Elisa Toledo sigue sin creer que una pareja de delincuentes la estafó de todos sus ahorros.
Toledo, de 69 años, se refiere a la estafa que sufrió la semana pasada a manos de dos delincuentes, quienes con el engaño de que le darían $40,000 tenía que mostrar $20,000 para cobrar un boleto de lotería que uno de ellos, quien supuestamente era indocumentado, no podía cobrar.
Según la Comisión de Comerció Federal, las estafas con boletos de la lotería son el segundo tipo de fraude al consumidor con 3.2 millones de casos anuales en todo el país, detrás de las estafas con productos para bajar de peso con 4.8 millones al año, reportó la fuente.
Toledo recuerda que el miércoles 1 de julio, a eso de las 12:30 pm, se dirigía a la tienda, cerca de la esquina de 52nd St. y Kedzie Ave., a comprar leche cuando se le acercó un jovencito, de unos 15 o 16 años, quien le pidió ayuda para encontrar una dirección ya que él venía de Joliet y no conocía la ciudad.
"Empezó a llorar y dijo que quería que lo ayudara", dijo Toledo.
La señora dijo que hablaba con el muchacho cuando se acercó una camioneta con una hispana de tez oscura de entre 30 y 40 años, quien tras bajarse dijo "vamos a ayudarlo", e indicó que ella conocía la dirección, pero que como se estaba divorciando no quería que la vieran sola con el jovencito, por lo que le pidió a Toledo que los acompañara.
Posteriormente, la mujer supuestamente llamó a la oficina de la Lotería de Illinois para confirmar que el boleto era ganador. Un supuesto representante confirmó que había ganado $100 millones y dijo que ellas podían cobrar el cheque, pero que debían contar cada una con $20,000 en efectivo para demostrar que tenían una cuenta bancaria.
El jovencito entonces dijo que si lo ayudaban les entregaría $30,000 a cada una, recordó Toledo, quien dijo que el sospechoso posteriormente le indicó que le entregaría $10,000 adicionales porque "yo le ayudé primero".
La señora dijo que con la "ilusión" del dinero, retiró $7,000 que tenía en su cuenta. Eran "los ahorros de cinco años" que había logrado reunir "vendiendo tamales y gorditas", contó.
Los $13,000 restantes se los prestaría la sospechosa, dijo Toledo. Pero antes de llegar a la lotería, Toledijo dijo que bajó de la camioneta a comprar comida porque el jovencito estaba hambriento. Poco antes la mujer le había arrebatado el dinero y su teléfono celular.
Cuando salió de la tienda, los sospechosos ya se habían ido. Fue entonces que se dio cuenta que había sido estafada
Toledo posteriormente presentó el reporte a la Policía, quienes turnaron el caso al FBI, que ayer no pudo dar detalles de la investigación.
jreyes@tribune.com
POLICIALES
Toledo, de 69 años, se refiere a la estafa que sufrió la semana pasada a manos de dos delincuentes, quienes con el engaño de que le darían $40,000 tenía que mostrar $20,000 para cobrar un boleto de lotería que uno de ellos, quien supuestamente era indocumentado, no podía cobrar.
Según la Comisión de Comerció Federal, las estafas con boletos de la lotería son el segundo tipo de fraude al consumidor con 3.2 millones de casos anuales en todo el país, detrás de las estafas con productos para bajar de peso con 4.8 millones al año, reportó la fuente.
Toledo recuerda que el miércoles 1 de julio, a eso de las 12:30 pm, se dirigía a la tienda, cerca de la esquina de 52nd St. y Kedzie Ave., a comprar leche cuando se le acercó un jovencito, de unos 15 o 16 años, quien le pidió ayuda para encontrar una dirección ya que él venía de Joliet y no conocía la ciudad.
"Empezó a llorar y dijo que quería que lo ayudara", dijo Toledo.
La señora dijo que hablaba con el muchacho cuando se acercó una camioneta con una hispana de tez oscura de entre 30 y 40 años, quien tras bajarse dijo "vamos a ayudarlo", e indicó que ella conocía la dirección, pero que como se estaba divorciando no quería que la vieran sola con el jovencito, por lo que le pidió a Toledo que los acompañara.
Un plan bien urdido
Toledo recuerda que llegaron al estacionamiento en la esquina de 51st St. y Kedzie Ave., donde la mujer le dijo al joven que si quería que lo ayudaran quería saber que harían en dicha dirección. Éste, entonces, sacó un sobre con un boleto de lotería y la mujer dijo "este boleto es tuyo, no debes entregarlo a nadie".Posteriormente, la mujer supuestamente llamó a la oficina de la Lotería de Illinois para confirmar que el boleto era ganador. Un supuesto representante confirmó que había ganado $100 millones y dijo que ellas podían cobrar el cheque, pero que debían contar cada una con $20,000 en efectivo para demostrar que tenían una cuenta bancaria.
El jovencito entonces dijo que si lo ayudaban les entregaría $30,000 a cada una, recordó Toledo, quien dijo que el sospechoso posteriormente le indicó que le entregaría $10,000 adicionales porque "yo le ayudé primero".
La señora dijo que con la "ilusión" del dinero, retiró $7,000 que tenía en su cuenta. Eran "los ahorros de cinco años" que había logrado reunir "vendiendo tamales y gorditas", contó.
Los $13,000 restantes se los prestaría la sospechosa, dijo Toledo. Pero antes de llegar a la lotería, Toledijo dijo que bajó de la camioneta a comprar comida porque el jovencito estaba hambriento. Poco antes la mujer le había arrebatado el dinero y su teléfono celular.
Cuando salió de la tienda, los sospechosos ya se habían ido. Fue entonces que se dio cuenta que había sido estafada
Toledo posteriormente presentó el reporte a la Policía, quienes turnaron el caso al FBI, que ayer no pudo dar detalles de la investigación.
jreyes@tribune.com
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