Nuevo escándalo apaga el ánimo ante un cónclave adelantado

Por en EEUU 02/25/13 11:58am
Los cardenales han comenzado las consultas informales por teléfono y correo electrónico en las dos semanas transcurridas desde que Benedicto XVI anunció su renuncia.

Por Philip Pullella

CIUDAD DEL VATICANO - Un importante cardenal de Gran Bretaña renunció el lunes por denuncias en su contra y el Papa Benedicto XVI tomó la inusual decisión de cambiar la ley vaticana para adelantar la elección del próximo pontífice, aumentando la sensación de crisis en torno a la Iglesia católica.

A sólo tres días de convertirse en el primer Papa que deja su cargo en seis siglos, Benedicto XVI aceptó la renuncia del único cardenal elector británico, el arzobispo Keith O’Brien, quien tenía previsto formar parte del cónclave que votará al próximo pontífice.

O’Brien, que conserva el título de cardenal, ha negado las acusaciones de que se comportó de forma inapropiada con otros sacerdotes durante un periodo de 30 años, pero dijo que abandonará el cargo de arzobispo de Edimburgo.

El prelado podría haber asistido al cónclave pese a la renuncia porque sigue siendo un cardenal menor de 80 años, pero dijo que se mantendría al margen porque no quería que la atención de los medios se centrase en él, sino en el proceso de elegir al próximo líder de la Iglesia, que tiene 1.200 millones de fieles.

Su dramático anuncio llega mientras el Vaticano sigue resistiéndose a las peticiones de algunos católicos de que se impida la participación en la votación a otros cardenales marcados por escándalos, como el cardenal estadounidense Roger Mahony.

Activistas católicos han pedido a Mahony que se excusara del cónclave para no insultar a los supervivientes de abusos sexuales cometidos por sacerdotes mientras él era arzobispo de Los Ángeles.

Mahony, que ocupó ese puesto de 1985 a 2011, trabajó para enviar fuera del estado a sacerdotes que se conocía habían cometido abusos y protegerles de investigaciones legales en los años 1980, según documentos eclesiásticos desclasificados el mes pasado siguiendo la orden de un tribunal de Estados Unidos.

Benedicto XVI ha cambiado varias partes de una constitución de 1996 redactada por su predecesor, Juan Pablo II, para que los cardenales puedan comenzar el cónclave secreto para elegir un sucesor antes de que se cumplan 15 días de que el papado quede vacante, como indicaba la ley anterior.

El cambio implica que en las reuniones previas al cónclave que comienzan el 1 de marzo, un día después de la marcha el jueves de Benedicto XVI, los asistentes pueden decidir cuándo empiezan.

Algunos cardenales creen que el cónclave, celebrado en secreto en la Capilla Sixtina del Vaticano, debería empezar antes del 15 de marzo para reducir el tiempo que la Iglesia pasará sin líder en un momento de crisis.

Pero otros en la Iglesia creen que un cónclave rápido daría ventaja a los cardenales que ya están en Roma y trabajan en la Curia, la administración central vaticana y blanco de críticas de ineptitud y supuestos escándalos sexuales, que según especulan algunos medios italianos en noticias sin especificar fuentes, llevaron a la dimisión del Papa.

El Vaticano afirma que esos artículos de prensa son falsos.

El objetivo del Vaticano parece ser un nuevo pontífice para mediados de marzo, investido en el cargo antes del Domingo de Ramos -el 24 de marzo- para que pueda presidir los servicios de la Semana Santa que culminan en la Pascua.

Los cardenales han comenzado las consultas informales por teléfono y correo electrónico en las dos semanas transcurridas desde que Benedicto XVI anunció su renuncia.

El pontificado de Benedicto XVI se ha visto sacudido por escándalos sobre abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes, la mayoría de los cuales anteriores a su época al frente de la Iglesia pero que se conocieron durante su papado, y que como líder de los católicos tuvo la responsabilidad de gestionar.

También asistió a la indignación musulmana después de que vinculara al islam con la violencia. A los judíos les molestó que rehabilitara a un clérigo que negaba el Holocausto. Y durante un escándalo sobre los negocios de la Iglesia, su mayordomo fue condenado por filtrar sus papeles personales.

Mientras los medios italianos especulan con las conspiraciones y supuestos escándalos sexuales en el Vaticano que podrían haber influido en su decisión de dimitir, el portavoz del Papa dijo que el informe interno sobre los documentos papales filtrados seguirá siendo confidencial y se mostrará sólo al próximo pontífice.

El Vaticano ha acusado a los medios italianos, algunos de los cuales han pedido que se divulgue el informe sobre el llamado escándalo “VatiLeaks”, de propagar rumores “falsos y perjudiciales” en un intento por influir a los cardenales que se reunirán en Roma para el cónclave.