Es espera 'un mejor país' con Obama los próximos cuatro años

Barack Obama (izq.), presidente de EEUU, y el vicepresidente Joe Biden ayer en la Casa Blanca. JASON REED | REUTERS

CHICAGO - A pesar de que como lo prometió el presidente Barack Obama no impulsó una reforma migratoria en su primer término de gobierno, se reeligió con ayuda del voto hispano y asumirá un segundo mandato que se antoja prometedor durante una ceremonia en la Casa Blanca el domingo.

Y el lunes juramentará públicamente en el parque National Mall, en una ceremonia más modesta que la de hace cuatro años, pero mucho más significativa para la comunidad indocumentada que ve una luz al final del camino, pues se vislumbra con mayor claridad la posibilidad de una reforma migratoria.

La asistencia a los diversos eventos se prevé será menor, entre 600,000 y 800,000 personas, en comparación con los 1.8 millones de hace cuatro años.

El ambiente de la 57ma. Juramentación presidencial quedó ensombrecido por una debilitada economía, el elevado desempleo, el déficit presupuestario, la matanza en una escuela de Connecticut y la guerra de Afganistán, que el presidente desea concluir en 2014.

El vicepresidente Joe Biden, el hombre fuerte de Obama, lo seguirá acompañando, será investido durante una ceremonia independiente la mañana del domingo, en el Observatorio Naval. Biden es considerado “el aliado indispensable de Obama” a la hora de lidiar con el Congreso.

De hecho el primer agradecimiento que lanzó Obama, el primer presidente afroamericano en la historia del país, en su discurso tras ganar su segundo mandato fue precisamente para Biden, a quien llamó “el guerrero feliz de Estados Unidos”.

Obama se ha apoyado en él para conseguir resultados durante las arduas negociaciones en el Congreso para evitar un aumento de impuestos y un recorte masivo de gastos; y tras la masacre en la primaria Sandy Hook en Newtown en diciembre, cuando el vicepresidente fue el encargado de recopilar propuestas para evitar futuras tragedias de este tipo.

Durante los pasados cuatro años, ambos trabajaron para la promulgación de una profunda reforma de los servicios de salud para dar cobertura a 45 millones de personas en marzo de 2010, y en julio para la aprobación de la mayor extensión del control del sistema financiero desde los años 1930.

Enfrentaron la muerte en mayo de 2011 de Osama Bin Laden, eliminado por un comando estadounidense en Pakistán, y luego la proclamación el 2 agosto de ese año, de la retirada total de las tropas de Afganistán fijada para finales de 2014.

Y lo que les espera en puerta, el control de armas. A poco más de un mes de la masacre de Newtown, Obama presentó el miércoles su plan contra la violencia por armas de fuego, y firmó una serie de decretos al tiempo que exhortó al Congreso a cambiar la legislación

“No podemos postergar más” las medidas para controlar la circulación de armas, dijo el mandatario, e instó a los legisladores a prohibir las armas de asalto y los cargadores de más de diez balas.

El presidente admitió que será difícil hacer avanzar el tema, dada la oposición de algunos legisladores a cualquier medida que parezca oponerse a la Segunda Enmienda de la Constitución, que dispone el derecho de los estadounidenses a portar armas.

El mandatario firmó 23 medidas que conforman su plan de lucha contra las armas de fuego, los decretos establecen entre otras cosas la obligación de que los vendedores de armas verifiquen los antecedentes de los compradores, y ordenan a los organismos públicos a estudiar nuevas formas de impedir que personas “peligrosas” tengan acceso a armas.

Iris Martínez, senadora estatal por Illinois, consideró que el tema de la violencia y control de armas es una prioridad para el segundo término, y contempla un futuro esperanzador.

En cuatro años “el presidente entregará un mejor país”, indicó la legisladora, quien en días recientes revisaba su guardarropa para elegir el vestuario que usará en la ceremonia de juramentación del presidente Obama.

“El presidente recibió un país bajo condiciones muy difíciles y tomó las decisiones correctas para encarrilar la economía y hacer otras reformas importantes”, dijo la legisladora. Y al decretar la Acción Diferica, la medida que suspende las deportaciones a los “dreamers”, sentó las bases para establecer en su segundo término una reforma migratoria integral, agregó.

Y al parecer el presidente dará a conocer los lineamientos de un plan de reforma migratoria el próximo mes, a través del cual buscaría otorgar la ciudadanía a los indocumentados.

La senadora consideró que ambos partidos tienen la responsabilidad de responder a la agenda latina.

En el segundo término. Obama “hará un buen trabajo para controlar la violencia que nos afecta tanto, habrá debate para restringir las armas”, añadió la legisladora.

Pat Pulido, empresaria de Chicago, cercana a la familia Obama, dice que los próximos cuatro años veremos a un Obama “agresivo”, impulsando muchos proyectos en la región del Medio Oeste, creando oportunidades empresariales, invirtiendo en vías de comunicación y en transporte, generando oportunidades de empleo y servicios “sin duda sectores en los que los inmigrantes se beneficiarán”, indicó.

Pulido, de la firma Pulido Sanchez Communications, LLC, también mencionó que el poder del voto latino dará fruto en la negociación de una reforma migratoria, Obama “va a hacer algo”, y auguró que “el alivio migratorio ayudará a la economía global”.

Y para Jorge Mújica, activista pro derechos laborales, el presidente Obama lo va hacer “porque lo tiene que hacer”, y no precisamente por las familias que sufren desintegración por las deportaciones en cuya administración sigue batiendo récord, en el año fiscal 2012 el gobierno federal deportó a 409, 849 personas, en comparación con las 396,906 deportados el año pasado.

Mújica dijo que sin los inmigrantes la economía de este país no funcionaría, colapsaría, porque los estadounidenses no quieren lavar platos, “necesitan a la población internacional”.

Y mientras esto sucede en Washington, en Chicago grupos pro inmigrantes realizarán una marcha para exigir al presidente que use su poder ejecutivo para decretar una moratoria a las deportaciones, en tanto se debate la posible reforma migratoria. Simultáneamente, grupos de inmigrantes y activistas pro derechos humanos se manifestarán por la misma causa frente a la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México.

-Con información de AFP

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armas, economía, Mandato, Obama, promesas, Reformas, violencia

El autor

Leticia Espinosa es Community Producer Vívelohoy

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