Ya empezó el movimiento en Washington por una reforma migratoria

Por en EEUU 02/13/13 4:50 PM

En el Comité Judicial del Senado empieza a notarse oposición republicana a amplio proyecto de inmigración.

Durante una audiencia, este miércoles, los republicanos cuestionaron a la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano; en tanto, inmigrantes protestaron pidiendo alto a las deportaciones.

Desde Chicago, partió un grupo de inmigrantes para buscar en Washington apoyo para detener las deportaciones en tanto se legisla una reforma migratoria.

El senador federal Richard Durbin los recibió el martes y se comprometió a abogar por detener las deportaciones, indicó el reverendo José Landaverde, de la iglesia anglicana Nuestra Señora de Guadalupe.

El grupo de Chicago salió complacido después de escuchar que el senador Durbin se comprometía a impulsar que “estar trabajando”, no sería un requisito para obtener la residencia permanente en caso que haya una reforma migratoria, contó Landaverde. La oficina de Durbin no había confirmado ésto la tarde del miércoles.

También estas familias formaron parte de un grupo de inmigrantes que el miércoles se reunió con el representante federal Luis Gutiérrez para hablar del impacto de las deportaciones e impulsar una reforma al sistema de inmigración inclusiva “que proteja los derechos en el trabajo y que ponga a los 11 millones de inmigrantes – jornaleros, trabajadoras domésticas, estudiantes- en el camino a la ciudadanía y la igualdad en los Estados Unidos”, indicó la oficina del legislador.

Esto, en el marco del discurso del Estado de la Nación que ofreció el presidente Barack Obama la noche del martes, y en el que mencionó que la economía del país cobra mayor fuerza cuando se aprovecha el talento e ingenio de inmigrantes.

El mandatario también indicó que en este momento los sectores empresarial, sindical, de cumplimiento del orden público y de comunidades religiosas convienen en que ha llegado la hora de aprobar una reforma migratoria integral.

Y agregó que una reforma verdadera significa establecer un camino responsable para ganarse la ciudadanía. Un camino que incluya aprobar una verificación de antecedentes, pagar impuestos y abonar una multa significativa, aprender inglés y ocupar el lugar correspondiente en la cola, detrás de aquellos que están tratando de residir legalmente en el país.

Además, una reforma verdadera significa reparar el sistema de inmigración legal para acortar los períodos de espera, reducir la burocracia y atraer a los empresarios e ingenieros altamente calificados para que nos ayuden a crear empleos y fomentar nuestra economía, indicó Obama.

En este momento, grupos bipartidistas en ambas cámaras están trabajando para redactar un proyecto de ley. “Envíenme un proyecto de ley de reforma migratoria integral en los próximos meses y lo voy a promulgar de inmediato”, dijo el mandatario que no ha accedido a detener las deportaciones.

Audiencia sobre la reforma migratoria

La visita a Washington tuvo lugar al tiempo que se celebraba la audiencia sobre la reforma migratoria en el Comité Judicial del Senado, a la que las familias de Chicago asistieron. La audiencia fue interrumpida por actos de protesta de inmigrantes que pidieron al panel alto a las deportaciones.

De acuerdo a un reporte de Reuters,  en momentos en que el presidente intensifica la presión para concretar reformas en temas migratorios, algunos republicanos en el Congreso dejaron en claro el miércoles que una postura gradual y menos ambiciosa podría ser más realista para el 2013.

Los legisladores están divididos respecto a cómo actualizarlas leyes de inmigración de la nación y al mismo tiempo lidiar con 11 millones de extranjeros indocumentados que viven en Estados Unidos.

Además, lo que complica la aprobación de leyes este año son los esfuerzos de ambos partidos para atraer los votos hispanos en las elecciones legislativas del 2014.

La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, testificó ante el Comité Judicial del Senado para ratificar la posición del Gobierno.

“Nuestro sistema de inmigración no sólo está roto, está lastimando a nuestro país (…) y la manera de arreglarlo es con una amplia reforma de inmigración”, dijo Napolitano.

Pero los conservadores republicanos, que principalmente interrogaron a Napolitano acerca de lo que ellos ven como ‘inadecuadas medidas de seguridad’ en la frontera, presentaron argumentos a favor de una legislación más limitada.

“Sería mejor que estuviéramos dedicados a problemas discretos” que tiene un respaldo bipartidario en lugar de una “masiva reforma de inmigración”, dijo a Napolitano el senador por Alabama Jeff Sessions.

Los comentarios de Sessions se hicieron eco de lo que varios republicanos sugirieron la semana pasada en la Cámara de Representantes en una audiencia de inmigración ante la comisión judicial de la Cámara.

Los republicanos ven que hay un respaldo bipartidario para atraer a trabajadores con mayores conocimientos tecnológicos -matemáticos, ingenieros, especialistas en computadores y otros- de lugares como India y China.

También ven que hay un amplio respaldo en el Congreso para endurecer la verificación de la situación legal de los trabajadores empleados por compañías estadounidenses y para mejorar en general el sistema de visas que controla el número de inmigrantes.

Pero más polémica es la cuestión emocional de qué hacer con los millones de personas que entraron ilegalmente en Estados Unidos desde 1986, cuando el Congreso reformó por última vez las leyes de inmigración, y han sido residentes respetuosos de la ley.

Los republicanos han instado a Obama a mejorar primero la seguridad de la frontera y ocuparse de las personas que permanecen en el país más allá del vencimiento de sus visas, antes de ocuparse de brindar un camino hacia la ciudadanía para los residentes indocumentados.

No obstante, el presidente de la Comisión Judicial del Senado, el senador por Vermont, Patrick Leahy, prometió avanzaren un proyecto de reforma inmigratoria en su comisión y los principales demócratas han prometido oponerse a rígidos proyectos que no ayudan a los 11 millones de indocumentados.

Dos de los miembros republicanos del Comité, Lindsey Graham de Carolina del Sur y Jeff Flake de Arizona, son parte del grupo bipartidario que ha presentado un amplio plan.

Los demócratas esperan que un voto fuerte y bipartidario en la comisión judicial impulse la aprobación en todo el Senado de un amplio proyecto de ley y mejore las perspectivas de acción este año en una Cámara controlada por los republicanos.

Tratando de suavizar los temores republicanos a que legalizar a los indocumentados sólo aliente una avalancha de inmigrantes ilegales, Napolitano dijo: “El servicio de inmigración se encuentra a años luz de cómo estaba en 1986. Lo pueden ver por los números”.

Napolitano dijo que anteriormente la patrulla fronteriza constaba de 3,000 miembros y ahora tiene 21,000, y que las pocas millas de la cerca alambrada se han extendido a una “infraestructura tapiada” de 1,055 kilómetros, indicó el reporte de Reuters.