80 años de prisión por golpear a muerte a su hijo y mantenerlo enjaulado

Por en Chicago 01/11/13 10:23 PM

Riley Choate acusado de mantener a su hijo de 13 años en una jaula de perro, golpearlo hasta la muerte y enterrarlo cerca de su casa, en un lote de viviendas móviles, en Gary, Indiana, fue condenado este viernes a los 80 años de prisión.

Choate, de 40 años, llegó a un acuerdo con la fiscalía del Condado de Lake, para que le rebajaran 40 años de los 120 que enfrentaría en la cárcel por los cargos vinculados a años de brutal abuso contra su hijo Christian, que murió en 2009, reportó el diario Chicago Tribune.

El niño, que pesaba menos de 50 libras cuando murió, había vivido los últimos dos años de su vida confinado en una jaula de 3 pies de alto y era golpeado con regularidad por su padre.

La juez Diane Boswell, comentó que varias personas le fallaron a Christian, y dijo que “el dolor y el sufrimiento, la degradación por la que este bebé pasó por dos años de su vida es incomprensible. No puedo imaginar ninguna circunstancia en la que un padre permitiría esto”.

Antes de la condena Choate había dicho a la juez que todas sus acciones lo perseguirán por siempre. “Yo amaba a mi hijo”, indicó.

El cuerpo de Christian fue descubierto por investigadores de la Policía en 2011, después de que su hermana mayor le contara a familiares que el niño había muerto dos años antes por las repetidas golpizas de su padre.

Choate y su esposa, Kimberly Kubina (madrastra del niño), lo sepultaron bajo concreto debajo de un cobertizo con una biblia sobre su pecho. Al principio, dijeron que Christian había huido y se mudaron a Kentucky después de la muerte de Christian.

La hermana, quien se encargaba de cuidarlo para que no escapara, también fue acusada de “abusar” de su hermano menor, y admitió que también lo golpeaba, dijo que de no hacerlo ella sería golpeada por Choate y su esposa.

Según las autoridades, Christian inicialmente fue confinado en una habitación, luego en un baño, posteriormente fue atado a una cama. Después, cuando  logró escapar, fue encerrado en la jaula para perro.

En un afidávit la fiscalía indicó que “Riley puso a Christian en la jaula, la cual estaba asegurada con siete candados, y Christian vivió en ella todos los días por más de un año hasta su muerte”.

En una ocasión, Kubina encadenó a Christian de manos y pies a una cama “mientras lo golpeaba y lo ahorcaba hasta que se puso morado”, han mencionado las autoridades.

El 4 de abril de 2009, un día antes de que el niño muriera, Christian no quiso comer y Choate “se enojó y lo golpeó con gran fuerza en la cabeza antes de lanzarlo de regreso a la jaula”, según el afidávit.

Tras la paliza se le encargó a la hermana mayor de Christian, de entonces 15 años, que vigilara a su hermano cada cinco minutos “o (Choate) le haría lo mismo a ella”, agrega el documento.

Al siguiente día, la hermana notó que Christian no respiraba e intentó reanimarlo. Luegoa vio cuando su padre y su madrastra envolvieron a Christian en bolsas de plástico, lo subieron a una camioneta y se fueron, indican los documentos de la corte. Posteriormente, la madrastra dijo que habían enterrado a Christian y que lo cubrieron con concreto para que no pudiera salir, dijo la jovencita a los detectives.

La autopsia mostró que el niño sufrió “golpes en el cuerpo que causaron sangrado interno y fracturas en el cráneo”, según documentos de la corte. El niño estuvo desaparecido durante dos años sin que nadie lo notara, dijeron las autoridades.

La Policía del Alguacil del Condado de Lake comenzó a investigar la muerte del niño luego de recibir una alerta por parte de la madre biológica.

Según los documentos, la Oficina del Alguacil recibió una llamada de la madre de Christian en la que dijo que su hija de 17 años, en Kentucky, le dio información preocupante sobre su hijo. Los detectives llamaron a la niña en Kentucky y la entrevistaron por teléfono.

Según la Policía, la madre de Christian otorgó la custodia del niño y su hermana a su padre biológico en julio de 2005. Ella no había estado en contacto con ellos desde entonces.

Kubina, quien se divorció a Choate desde la cárcel en 2011, llegó a un acuerdo con los fiscales y acordó cooperar en el juicio contra Choate. La mujer será sentenciada en febrero por cargos de negligencia.