Grupo bipartidista del Senado EEUU ofrece plan de inmigración

Por en EEUU 01/28/13 11:50am
El senador federal Richard Durbin (D-Ill), quien forma parte del grupo bipartidista que trabaja en el plan de reforma migratoria. GETTY

WASHINGTON  - Un grupo bipartidista de senadores de EEUU acordó un marco para una reforma migratoria que llevaría hacia un “camino a la ciudadanía” a los que se encuentren en este país de manera ilegal, pero sólo después de que se pongan en marcha medidas para mejorar el control en las fronteras.

El documento, que se da a conocer un día antes de que el presidente Barack Obama presente sus propuestas para llevar a cabo una reforma inmigratoria, atiende el asunto más urgente del tema: cómo lidiar con los 11 millones de personas que viven en Estados Unidos de manera ilegal.

El borrador de la propuesta permite que las personas que se encuentren en Estados Unidos de manera ilegal se registren con el Gobierno, paguen una multa y luego de un periodo de prueba legal puedan trabajar.

En última instancia, estas personas tendrán que solicitar la condición de ciudadanos con estatus permanente, de acuerdo con el documento elaborado por ocho senadores como el republicano Marco Rubio, de Florida, y el demócrata Charles Schumer, de Nueva York.

La Casa Blanca elogió los esfuerzos del grupo pero advirtió que Obama no estará satisfecho hasta que no haya una reforma significativa. El presidente “seguirá instando al Congreso a actuar hasta que se logre”, dijo un portavoz de la sede del Gobierno estadounidense.

Los legisladores programaron una conferencia de prensa para esta tarde.

No se entregará a nadie más estatus legal permanente hasta que nuevas medidas sean implementadas para contener el flujo de inmigrantes a través de las fronteras estadounidenses.

El camino a la ciudadanía estará “supeditado” a la creación de un nuevo sistema para asegurar las fronteras de Estados Unidos y a la aplicación de nuevas medidas para controlar la situación de los inmigrantes que pueden tener sus visas en trámite durante mucho tiempo, dijo el marco del documento.

La propuesta se asemeja a iniciativas anteriores, entre ellas una medida de inmigración de 2007 que no fue aprobada en el Congreso, debido en parte al desacuerdo sobre las fechas para aplicar medidas de vigilancia en las fronteras y a las disposiciones del llamado “camino a la ciudadanía” para algunos de los 11 millones de inmigrantes indocumentados.

Los demócratas consideran que el otorgamiento futuro de la ciudadanía a los inmigrantes indocumentados es algo “esencial” en un proyecto de ley, como dijo Schumer el domingo en una conferencia de prensa.

En contraste, los republicanos han subrayado el tema de la seguridad fronteriza.

Aunque la propuesta del lunes incluye algo de cada uno de los partidos, la posibilidad de que la iniciativa se convierta en ley es más complicado.

La participación de Rubio ha ayudado a dar credibilidad al plan entre algunos republicanos. Sus propuestas han generado el apoyo de influyentes conservadores, entre ellos el ex candidato a la vicepresidencia Paul Ryan.

Rubio es un cubanoamericano que es mencionado a menudo como un potencial candidato presidencial y es uno de los favoritos del movimiento conservador Tea Party.

Además de la ruta para acceder a la ciudadanía, la propuesta de los senadores plantea tres objetivos legislativos: retener y atraer a trabajadores altamente cualificados; crear un sistema para evitar el robo de identidad y la contratación de trabajadores no autorizados, y establecer una forma para captar mano de obra no calificada proporcionando derechos a los trabajadores.

El tema de la inmigración fue dejado de lado durante el primer mandato de Obama, quien optó por darle mayor preponderancia a temas como la salud y la economía. Pero el presidente, que contó con el apoyo abrumador de los votantes hispanos en 2012 para lograr su reelección, dijo al iniciar su segundo periodo la semana pasada que este tema será parte de su agenda.

La inmigración ha sido uno de los aspectos que más ha enfrentado al Congreso en las últimas dos décadas, en parte porque muchos grupos poderosos tienen intereses en el asunto, desde organizaciones empresariales, que necesitan mano de obra calificada, a movimientos sindicales, preocupados de que el flujo de inmigrantes pueda generar una baja en los salarios.