Respuesta de emergencia 911 sólo para casos graves

Por en Chicago 02/3/13 1:59pm

A partir de este domingo, los residentes de Chicago que son víctimas de hurtos o robos de autos ya no van a ser atendidos por un policía.

Según autoridades, el cambio de política de emergencias o 911 se debe a que en esos casos los criminales ya huyeron y nadie corre peligro.

El cambio además dejaría libres a unos 44 oficiales diariamente.

El jefe de Policía de Chicago, Garry McCarthy, dijo a los concejales que ya consideraba el cambio el año pasado, aunque no está relacionado con los planes de la alcaldía de reasignar 200 oficiales de puestos administrativos a patrullar las calles, según el diario Chicago Tribune, que citó al portavoz municipal Bill McCaffrey.

McCaffrey indicó que algunos de los delitos que ya no resultarán en el envió de un oficial a la escena del crimen son el robo vehicular, hurto, robo a un garaje, daño a la propiedad, pagar con cheques falsos, llamadas de teléfono obscenas o lascivas, amenazas por teléfono que no presenten un peligro y mordedura de animales.

En esas instancias, un oficial asignado a esos casos va a tomar el reporte; el año pasado, unos 74,000 reportes fueron hechos de esa manera.

El cambio de política tiene sus excepciones, y un oficial va ser enviado a la escena del crimen si el sospechoso aún está presente o podría regresar; la víctima necesita atención médica o no está a salvo; hay probabilidad de que el oficial realice un arresto, o es necesario que acuda a investigar de inmediato, según el Tribune.

Para el concejal (D-21) Howard Brookings, el cambio le parecía bueno, si va resultar en una respuesta más rápida a crímenes más serios cuando ocurren en tiempo real.

Pero, el concejal (D-32) Scott Waguespack dijo al diario Chicago Sun-Times que el cambio va molestar a mucha gente.

“Cuando hablas de que alguien se mete a tu garaje y hay tres o cuatro vecinos con el mismo problema, la gente espera que un oficial llegue a evaluar la situación. Si ningún policía acude, los vecinos van a asumir que va a seguir pasando. Van a sentir que esto se está degradando. Va a ver mucha gente molesta”, dijo Waguespack.

El cambio ocurre en momentos que Chicago registró en enero más de 40 homicidios, que ya se perfilaba como uno de los meses más violentos desde el 2002; y que terminó 2012 con más de 500 asesinatos.