Ayer, el gobernador Pat Quinn solicitó un alza del 33 por ciento en los impuestos a ingresos, para recaudar dinero para la educación, así como para paliar los profundos recortes propuestos en su nuevo plan presupuestal.
En su breve discurso sobre el presupuesto ante los legisladores, Quinn sostuvo que un "aumento" en el impuesto a ingresos sería suficiente para restaurar fondos para la educación en Illinois a niveles normales y permitir que el estado se ponga al día con algunos de los millones que le debe a las escuelas públicas, colegios comunitarios y universidades.
Quinn quiere aumentar el impuesto a ingresos de 3 a 4 por ciento, es decir un aumento del 33 por ciento, con la tasa del impuesto corporativo que se elevaría de 4.8 por ciento a 5.8 por ciento. El alza de los impuestos resultaría en unos $2,800 millones anuales.
"Esto es urgente. No tenemos seis meses. No tenemos seis semanas. Reto a la Asamblea General a que tome una acción inmediata para promulgar el 1 por ciento para la iniciativa de educación", añadió.
La dinámica política por un incremento fiscal sólo empeora las aspiraciones del gobernador demócrata que busca la reelección y que enfrenta a legisladores en campaña que temen los efectos negativos en las generales del 2 de noviembre.
John Cullerton, presidente del Senado, dijo ayer que apoya el aumento tributario que propone Quinn, pero quiere que la Cámara de Representantes "tome el liderazgo".
Cullerton, un demócrata de Chicago, dijo que el Senado aprobaría el plan de Quinn.
"Esta fue la idea del gobernador... y yo la apoyo", dijo Cullerton.
Michael Madigan, presidente de la Cámara Baja, dijo que Quinn hizo un "excelente trabajo" en mostrar las calamidades del presupuesto estatal, pero no dijo si respalda el aumento propuesto por el gobernador.
Madigan dijo que desconocía los detalles básicos de la propuesta de Quinn, como la de si el gobernador planeaba que el aumento del impuesto expirara.
Madigan dijo que Quinn debería ser aplaudido por tener el "coraje" de proponer un aumento fiscal en momentos en que, si bien es necesario, políticamente es impopular.
"El pueblo de Estados Unidos no quiere un aumento fiscal", señaló Madigan. "A ellos les duele... Deberían admirar al gobernador por tener el coraje de levantarse en estos tiempos y decir que necesitamos mantener la integridad fiscal en el estado".
Aunque los demócratas controlan el Congreso el gobierno estatal, Madigan trató de endosar algo de culpa a los republicanos, calificándolos como "desertores sin participación en el proceso presupuestario".
"Sinceramente, espero que cada miembro esté preparado para cooperar y haga el trabajo pesado", dijo Madigan, refiriéndose a las próximas negociaciones del presupuesto. "Tengo mis dudas", añadió.
Los asistentes de Quinn advirtieron que el plan haría que unos 13,000 maestros y empleados pierdan sus trabajos, que los ancianos pobres pierdan la ayuda para pagar sus medicinas y que se cierren algunos programas de salud para indigentes.
Pero incluso después de $2,000 millones en recortes, el estado todavía estaría en el hoyo con otros $11,000 millones restantes.
Quinn hizo referencia al plan ofrecido por su rival republicano a gobernador, el senador estatal Bill Brady, quien propuso 10 por ciento de recortes a todo nivel. Sin nombrar a Brady, Quinn dijo que su contrincante ofrece un plan "brutal e ingenuo".
El plan de Quinn para minimizar su propuesta de aumentar impuestos y enfocarlo en el financiamiento educativo, es un paso pequeño para resolver el déficit masivo del estado. El plan podría motivar a los poderosos sindicatos de maestros de Illinois y otros defensores de la educación durante la actual sesión legislativa, a enfrentarse y apoyar a las escuelas en contra del temor a la promulgación de un aumento de impuestos en el año de las elecciones.
Al mismo tiempo, el incremento a los impuestos sólo para la educación no hará mucho para resolver el déficit de $13,000 millones, dejando abierta la posibilidad para discutir sobre más aumentos tributarios entre Quinn y los líderes legislativos que participarían en las elecciones generales del 2 de noviembre.
POLÍTICA
En su breve discurso sobre el presupuesto ante los legisladores, Quinn sostuvo que un "aumento" en el impuesto a ingresos sería suficiente para restaurar fondos para la educación en Illinois a niveles normales y permitir que el estado se ponga al día con algunos de los millones que le debe a las escuelas públicas, colegios comunitarios y universidades.
Quinn quiere aumentar el impuesto a ingresos de 3 a 4 por ciento, es decir un aumento del 33 por ciento, con la tasa del impuesto corporativo que se elevaría de 4.8 por ciento a 5.8 por ciento. El alza de los impuestos resultaría en unos $2,800 millones anuales.
'Es urgente'
"Creo que este 1 por ciento para la educación tiene sentido, y pienso que la gente de Illinois comprenderá. Debemos invertir en el futuro, incluso en estos tiempos tan duros para la economía", dijo Quinn."Esto es urgente. No tenemos seis meses. No tenemos seis semanas. Reto a la Asamblea General a que tome una acción inmediata para promulgar el 1 por ciento para la iniciativa de educación", añadió.
La dinámica política por un incremento fiscal sólo empeora las aspiraciones del gobernador demócrata que busca la reelección y que enfrenta a legisladores en campaña que temen los efectos negativos en las generales del 2 de noviembre.
John Cullerton, presidente del Senado, dijo ayer que apoya el aumento tributario que propone Quinn, pero quiere que la Cámara de Representantes "tome el liderazgo".
Cullerton, un demócrata de Chicago, dijo que el Senado aprobaría el plan de Quinn.
"Esta fue la idea del gobernador... y yo la apoyo", dijo Cullerton.
Michael Madigan, presidente de la Cámara Baja, dijo que Quinn hizo un "excelente trabajo" en mostrar las calamidades del presupuesto estatal, pero no dijo si respalda el aumento propuesto por el gobernador.
Madigan dijo que desconocía los detalles básicos de la propuesta de Quinn, como la de si el gobernador planeaba que el aumento del impuesto expirara.
Madigan dijo que Quinn debería ser aplaudido por tener el "coraje" de proponer un aumento fiscal en momentos en que, si bien es necesario, políticamente es impopular.
"El pueblo de Estados Unidos no quiere un aumento fiscal", señaló Madigan. "A ellos les duele... Deberían admirar al gobernador por tener el coraje de levantarse en estos tiempos y decir que necesitamos mantener la integridad fiscal en el estado".
Aunque los demócratas controlan el Congreso el gobierno estatal, Madigan trató de endosar algo de culpa a los republicanos, calificándolos como "desertores sin participación en el proceso presupuestario".
"Sinceramente, espero que cada miembro esté preparado para cooperar y haga el trabajo pesado", dijo Madigan, refiriéndose a las próximas negociaciones del presupuesto. "Tengo mis dudas", añadió.
Panorama difícil
El plan presupuestal también depende del préstamo de miles de millones de dólares para mantenerse a flote y para poder obtener más impuestos a la larga. La esperanza de la administración es persuadir a los legisladores menos confiables a elevar los impuestos en un año de elecciones.Los asistentes de Quinn advirtieron que el plan haría que unos 13,000 maestros y empleados pierdan sus trabajos, que los ancianos pobres pierdan la ayuda para pagar sus medicinas y que se cierren algunos programas de salud para indigentes.
Pero incluso después de $2,000 millones en recortes, el estado todavía estaría en el hoyo con otros $11,000 millones restantes.
Quinn hizo referencia al plan ofrecido por su rival republicano a gobernador, el senador estatal Bill Brady, quien propuso 10 por ciento de recortes a todo nivel. Sin nombrar a Brady, Quinn dijo que su contrincante ofrece un plan "brutal e ingenuo".
El plan de Quinn para minimizar su propuesta de aumentar impuestos y enfocarlo en el financiamiento educativo, es un paso pequeño para resolver el déficit masivo del estado. El plan podría motivar a los poderosos sindicatos de maestros de Illinois y otros defensores de la educación durante la actual sesión legislativa, a enfrentarse y apoyar a las escuelas en contra del temor a la promulgación de un aumento de impuestos en el año de las elecciones.
Al mismo tiempo, el incremento a los impuestos sólo para la educación no hará mucho para resolver el déficit de $13,000 millones, dejando abierta la posibilidad para discutir sobre más aumentos tributarios entre Quinn y los líderes legislativos que participarían en las elecciones generales del 2 de noviembre.
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