Auguran que protestas caracterizarán al sexenio de Peña Nieto

Por en Chicago 12/2/12 4:23pm
Israel Rodríguez, simpatizante del PRI, en Chicago. HOY

La violencia en torno a la toma de posesión de Enrique Peña Nieto como presidente de México, es indicio de lo que viene, un reflejo de la inconformidad ante la “imposición presidencial”, dicen partidos de oposición con representación en Chicago.

“Tenía que pasar y seguirá”, comentó Jorge Mújica, militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en esta ciudad, “toda represión conduce a más violencia, a más organización. No me sorprendería que hubiera más protestas”, agregó.

Durante la jornada de manifestaciones ante la toma de posesión el 1 de diciembre, las autoridades reportaron 121 heridos, 92 arrestados; destrozos y saqueos en hoteles y negocios del centro histórico; y al menos cuatro oficiales heridos de gravedad.

Los manifestantes condenaron que Peña Nieto -quien ganó el cargo con el 38 por ciento de los votos en la elección de julio pasado- asumiera y regresara al Partido Revolucionario Institucional (PRI) al poder.

Los actos vandálicos “no se justifican”, comentó Israel Rodríguez, simpatizante del PRI, en Chicago, quien lamentó que “la oposición siga provocando actos de violencia; y dijo que desde la tribuna se incitó a la violencia a minutos de asumir el nuevo Presidente; primero, cuando desplegaron una enorme pancarta que decía “Imposición consumida, México de luto”; y luego cuando un legislador declaró que ya había un muerto entre los manifestantes.

Jorge Mújica, afiliado al Partido de la Revolución Democrática (PRD). HOY

Rodríguez también mencionó que la presidencia se ganó en las urnas, y que “es una lástima que los jóvenes no busquen soluciones a través del dialogo”.

Para Salvador Pedroza, presidente del Partido Acción Nacional (PAN) en Illinois, las dudas del triunfo electoral de un candidato podrían solucionarse cambiando las leyes y que se realice una segunda vuelta electoral.

“No se puede gobernar un país con 37 o 38 por ciento de los votos”, dijo Pedroza, quien agregó que para que se “legitimíse su triunfo y se calmen los ánimos de los inconformes” es necesaria la segunda vuelta, como lo propuso el presidente saliente Felipe Calderón.

Pedroza indicó que “la seguridad excesiva” alrededor de los actos de cambio de poder “a veces orillan” a éste tipo de comportamiento.

La población no está dispuesta a aguantar la imposición “y no se van a dejar”, mencionó Martín Unzueta, militante del PRD en Chicago, “el viejo régimen del PRI no ha cambiado, quieren un pueblo sumido en la pobreza y la ignorancia y la gente no lo va a permitir”.

La políticas de gobierno del PRI son las de apoyar al más rico y poderoso,  mencionó Mújica “no es posible que un país en el que más del 50 por ciento de su población vive por debajo de la pobreza tenga al hombre más rico del mundo”.

También el activista criticó que Peña Nieto viajara a Washington para ponerse a la orden del presidente Barack Obama, con quien se entrevistó sólo 15 minutos.

Rodríguez en cambio argumentó que la visita a Washington formó parte de una serie de visitas de Peña a líderes mundiales de importancia para México.

El militante priista de Chicago añadió que Peña Nieto no tiene una varita mágica para resolver todos los problemas, y que será necesario trabajar en equipo con la oposición por el bien de México.

“Si trabajamos juntos y mejoramos las condiciones en México, hasta los que estamos acá (en Estados Unidos) podríamos regresarnos”, concluyó Rodríguez.

Lo mismo considera el diputado del PRI, Heriberto Galindo, ex cónsul general de México en Chicago, quién en la ceremonia de toma de protesta de Peña Nieto fue el orador por ese partido, y en entrevista con el diario Hoy, mencionó que la administración de Peña tiene una visión que incluye mejorar las condiciones de vida de los connacionales que residen en el exterior.

Galindo dijo que Peña Nieto abogará por mejorar la economía y generar empleo y que “si las familias acá están bien, los migrantes estarán mejor”, añadió que el nuevo gobierno es aliado de los inmigrantes y está comprometido entre otras cosas con mejorar el voto desde el extranjero, “independientemente de cuál partido se vea favorecido”.