A ella le gustaba entrar a una sala de chat. Estando dentro de esa sala de chat, encontró una página que le gustó mucho, dejó un comentario al joven dueño de la página que su tema principal era muy agradable. De este comentario comenzaron a comunicarse por mensajes instantáneos.
Entre más platicaban Araceli y su amigo. más cosas encontraban en común. Comenzaron a platicar en la red y luego, a comunicarse por medio de videoconferencias. Por fin tras mucha anticipación, se conocieron en persona. Surgió una hermosa relación.
Otro caso de romance cibernético es el de mi pobre amigo Aldo. Aldo es un muy buen chico, siempre buscando su alma gemela. Aldo se registró en un servicio de citas cibernéticas. El costo elevado del servicio sorprendió al pobre de Aldo.
Por fin y con bastante entusiasmo, acudió a conocer a dos chicas. Su desilusión fue muy grande, no tenia nada en común con ellas, ni poseían los atributos físicos que decían tener. Después en otro sitio social, conoció a otra chica, pero ella sólo buscaba aventura.
En estos tiempos con la tecnología tan avanzada, y tantas facilidades técnicas, están muy de moda los romances cibernéticos. Pero ¡mucho cuidado! Estos romances pueden ser una situación peligrosa y engañosa. Las personas que participan en sitios de romances cibernéticos no dan su información real.
Hay veces que por simple tendencia humana, las personas exageran sus cualidades, o atributos físicos.
Pero ¿cómo se puede tener éxito con estos romances cibernéticos? es necesario proceder con cautela, y claro seguir unas reglas muy sencillas.
» Nunca reveles demasiada información personal a personas que acabas de conocer en sitios de socialización tales como Myspace Yahoo, Facebook o Twitter. Jamás reveles dónde vives, si vives sola, o cuál es tu rutina diaria. Todo esto facilitaría que personas mal intencionadas se aprovechen de ti.
» No reveles detalles personales, como tu lugar de trabajo. Si acaso no resulta tu relación amorosa cibernética no es a tu favor que tu ex tenga datos tales como dónde trabajas.
» Toma las cosas con calma. Aprovecha que es una relación por correo cibernética, e intenta conocer a tu persona especial.
» Ponte tu sombrero de investigador privado. Pregúntale a tu persona especial en dónde estudió y si eres una persona ingeniosa puedes entrar a Google y haz una búsqueda de esta persona.
» Cuando llegue el momento en que se van a conocer, siempre haz la cita en un lugar público. Y asegúrate de ir con una amiga a la primera cita. Te estás encontrando con alguien que realmente no conoces. Procede con cuidado.
» Si acaso te da una mala impresión tu "querubín" porque no es nada a lo que quería representar, corre amiga.
» Si tu persona especial y tú sienten una buena conexión, y tienen cosas en común, los felicito han hecho una buena relación cibernética.
Recuerda que hay muchos riesgos en el mundo cibernético, y entre más te metas a él más te expones a ciertos peligros, como virus o robo de identidad.
Creo que la situación de Araceli es un ejemplo perfecto porque ella se tomó el tiempo conocerlo bien y para confirmar la identidad de su amigo antes del primer encuentro en persona.
Un año después de la experiencia, Araceli está felizmente casada. Quiero desearles a todos un feliz día del amor , especialmente a mi "Valentín", mi esposo, Mike González.
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La columna "Querida Carla" se publica todos los viernes. Envía sus preguntas vía correo electrónico a queridacarla@tribune.com o a la dirección postal del diario Hoy, 435 N. Michigan Ave., Chicago, IL 60611 o por fax al 312.527.87571
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