"Todo sería muy diferente, porque se me complica caminar sobre la nieve", dijo López, de 27 años y vecino de Joliet. "Quienes tienen pleno uso de las piernas, se balancean con los dedos, talones y tobillos, y yo no puedo".
El 4 de enero de 2006, una bomba a orillas del camino estalló debajo del Humvee que López conducía por el sur de Bagdad. Le destruyó las piernas y ahora utiliza prótesis.
Él es el tipo de veterano discapacitado que el alcalde de Hillside, Joseph Tamburino, tenía en mente cuando se empeñó en fabricar una casa sobre una propiedad donada por el urbanizador Plote Cos. Como veterano de Vietnam, Tamburino dice que siente que tiene la responsabilidad "de cerciorarme de que los jóvenes entiendan que la libertad no es gratis. Que tiene su precio".
"Cuando empiezas a ver a estos jóvenes de ahora… y las lesiones con las que regresan a casa, eso te imprime un sentido de hacer más para ayudarlos".
El garaje y mucho más
Funcionarios de Hillside y el urbanizador Plote crearon una organización sin fines de lucro que le dará a la familia López no sólo un garaje adyacente, sino una casa especialmente adaptada gratis."Nuestra meta es traspasarle la casa al veterano, ya pagada", dijo John Flood, administrador de la ciudad. "El veterano tendrá que pagar sus impuestos sobre la propiedad y todos los servicios públicos, pero será dueño de su casa sin deber un centavo de hipoteca".
Plote donó un lote de 6,500 pies cuadrados a la ciudad a manera de "devolverle algo a la comunidad que hemos desarrollado", dijo Adam Neisendorf, coordinador de urbanización de la compañía. El lote, en la esquina sudoeste de Harrison St. y Oak Ave., sobró al reconfigurarse los planes del Hillside Town Center, un centro comercial que se inauguró en marzo.
En la construcción de la casa no se usarán fondos del erario, y la ciudad dependerá del dinero, materiales de construcción y de mano de obra donados al Proyecto Hogar de Veteranos Discapacitados de Hillside, un grupo sin fines de lucro, dijo Flood.
La ceremonia del inicio de la obra está prevista para el sábado a las 10 am en el terreno de la futura casa.
López dice que no puede creer que a su familia –que incluye a su esposa María, de 25 años, y a sus hijas Sofia y Sasha, de 3 y 6– le vayan a entregar las llaves de una casa nueva, probablemente el Día de Los Veteranos.
"No sé qué he hecho para merecer algo así", dijo López, que aún lleva el pelo rapado al estilo militar. "El servicio es 100 por ciento voluntario. Nadie me obligó a ir allá. Yo no hice nada más allá de cumplir con mi deber. Sencillamente hacía lo que me mandaban".
López fue seleccionado para recibir la casa luego de que la ciudad pidiera al Departamento de Asuntos de Veteranos de Illinois una lista de veteranos discapacitados que sirvieron en Irak o Afganistán. Como no había ninguno que viviera en Hillside, la búsqueda se amplió. "A otros se les preguntó pero no quisieron mudarse a Hillside por no alejarse de sus familias y círculos de apoyo", dijo Flood.
Pero para López, la mudanza acercará a su familia a familia política en Downers Grove y al Hospital VA de Hines, que es donde va periódicamente a buscar piezas nuevas para sus piernas prostéticas.
La familia ya es dueña de una casa en Joliet, la cual López describe como una vivienda de 1971 con algunas mejoras. Le dijeron que podrá quedarse con ella y alquilarla hasta que repunte el mercado de vivienda.
"No queríamos exigir que tuviera que ser un veterano discapacitado que no tenga casa", dijo Flood. "No queríamos hacerlo difícil".
Se prevé que las escrituras de la casa nueva estén a nombre de López, con el acuerdo de que deberá mantenerse ocupada por dos años, dijo Flood. Si él no la ocupase durante el plazo fijado, la propiedad pasaría de vuelta a la organización sin fines de lucro. Entonces se buscaría a otro veterano.
Aunque López se autodescribe como "bastante móvil" y dice que ocasionalmente usa su silla de ruedas, la casa se construyó con los estándares de diseño que exige el Departamento de Asuntos de Veteranos para viviendas con adaptaciones especiales.
"Tal vez él no lo necesite ahora, pero pudiera necesitarlo más adelante", añadió Flood. "Las necesidades cambian".
María López ha visto de cerca cómo han cambiado las necesidades de su esposo –desde los 11 meses de rehabilitación que pasó en el Centro Médico del Ejército Walter Reed, hasta verlo competir en la Maratón de Chicago este año usando un triciclo manual.
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