Hortencia Varela dijo que si le quitan el seguro médico en el trabajo, su familia, incluidas sus dos hijas de 10 y 3 años, se las vería difícil para ver a un doctor.
Varela, de 32 años, es una de los más de 6,000 empleados de unos 30 hoteles que se quedaron sin contrato de trabajo el pasado lunes 31 de agosto, razón por la cual su seguro médico, salario y otras prestaciones corren peligro, dijo.
"El seguro médico es lo primordial. Los costos médicos son excesivos, y con los bajos salarios y lo caro que están las cosas no podríamos ir al doctor", dijo Varela, quien ha trabajado en hoteles por 10 años.
Por eso Varela y centenares de trabajadores hoteleros se plantaron a las afueras del Hotel Hyatt, en el centro de Chicago, para pedir que sus empleadores no les eliminen el seguro médico, no reduzcan el salario u otras prestaciones y además regresen a trabajar empleados que han sido dados de baja.
Según Henry Tamarin, presidente del Local 1 Unite Here, las negociaciones entre el sindicato y los hoteles iniciaron en agosto, pero los trabajadores han empezado a sentirse frustrados debido a lo lento de las negociaciones.
Schafer indicó que los objetivos del hotel en las negociaciones son simples. "Buscamos la capacidad de administrar los costos de seguro médico, mientras damos prestaciones atractivas y competitivas, y flexibilidad en los reglamentos de trabajo para satisfacer las necesidades de nuestros clientes, estabilizar la fuerza de trabajo", indicó.
Otro de los reclamos de los trabajadores es que los hoteles despidieron a trabajadores alegando que la economía está mal, pero al mismo tiempo dan horas extra a los empleados que se quedan, según Francine Jones, otra empleada, quien añadió que anteriormente limpiaban 16 cuartos y ahora limpian 20.
Según un comunicado del sindicato Unite Here, el hotel Hyatt Regency de Chicago despidió a 199 de sus 1,020 trabajadores (el 19.5 por ciento) de noviembre de 2008 a marzo de 2009, mientras que de enero a abril de 2009, el 46 por ciento de sus empleados trabajaron tiempo extra.
Adela Guzmán, empleada de Hyatt, indicó que su horario ya tiene programado trabajar tiempo extra, mientras que su hija Daniela, también empleada de ese hotel, ha estado de baja por meses.
Según John Schafer, el hotel tomó algunas decisiones que han impactado los puestos de algunos empleados y administradores, "continuamos ajustando nuestro negocio de manera que podamos tener más gente trabajando".
Tamarin indicó que por ahora no se irán a huelga, pero realizarán "acciones laborales" para presionar por un nuevo contrato.
jreyes@tribune.com
LABORALES
Varela, de 32 años, es una de los más de 6,000 empleados de unos 30 hoteles que se quedaron sin contrato de trabajo el pasado lunes 31 de agosto, razón por la cual su seguro médico, salario y otras prestaciones corren peligro, dijo.
"El seguro médico es lo primordial. Los costos médicos son excesivos, y con los bajos salarios y lo caro que están las cosas no podríamos ir al doctor", dijo Varela, quien ha trabajado en hoteles por 10 años.
Por eso Varela y centenares de trabajadores hoteleros se plantaron a las afueras del Hotel Hyatt, en el centro de Chicago, para pedir que sus empleadores no les eliminen el seguro médico, no reduzcan el salario u otras prestaciones y además regresen a trabajar empleados que han sido dados de baja.
Según Henry Tamarin, presidente del Local 1 Unite Here, las negociaciones entre el sindicato y los hoteles iniciaron en agosto, pero los trabajadores han empezado a sentirse frustrados debido a lo lento de las negociaciones.
Reacciona Hyatt
Hasta el cierre de esta edición, representantes de algunos hoteles no habían respondido para comentar sobre las negociaciones, pero John Schafer, vicepresidente y director administrativo del Hotel Hyatt Regency Chicago, respondió que ese hotel "ha llegado a todas las negociaciones de buena fe y seguirá haciéndolo. Tenemos plena confianza en llegar a un acuerdo con Unite Here sin que haya ninguna interrupción de trabajo".Schafer indicó que los objetivos del hotel en las negociaciones son simples. "Buscamos la capacidad de administrar los costos de seguro médico, mientras damos prestaciones atractivas y competitivas, y flexibilidad en los reglamentos de trabajo para satisfacer las necesidades de nuestros clientes, estabilizar la fuerza de trabajo", indicó.
Otro de los reclamos de los trabajadores es que los hoteles despidieron a trabajadores alegando que la economía está mal, pero al mismo tiempo dan horas extra a los empleados que se quedan, según Francine Jones, otra empleada, quien añadió que anteriormente limpiaban 16 cuartos y ahora limpian 20.
Según un comunicado del sindicato Unite Here, el hotel Hyatt Regency de Chicago despidió a 199 de sus 1,020 trabajadores (el 19.5 por ciento) de noviembre de 2008 a marzo de 2009, mientras que de enero a abril de 2009, el 46 por ciento de sus empleados trabajaron tiempo extra.
Adela Guzmán, empleada de Hyatt, indicó que su horario ya tiene programado trabajar tiempo extra, mientras que su hija Daniela, también empleada de ese hotel, ha estado de baja por meses.
Según John Schafer, el hotel tomó algunas decisiones que han impactado los puestos de algunos empleados y administradores, "continuamos ajustando nuestro negocio de manera que podamos tener más gente trabajando".
Tamarin indicó que por ahora no se irán a huelga, pero realizarán "acciones laborales" para presionar por un nuevo contrato.
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