43 años, fue diagnosticada de esclerosis múltiple en 1998.

Romney se casó con Ann Davies en 1969, tras cortejarla durante toda la secundaria, y logró convertirla al mormonismo. Ambos tienen cinco hijos y el menor, Craig, de 31 años, que habla español, ha tenido un papel clave para atraer el voto hispano.

Como hijo menor de George Romney, ejecutivo de American Motors Corporation y luego gobernador de Michigan, y Lenore Romney, candidata a senadora de ese estado, Romney fue testigo de acaloradas discusiones sobre política y la fe mormona, y en su autobiografía “No Apology” da cuenta de su admiración por su padre.

Romney padre se postuló sin éxito como candidato presidencial en 1968 y falleció en 1995, pero dejó una huella indeleble en Mitt Romney, que ahora intenta lograr la presidencia.

En su página de Facebook, Romney recurre a una cita que solía decir su padre y que resume su filosofía de vida: “La conquista de lo difícil hace fuertes a los hombres”.

Sus amigos lo elogian como un hombre pragmático con un agudo olfato para identificar soluciones y buscar consenso. Cualidades que le vendrían bien si los votantes lo catapultan a la Casa Blanca.