Las apuestas no  son cosa de juego
Andy Schneiderman, vicepresidente del Commerce Casino, habló con HOY en su local donde sus 243 mesas de juego reciben a miles de jugadores diariamente. Estos llegan para jugar Poker, Texas Hold'Em, Black Jack y Baccarat las 24 horas del día y se la pasan pegados a la mesa donde, a la vez, pueden desayunar, almorzar, cenar y consumir alcohol a precios reducidos. Sin duda, es un ambiente altamente seductor, pero no falta la ayuda al adicto en forma de afiches y panfletos colgados en las ventanillas de cambio de dinero, teléfonos y ATMs.

Schneiderman señaló que además existe una lista de "no deseados", donde las personas que sospechan tener problemas de adicción con el juego se inscriben voluntariamente para que el local no les permita ingresar más. Dicha lista apenas cuenta con unos 450 nombres en todo el Estado.

Los hipódromos también hacen lo suyo. Mike Marten, vocero de la Junta de Carreras de Caballos de California (CHRB), dijo que cada año esta institución -con la ayuda de agencias estatales- distribuye gratuitamente material a los hipódromos con información de ayuda al adicto. Estos son volantes, afiches, incluso se transmiten anuncios audiovisuales en canales especializados en hípica como TVG y HRTV.

De regreso a la junta de Jugadores Anónimos (Gamblers Anonymous o GA), grupo de apoyo que se fundó en 1957 en Los Ángeles, muchos de sus miembros son conscientes de que la culpa no es de quienes proveen el juego sino de quienes los visitan compulsivamente.

"El casino o el hipódromo no nos fuerzan a ir. Hay compañeros que están resentidos, pero al final la responsabilidad es de uno", acota Domingo, quien ya suma siete años lejos de las pistas de carreras de caballos.

Antes de volver a casa, el grupo de unas 30 personas conformado de jugadores compulsivos y familiares, forma un círculo. Todos se toman de la mano, rezan en voz alta, se echan porras entre ellos mismos y le piden fuerza a Dios para sumar un día más lejos del "infierno, del remordimiento, de la vergüenza."

"Siempre cerramos diciendo '24 horas' y es que acá todos somos personas de 24 horas porque el pasado ya fue y el futuro, quién sabe", concluye "Aurelia".

acarrion@hoyllc.com

El jugador compulsivo

♦ Pierde el control sobre el juego.

♦ Dice "No lo vuelvo a hacer" y regresa horas más tarde.

♦ Juega más tiempo del planeado.

♦ Apuesta más de lo que tiene y trata de recuperar lo perdido.

♦ Miente a la familia, amigos y conocidos sobre el monto que apuesta.

♦ Falta al trabajo o compromisos familiares por ir a jugar.

♦ Piensa constantemente en apostar y se distraer de otros aspectos de su vida.

Recomendaciones para el adicto

♦ Buscar tratamiento médico

y un grupo de apoyo.

♦ Restringir todo acceso al dinero.

♦ El apoyo de la familia es fundamental.

♦ Buscar una actividad ajena al juego.

El contacto

Para buscar ayuda, llamar a la línea gratuita 1-800-GAMBLER (1-800-426-2537). O ingresar al http://www.problemgambling.ca.gov/OPGhelp_survey.shtml para información o para tomar un examen que determine si tiene o no la adicción al juego.