Peña Nieto visto desde el extranjero

Por en EEUU 11/29/12 5:32pm
Enrique Peña Nieto, tras recibirlo por primera vez en la Casa Blanca, observa al presidente Barack Obama. REUTERS/ KEVIN LAMARQUE

El cambio de gobierno en México moviliza multitudes desde Los Pinos, hasta las grandes ciudades alrededor del mundo, entre ellas Chicago.
Mientras se prevé que el presidente electo Enrique Peña Nieto anuncie este viernes su gabinete, al que juramentará el primer minuto del 1 de diciembre en Palacio Nacional; mandatarios, monarcas y representantes de diversas naciones se preparan para atestiguar el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al poder.
Cambio de poder que impacta ciudades como Chicago, la segunda concentración con  más mexicanos fuera de México, después de Los Ángeles, California, y la quinta ciudad con más mexicanos en el mundo después de la Ciudad de México, Los Ángeles, Guadalajara y Monterrey.
Por lo pronto, y a año y medio de su llegada, Eduardo Arnal, cónsul general de México en Chicago, ya entregó su renuncia.
Y aunque la entregó, Arnal, quien no es un funcionario de carrera del Servicio Exterior Mexicano, sino un político afiliado al Partido Acción Nacional (PAN) -el mismo del presidente saliente Felipe Calderón- aún tiene planes de trabajo en ésta sede consular. Dijo que espera quedarse y terminar de recorrer cada uno de los 128 condados de la jurisdicción -ya visitó 47- y explicó que renunciar es una tradición que se ejerce tanto entre cónsules y embajadores como entre altos funcionarios de las administraciones salientes.
Al respecto, el Equipo de Transición del Presidente Electo dijo a diario Hoy que es necesaria una combinación entre cónsules de carrera y cónsules por nombramiento; en mayor medida cuando Peña Nieto tiene en mente que los cónsules dejen de sellar pasaportes para tomar un papel más activo.
Arnulfo Valdivia, coordinador de asuntos migratorios del Equipo de Transición del presidente electo, dijo que ésta combinación debe seguir “con el tipo de persona que se ajuste a las necesidades de los lugares”.
Dijo que dependerá de su experiencia, su habilidad de cabildeo y la “defensa de ciertos intereses”. Para otros sitios se necesitará gente con “un perfil más apegado a la protección y servicios consulares”, mientras que otros deberán mostrar habilidades en lo comercial.
Al final, aclaró, será una decisión que “el secretario de Relaciones Exteriores en turno tomará”.
Valdivia agregó que para Peña Nieto el Medio Oeste es importante por el “gran número de mexicanos y los servicios que requieren”.
El funcionario resaltó el compromiso del próximo gobierno por la reforma migratoria que, aunque no depende de México, “sí depende de nosotros estar cerca y apoyar a las organizaciones de mexicanos y pro inmigrantes en cualquier iniciativa” al respecto.
Sobre los servicios, Valdivia apuesta a una mejor “racionalización, organización y coordinación” de estos en los consulados, pues desde su punto de vista están “muy dispersos” en varias dependencias gubernamentales y apostó por “fortalecerlos y coordinarlos de una mejor manera” para evitar duplicidad de funciones.
En tanto, activistas y militantes políticos van y vienev de México para reunirse ya sea con el equipo de transición de gobierno o legisladores, pues quieren asegurarse que los temas clave de la agenda migrante no queden en el limbo.
Y a nivel local también se observa satisfacción e inconformidad con el nuevo gobierno.
Israel Rodríguez, militante priísta residente en Chicago, dijo que tiene “depositada mucha fe” en la nueva administración, mencionó que espera ver cambios en la política de seguridad “que generen paz en el interior del país y que en Estados Unidos se implemente una política migrante efectiva, proactiva, a favor del cabildeo con los gobiernos locales y de acercamiento con el liderazgo migrante”.
Rodríguez dijo que espera ver cambios positivos en la administración, a pesar que habrá restricciones porque los presupuestos para iniciar el sexenio ya han sido asignados por el gobierno saliente.
Salvador Pedroza, presidente de PAN en Illinois, mencionó que Peña Nieto debe aprender de lo que sus antecesores hicieron mal y considerar todos sus aciertos, indicó que las administraciones panistas otorgaron mucha atención a los migrantes, Peña “debe tomar muy en cuenta a la comunidad migrante y darles poder de decisión (facilitando el voto desde el exterior), porque económicamente los migrantes aportamos mucho”.
La de Peña Nieto es una presidencia sin legitimidad, opinó Jorge Mújica, militante del PRD (Partido de la Revolución Democrática) en Chicago. Peña “compró la elección y tiene a la mayoría de la población en su contra”, agregó.
“Deberá tomar medidas para tratar de ganar la confianza de la gente, pero no creo que vayan a ser medidas muy profundas, particularmente en el tema migración, pues lo que ha indicado es que aceptará cualquier tratado de nuevos braceros y va a detener a los inmigrantes centroamericanos en la frontera sur. Obviamente no nos hace ninguna gracia la política de gobierno que va a tener”, dijo Mújica.
Y añadió que Peña Nieto apenas recibió el 8% los votos del extranjero en la elección presidencial porque acá no hubo “votos comprados”. Ante ello, “me temo que durante su administración tampoco veremos la posibilidad por la que tanto hemos estado peleando de que se amplíe el derecho de los mexicanos a votar desde el extranjero. El PRI no va admitir que voten millones de personas que van a votar en contra de ellos; pero nosotros vamos a seguir peleando en el Senado y en la Cámara de Diputados, y seguir adelante con nuestra agenda”, adelantó Mújica.
Por su parte Rahm Emanuel, alcalde de Chicago, mencionó a diario Hoy que felicitó al presidente electo tras la elección de julio, y que dijo que espera refrendar los lazos con la Ciudad de México como “Ciudad Hermana”.
Emanuel también comentó que espera que autoridades de ambos países se coordinen en el combate al narcotráfico; pues de acuerdo con autoridades federales los carteles de drogas mexicanos tienen cada vez más presencia en esta ciudad. En tanto, Chicago lo hará a nivel local.
A opinión del representante federal Luis Gutiérrez, México es un amigo y aliado importante y se le debe dar la ayuda que necesita para estabilizar su condición social. Mencionó que si el gobierno estadounidense hiciera mejor su trabajo, México no tendría el problema del narcotráfico. “Son dólares, armas y consumidores estadounidenses los que llevan a la destrucción de la sociedad civil de México. Es difícil criticar ésta situación cuando aquí hemos sido un completo fracaso”.
Gutiérrez considera que el gobierno de Peña Nieto tendría la misma energía y entusiasmo que la administración Calderón, por lo que espera ver “que la lucha contra el narco sea una prioridad”.
-Hoy