La Virgen de Guadalupe, imágenes y expresiones del pueblo inmigrante

Por en Mundo 12/11/12 9:08 PM

La veneración a la Virgen de Guadalupe, la patrona de los mexicanos, no distingue clases sociales, acuden a su altar desde los más humildes del pueblo, hasta ricos, famosos y poderosos; en territorio nacional y más allá de sus fronteras.

Campesinos descalzos, caminan semanas con sus hijos para llegar a verla cada 12 de diciembre en peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, duermen en las calles y muchas veces ni comen, pero cumplen su objetivo: visitarla y rendirle tributo, agradecer sus favores o milagros.

Ese día, por la Basílica también desfilan políticos, famosos deportistas y populares artistas. Van a saludarla, a pedirle, o simplemente a cantarle las mañanitas.

Esa misma devoción por la Morenita del Tepeyac, la manifiesta el pueblo inmigrante en el exterior, cada 12 de diciembre.

No es difícil pensar que a la famosa frase del ex presidente mexicano Felipe Calderón, “donde haya un mexicano, allí está México”, se le podría añadir fácilmente, “y también está La Guadalupana”, porque su figura trasciende no sólo en iglesias y altares en los hogares.

La Virgen de Guadalupe vive pintada en murales de las calles de los barrios mexicanos, en las paredes de los centros comerciales, en las banderas que ondean en los desfiles cívicos; la figura de la Guadalupe ha acompañado a Washington a los inmigrantes en las marchas que piden reforma migratoria, y es tema esencial en exposiciones de museos.

El culto se sigue transmitiendo a las nuevas generaciones de mexico-americanos y a otras culturas. Según autoridades católicas, cada vez son más las comunidades no mexicanas que se unen a la feligresía guadalupana.

Basta presenciar un día de celebración en el Santuario de Cerrito del Tepeyac, en Des Plaines, a donde año con año llegan miles de peregrinos de los diversos estado del país; son familias mexicanas, centro y sudamericanas, asiáticas, polacas, afroamericanas y caucásicas.

Y como es de esperarse la industria alrededor de la Virgen es floreciente, podemos encontrar desde pulseras con dijes de La Lupita, hebillas, botas vaqueras, camisas, jorongos, gorras, banderas, pañuelos, cuadros, muebles, y figuras de todo tipo de materiales.

El corredor comercial de 26th St, en La Villita, o el de la 18th St, en Pilsen, surten al devoto de lo inimaginable.

Especialmente en esta época del año hay gran demanda de trajecitos de Juan Dieguito y vestiditos típicos mexicanos para las niñas, explicó Araceli Aguilar de “Chela’s Gift Shop”, 1512 W. 18th St, en el barrio de Pilsen, quien desde hace 30 años surte a su clientes con productos para la ocasión.

Y es que a los guadalupanos les gustan cumplir la tradición de llevar a los niños vestidos de esa manera a la Misa de Gallo o de Bendición de Rosas, los precios de estos trajes oscilan entre los $70 y $80.

Figuras de “Virgencita Pliss”, la moda entre adolescentes, pueden ser adquiridas entre $15 y $40, en Azteca Mall, 3100 S. Kedzie Ave.

Y artesanía de la Guadalupana al alcance de todos los bolsillos, disponible en Artesanias D’México, 1644 W. 18th St.