Derechos laborales e inmigración en la marcha de Chicago

Los derechos laborales y la aprobación de la reforma migratoria fueron los temas que centraron los discursos durante la ya tradicional marcha del 1 de mayo en Chicago. JAIME J. REYES | HOY

CHICAGO - Sarahí Vásquez atravesó parte de la ciudad de Chicago el miércoles porque quiere que se respeten tanto los derechos de los trabajadores como los de los inmigrantes.

Vásquez, de 42 años, fue una de los centenares de participantes que celebraron el Primero de Mayo en un día soleado y caluroso para marchar por los derechos de los trabajadores y por la reforma migratoria.

Los organizadores esperaban, sin embargo, que este año hubiera una mayor asistencia a la marcha, que en años recientes ha visto un declive de participantes. La expectativa era porque en Washington D.C. se debate una propuesta de reforma migratoria.

Laura Garza, vicepresidenta del Local 1 del SEIU, dijo al diario Chicago Tribune que a mucha gente le atrae el tema inmigración y quieren saber si este va a ser el año que se apruebe una medida que permita a 11 millones de indocumentados regularizar su estatus en EEUU.

Confiamos en que va a ocurrir este año”, dijo Garza al Tribune.

La marcha desde el inicio hizo de la inmigración su tema principal, ya que “los derechos de los trabajadores son los derechos de los inmigrantes”, dijo Artemio Arreola, director político de la Coalición de Illinois pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR).

La marcha inició poco después de las 2 pm en al parque Unión, en Ashland Ave. y Lake St. A las 2:30 pm se llevó a cabo una celebración frente a la estatua de los mártires de Chicago en la esquina de las calles Desplaines y Randolph.

Al coro de “Queremos reforma migratoria” y “Obama escucha estamos en la lucha”, los manifestantes marchaban y portaban mantas contra la separación familiar, las deportaciones, el programa de verificación de empleo E-Verify y en pro de la legalización.

En la marcha participaron miembros de la campaña “Lucha por los $15”,  quienes la semana pasada realizaron un paro laboral en busca de que a los empleados de restaurantes de comida rápida y almacenes del centro de la ciudad se les pague un salario mínimo de $15 la hora.

El contingente con trabajadores, miembros sindicales e inmigrantes llegó a la plaza Federal de Dearborn Ave. y Jackson Blvd., poco antes de las 4:30  pm, en donde se desarrolló el rally.

Entre los oradores en dicha plaza estuvo el senador federal Richard Durbin (D-IL) y otros funcionarios electos.

Durbin es parte del grupo de ocho senadores que recientemente introdujo una propuesta de reforma migratoria y que es objeto de debates en estos días en el Comité Judicial del Senado.

“Es hora de que EEUU se una y apruebe la reforma migratoria integral. Tenemos la mejor oportunidad de pasarla de los últimos 25 años. Hay que aprovechar el momento”, dijo Durbin.

No obstante su presencia y el apoyo que le ha dado al tema migratorio, la participación de Durbin y otros funcionarios electos no convencieron a todos.

El padre José Landaverde, reverendo de la Misión Católico Anglicana Nuestra Señora de Guadalupe, dijo que la marcha corre el riesgo de convertirse en un rally del Partido Demócrata.

Landaverde recordó que la administración del presidente Barack Obama ha registrado cifras récord de deportaciones en comparación con algunos mandatarios republicanos.

“Es una situación crítica. Vienen a dar sus discursos y dormir a la gente”, dijo Landaverde, quien añadió que “el trabajo de los políticos es legislar en el Congreso”.

ICE reportó que en 2012 se deportaron a 409,849 indocumentados, y en 2011 a 396,906. En 2010, la cifra de deportados fue de unos 392,000 indocumentados.

Monica Treviño, portavoz de ICIRR, defendió la participación de Durbin al indicar que hay una propuesta de reforma migratoria gracias al senador.

“Él (Durbin) ha sido un aliado de la comunidad inmigrante”, dijo Treviño.

Quien también participó en la marcha fue Saúl Arellano, el hijo de Elvira Arellano, uno de miles de niños que ha sido deportado junto con sus padres.

“Pedimos al presidente Obama que pase la reforma y que incluya a nuestros padres para que podamos regresar a vivir a Estados Unidos”, dijo el jovencito.

Su madre fue deportada en 2006 y ahora vive en Michoacán. Elvira fue arrestada en 2002 en su casa y ante la presencia de Saúl cuando éste tenía 3 años.

Arellano fue acusada de utilizar documentos falsos para trabajar en labores de limpieza en el Aeropuerto Internacional O’Hare.

Así transcurrió el miércoles el 125 aniversario del Día del Trabajo en Chicago. Para ver imágenes de la marcha, visite este enlace.


El autor

Jaime Reyes es Reporter, Writer Vívelohoy

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