Acumulación de gas, no explosivos, la razón de la explosión en Pemex

Por en Mundo 02/5/13 2:21pm
Un grupo de trabajadores retira los escombros dejados por la fuerte explosión del jueves de la semana pasada en uno de los edificois de Pemex en la Ciudad de México. HENRY ROMERO | REUTERS

Por Lorena Segura

CIUDAD DE MÉXICO - La potente explosión el jueves en la sede administrativa de la petrolera mexicana Pemex, una de las peores tragedias de la compañía en los últimos años que dejó al menos 37 muertos, se debió a una acumulación de gas en los sótanos de uno de los edificios del complejo y no a explosivos.

El fiscal general del país, Jesús Murillo, dijo que el siniestro ocurrió cuando tres trabajadores contratados por Pemex para hacer mantenimiento de los pilotes del edificio, al carecer de iluminación en la zona, encendieron un foco improvisado, lo que al hacer contacto con el gas metano provocó la explosión.

“La explosión fue causada por una acumulación de gas en los sótanos del edificio (…) Esto propició, en su momento álgido, un defecto en la estructura de las lozas de los pisos del edificio que generó primero un impulso hacia arriba y posteriormente la caída, y fue esta la principal causa de muerte en el edificio”, dijo Murillo.

El gas podría haber llegado por un antiguo túnel desde un edificio aledaño que guardaba gas en cisternas y que está conectado a la edificación donde ocurrió la explosión, pero también desde el subsuelo generado por una mezcla de aguas negras y basura, explicó.

El funcionario, quien estaba acompañado por el Secretario de Gobernación (ministro del Interior), Miguel Ángel Osorio, y por el director general de Pemex, Emilio Lozoya, precisó que no se encontró ningún tipo de explosivo en la zona afectada.

“No existe en la zona afectada un cráter. Cuando la explosión es producto de un artefacto explosivo, generalmente deja en la base y punto central de la explosión un cráter que se puede definir y encontrar. En este caso no lo hay”, agregó.

La explosión en la gigante estatal, una de las mayores productoras de crudo en el mundo, ocurrió en momentos en que el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto está impulsando varias reformas clave, entre ellas una energética con la que ha pretende modernizar a la firma.

El mandatario, que asumió el 1 de diciembre, quiere abrir más a Pemex al capital privado siguiendo los pasos de la brasileña Petrobras, y legisladores de su Partido Revolucionario Institucional (PRI) han dicho que el siniestro del jueves no debiera retrasar la reforma.

Para algunos inversores lo sucedido podría ser positivo para impulsar la reforma en la medida que demuestra que Pemex necesita más autonomía para poder invertir en la propia empresa y no transferir tantos recursos al Estado.

“Esto subraya la necesidad de que Pemex invierta en sus gastos de capital. (La empresa) manda un montón de efectivo al Gobierno pero necesita reinversión, más que nada, en sus propias instalaciones”, dijo Geoffrey Pazzanese, codirector de Federated Investors.

El desastre en el edificio de Pemex se suma a una serie de accidentes ocurridos en los últimos años, además del robo permanente de combustible y crudo que sufre la empresa por parte de los cárteles del narcotráfico y sus problemas para explorar nuevas reservas debido a la escasez de recursos por las enormes transferencias de fondos al Gobierno.

En septiembre, 30 personas murieron a causa de una explosión en una planta procesadora de gas natural en el norteño estado de Tamaulipas y en octubre un incendio en un ducto en el occidental estado de Jalisco dejó dos heridos.