Con Obama, la lucha sigue

Por en Chicago 01/21/13 9:49am
José Quintero revisa documentos en la oficina del representante federal Luis Gutiérrez en Chicago. JAIME REYES | DIARIO HOY

Aunque el presidente Barack Obama no cumplió su promesa de una reforma migratoria en su primer mandato, José Quintero espera que lo haga en el segundo, que inicia hoy.
Lo anterior lo dijo Quintero frente a una computadora mientras revisaba documentos en la oficina del representante federal Luis Gutiérrez (D-IL), en el vecindario de Humboldt Park.
Quintero, de 25 años, cree estar más cerca de lograr el sueño americano luego de que hace un año el presidente aún no firmaba el programa de acción diferida (Deferred Action for Childhood Arrivals, DACA) para los ‘dreamers’, los jóvenes que fueron traídos a Estados Unidos siendo niños.
El programa DACA entró en vigor el 15 de agosto de 2011.
Quintero, quien fue uno de los primeros jóvenes en tramitar la acción diferida, fue contratado por Gutiérrez el 15 de enero.
Según la oficina del legislador, Quintero asiste a jóvenes que solicitan el programa, llena solicitudes y se asegura que tengan la documentación y formularios necesarios.
Antes de ser contratado, Quintero sirvió temporalmente en la oficina del congresista en diciembre.
La oficina de Gutiérrez indicó que tiene planes de contratar a otro “soñador” para su oficina de Cicero en las siguientes semanas.
Al anunciar la contratación de Quintero, el representante indicó que requiere mucho valor de los inmigrantes indocumentados reunir su documentación, pagar las cuotas y enviar la solicitud, “y este es una forma de que un miembro del Congreso guie con el ejemplo y diga ‘quiero ayudarte a participar en tu comunidad con trabajo y contribución’”.
La representante federal por Arizona Krysten Sinema se unió al ejemplo de Gutiérrez al contratar a su oficina un día después, el 16 de enero, a Erika Andiola, quien al igual que Quintero se benefició con el programa de acción diferida.
Según la oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), hasta diciembre esa agencia había recibido 367,903 solicitudes para la acción diferida, de estas 355,889 habían sido aceptadas y 12,014 fueron rechazadas.
Dichas solicitudes no son ni una cuarta parte de los jóvenes que son o serán elegibles para el programa de acción diferida, según el lIllinois Policy Center (IPC), que en un reporte estimó que más de 1.76 millones de jóvenes podrían beneficiarse.
Quintero dijo que se sentía contento de que puede ayudar a otros a hacer su sueño realidad mientras él lucha por lograr el suyo: Ser arquitecto.
Por ahora, el joven originario de Guanajuato, México, tiene un grado asociado en ciencias de un colegio comunitario de Chicago.
Ahora hay que seguir la lucha por la reforma migratoria para todos, dijo Quintero, y recomendó a otros jóvenes que soliciten la acción diferida.
Precisamente el lunes, cuando el presidente Obama juramenta para su segundo mandato, cientos de personas del área de Chicago saldrán a la calle a pedirle una reforma migratoria.
El fin de semana, residentes de Chicago y familias de inmigrantes que están en proceso de deportación se preparaban en la Misión Católico Anglicana Nuestra Señora de Guadalupe en La Villita y en la Iglesia Metodista Unida Lincoln de Pilsen para marchar el lunes y pedir al presidente Obama un alto a las deportaciones y a la separación de familias.
Los organizadores abogan para que paren en Illinois las deportaciones de personas que en algunos meses podrían recibir una licencia de conducir luego que la legislatura de ese estado votó para emitir licencias para todos, incluidos los inmigrantes indocumentados.
Por otro lado, el reverendo José Landaverde, de la Misión, no está contento con el desempeño del presidente Obama en el tema migratorio, ya que bajo su mandato se han deportado a más inmigrantes que en cualquier otra administración.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2011 se deportaron a 396,906 inmigrantes, y en 2012 esa cifra alcanzó los 409,849.
La lucha contra las deportaciones y por la reforma migratoria es diaria, según quienes abogan por los inmigrantes.
La semana pasada, el representante Gutiérrez, líderes comunitarios y representantes religiosos fueron a las oficinas del Buró de Vigilancia de Inmigración y Aduanas (ICE) en Chicago para pedir a Ricardo Wong, director regional, que disminuya el número de deportaciones y ejerza la discreción judicial en casos pendientes.
De regreso a la oficina de Gutiérrez en Humboldt Park, Quintero dijo que con el segundo mandato de Obama la lucha sigue, “por todos los padres y personas que no pudieron beneficiarse con la acción diferida”.