Tiempo juntos con seguridad
Fundado hace una década por Rob y Amy Castañeda, "Beyond the Ball" es una organización sin fines de lucro dedicada a dar a los niños y sus padres un lugar sano y seguro para que jueguen juntos.

Si bien su meta es simple, no es fácil de alcanzar. Ya sea que participen en un programa de baloncesto para después de clases, o durante una serie de programas al aire libre durante los días de verano, como el "Proyecto jugar" del año pasado, la idea es que al crear un lugar seguro para que los muchachos y sus familias puedan pasar tiempo juntos, también están ayudando a los padres y sus hijos a crear un lazo de tal forma que mantenga unidas a las comunidades.

Acercamiento respetuoso

El acercamiento de "Beyond the Ball" es muy personal, y toma muy en cuenta la importancia de las relaciones y el respeto. Tanto Rob como Amy son residentes del vecindario, y han experimentado de primera mano el enojo de pandilleros que no tienen nada mejor que hacer. El grupo hace arreglos para que las instalaciones deportivas de las escuelas permanezcan abiertas más tarde, como ocurre con el gimnasio de la primaria Josefa Ortiz de Domínguez, 3000 S. Lawndale Ave., en donde Amy es profesora de kínder. Por ejemplo, la sesión de siete semanas este invierno de Baloncesto para Pequeños, en la Ortiz, tuvo más de 300 alumnos inscritos para el último día antes de Navidad. Hubo muchas sonrisas, pero también caras tristes porque sabían que no volverían a jugar baloncesto por varias semanas.

Los Castañeda son muy simples en cuanto a sus metas: Afirman que "las ligas deportivas y las clínicas ayudan a formar jóvenes líderes. Las clases, los paseos y la tutoría proporcionan a los estudiantes destrezas prácticas e ideas para triunfar en la vida". Pero sus trabajos no han sido ciertamente fáciles: Las predominante clase obrera de los vecindarios de La Villita y North Lawndale no tienen parques, y los pocos espacios públicos para las familias no son inmunes a la violencia callejera que afecta a muchas ciudades de Estados Unidos. Lo más común en esas familias es que ambos padres trabajen y que las escuelas cierren temprano, algo particularmente peligroso para los niños cuando la luz del invierno se va a tempranas horas de la tarde.

Hacerle frente a las dificultades

El tiempo en el gimnasio, el equipo y el espacio para guardarlo son caros, y en una economía turbulenta, las donaciones escasean. Pero "Beyond the Ball" ejemplifica muy bien que "cuando las cosas se ponen difíciles, hay que hacerles frente". Los Castañeda han organizado torneos de baloncesto, viajes, clases sobre medios y eventos en toda la ciudad. Como organización no lucrativa, las Escuelas Públicas de Chicago les asignó un número de vendedor, y como inversionistas en la salud de la comunidad, han obtenido patrocinios importantes como Ceasefire, Enlace, La Villita Community Church, YMCA Street Intervention y Aetna.

"Beyond the Ball" también da la bienvenida a estudiantes voluntarios que además obtienen crédito de CPS por servicio comunitario. Muchos de los adolescentes, como Kayla Ochoa, que trabaja con los Castañeda, se sienten cómodos como mentores porque han participado anteriormente en el programa y han desarrollado la confianza que les servirá para el resto de sus vidas. Es fácil ver el orgullo que sienten al enseñar y asumir responsabilidad ante los más pequeños, y como ese acercamiento positivo puede hacer maravillas para fortalecer las relaciones con su comunidad.