Como en la mayoría de las bajas en Irak, el soldado Sergio López fue víctima de una bomba colocada al lado del camino. López se dirigía en su vehículo a recoger a un traductor tras un ataque insurgente cuando una bomba explotó destrozándole ambas piernas. El incidente ocurrió hace tres años. López, ahora de 27 años y residente de Joliet, usa prótesis para caminar.

El alcalde de Hillside, Joseph Tamburino, creó una organización sin fines de lucro para asistir a los veteranos que regresan de Irak y Afganistán. Con la ayuda de una empresa inmobiliaria van a construir una casa totalmente accesible en un terreno donado para López, su esposa y dos hijas. No se va a hacer uso de impuestos para construir la casa y López deberá pagar los impuestos a la propiedad así como los servicios.

Es loable que el alcalde Tamburino haya encontrado una manera práctica y honorable de honrar a los veteranos de ambas guerras. Miles de veteranos de estos conflictos han quedado lisiados debido a la naturaleza de los ataques contra las fuerzas estadounidenses. Las bombas colocadas al lado del camino provocan lesiones graves, sobre todo en las extremidades. Además, la atención médica rápida que reciben —aunada a la avanzada tecnología— logran salvarles la vida, pero muchos de ellos quedan severamente lisiados.

López está agradecido ya que la nueva casa contará con un garaje aledaño a la propiedad que le permitirá ayudar con las compras y cargar a sus hijas del auto a la casa más fácilmente, sobre todo en invierno ya que la nieve dificulta sus movimientos. Además la ubicación de la casa en Hillside le felicitará llegar al hospital de veteranos y a la casa de su suegro.

Nuestro país rinde tributo a los veteranos que han dado la vida por nosotros. También honra a aquellos que resultan heridos otorgándoles medallas y honores. Sin embargo, muchos veteranos no reciben la asistencia que necesitan para reconstruir sus vidas. Es fundamental que todos —no solamente el gobierno— agradezcamos de forma directa y práctica su servicio.

Más allá de medallas y honores, los veteranos necesitan empleo, asistencia médica, acceso a educación, consejería y asistencia sicológica, entre otros servicios. La casa que ocupara el soldado López y su familia en Hillside es un tributo a su servicio y entrega.