Un ex empleado de una tienda de abarrotes de Palatine fue acusado de poner una bomba casera dentro de la tienda la semana pasada, informó ayer la Policía.
Víctor M. Guzmán Salinas, de 36 años y residente del 1545 N. Silver Ln., No. 1ª, fue acusado de intento agravado de incendio provocado y posesión de un artefacto incendiario, dijo la Policía.
Los empleados de la tienda la Rosita, en la cuadra 1100 E. Dundee Rd., llamaron a la Policía a las 10:30 am del 11 de octubre para reportar un paquete sospechoso que encontraron en uno de los estantes. Un empleado abrió la bolsa y vio un tarro de plástico lleno de líquido, así como un celular con varios cables enlazados, según indicó Kurt Schroeder, comandante de la Policía de Palatine. La Policía entonces llamó al Escuadrón Antibombas del Condado de Cook para que se hiciera cargo del dispositivo.
Guzmán Salinas surgió como sospechoso luego de que la Policía revisara las cintas del video de seguridad y llamadas telefónicas. La Policía agregó que Guzmán Salinas trabajó en la tienda durante una semana en 2008, pero que no parecía tener ningún rencor contra el establecimiento.
"Guzmán Salinas mencionó que pensó que sería algo interesante", comentó Schroeder.
El acusado compareció ayer en corte y se le fijó una fianza de $90,000. Su próxima comparecencia es el 18 de noviembre.
POLICIALES
Víctor M. Guzmán Salinas, de 36 años y residente del 1545 N. Silver Ln., No. 1ª, fue acusado de intento agravado de incendio provocado y posesión de un artefacto incendiario, dijo la Policía.
Los empleados de la tienda la Rosita, en la cuadra 1100 E. Dundee Rd., llamaron a la Policía a las 10:30 am del 11 de octubre para reportar un paquete sospechoso que encontraron en uno de los estantes. Un empleado abrió la bolsa y vio un tarro de plástico lleno de líquido, así como un celular con varios cables enlazados, según indicó Kurt Schroeder, comandante de la Policía de Palatine. La Policía entonces llamó al Escuadrón Antibombas del Condado de Cook para que se hiciera cargo del dispositivo.
Guzmán Salinas surgió como sospechoso luego de que la Policía revisara las cintas del video de seguridad y llamadas telefónicas. La Policía agregó que Guzmán Salinas trabajó en la tienda durante una semana en 2008, pero que no parecía tener ningún rencor contra el establecimiento.
"Guzmán Salinas mencionó que pensó que sería algo interesante", comentó Schroeder.
El acusado compareció ayer en corte y se le fijó una fianza de $90,000. Su próxima comparecencia es el 18 de noviembre.
POLICIALES
