Sufren los carteros ante recortes de servicio los sábados

Por en Chicago 02/7/13 3:39pm
Roger Lozano, empleado del USPS atiende a clientes. GETTY

El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS ) perdió casi $16,000 millones el año pasado ante la fuerte competencia que enfrenta, incluyendo el uso del internet, por lo que considera una prioridad eliminar el servicio de entrega de correspondencia los sábados.
El servicio de USPS seguirá distribuyendo la paquetería, pero eliminará la entrega de correo de primera clase los sábados a partir del  5 de agosto, lo que según esa agencia le ahorrará unos $2,000 millones al año.
La idea no agradó y alarmó al sindicato de los carteros, pues perderán puestos de trabajo y los deja ante un futuro incierto. Sin embargo los residentes lo tomaron con calma.
“Realmente ya nadie envía cartas”, consideró  David Braunschweig, de 63 años, cuando se encontraba en la oficina de correos de Arlington Heights para enviar un regalo. “Retener el correo (el sábado y el domingo), no matará a nadie”, agregó Braunschweig, al diario Chicago Tribune.
Suspender ese servicio “es una parte importante de nuestro retorno a la rentabilidad y estabilidad financiera”, indicó Patrick Donahoe, director general del USPS.
“Nuestra situación financiera es de urgencia”, agregó Donahoe, en vista que el volumen de correo cayó en más de 25 por ciento entre 2006 y 2011.
Y esto, según explicó el Servicio Postal, es sólo el principio. La agencia indicó que se cansó de esperar a que el Congreso encontrara la forma de solventar el problema y que hará recortes drásticos para ahorrar miles de millones de dólares.
La agencia continuará entregando paquetes los sábados y todas las oficinas que operan en sábado continuarán haciéndolo.
El Servicio Postal está esperanzado en el incremento de entrega de paquetería que ha aumentado un 14 por ciento desde 2010, y lo cual se atribuyen al crecimiento del comercio en línea.
La cancelación de entrega los sábados sería el mayor cambio al servicio de correo desde que se canceló la entrega de correspondencia dos veces al día en los años de 1950, indicó el diario.
Afuera de la oficina de correos de Tinley Park,  Rich Klimczak, de 74 años, dijo que está acostumbrado a recibir correo los sábados, y cree que será cosa de acostumbrarse a no recibirlo, sin embargo, “lo único que no me  gustaría son los empleos perdidos (de los trabajadores del correo)”, indicó.
Efectivamente, el recorte tiene como objetivo reducir la plantilla laboral en por lo menos 20,000 empleados. También se reduciría significativamente el pago por horas extras, de acuerdo con funcionarios de esa agencia.
Los dirigentes sindicales locales estiman que unos 10,000 trabajadores del Correo verán su semana laboral reducida; por lo que la tarde del miércoles la filial en Chicago de la “National Association of Letter Carriers” pidió la renuncia de Donahoe.
“Estos recortes lineales debilitará el sistema de correo de la nación y lo pondrán en el camino a la privatización”, indicó en un comunicado Cliff Guffey, presidente del sindicato de carteros “American Postal Workers Union”.
“National Association of Letter Carriers”, que cuenta con unos 1,500 miembros en los suburbios de Chicago, dijo que la eliminación del servicio pone el Servicio Postal en una “espiral de muerte”.