Una presidenta que comparte
En su vida profesional, Mildred García dedica sus días a promover la educación. En el 2001 alcanzó la presidencia de instituciones tan prestigiosas como el Colegio Berkeley de Nueva York y Nueva Jersey, y desde hace dos años dirige la Universidad Estatal de California, en Domínguez Hills.

A nivel personal, esta educadora nacida en Nueva York de padres puertorriqueños, tiene seis hermanos, tiene cincuenta y tantos años de edad, es madrina de múltiples sobrinos y es deportista. Sin embargo, uno de los aspectos que más le enorgullece compartir es su dedicado interés por ser mentora de profesionales en el campo de la administración.

Sentada en su amplia oficina, la doctora García retrocede en el tiempo y señala que su primer mentor lo tuvo en la escuela primaria, cuando ella recién aprendía a sumar y restar.

"Mi familia era pobre y vivíamos en los 'proyectos' (complejos habitacionales para familias pobres), pero mi hermano y yo fuimos a la escuela primaria en Brooklyn Heights, una área de clase adinerada. En mi clase, los únicos estudiantes de color éramos un muchacho afroamericano y yo, el resto eran anglosajones. Pero una maestra nos puso especial atención y nos ayudó a progresar animándonos y escribiendo notitas en nuestros cuadernos como 'Por favor, sigue así, eres muy inteligente'. Eso fue fundamental", comenta García.

Ya como decana en el Colegio Comunitario Eugenio María de Hostos, en Sur Bronx, ella empezó a ayudar como mentora a colegas. "Mi filosofía es: Si una persona acoge a otra en nuestra profesión, ésta última crecerá y podremos retribuir a nuestras comunidades".

Hoy, García dirige The Millenium Program a través del cual prepara gente de color a convertirse en presidentes de instituciones. Una vez al año, en verano, enseña y elige a una persona con la que mantiene comunicación seguido. Normalmente trabaja con mujeres adultas latinas, pero también lo hace de vez en cuando con jóvenes afroamericanos.

"Para las latinas es una gran necesidad tener mentores, porque normalmente crecemos creyendo que estamos destinadas a casarnos, tener e hijos y eso es suficiente, pero esta realidad no es para muchas mujeres y ellas necesitan una red, un empuje para progresar profesionalmente", enfatiza García.

acarrion@hoyllc.com

Sugerencias para los mentores

♦ Escuchar bien los sueños del joven que solicita ayuda. Y hay que darle ánimo y la experiencia completa.

♦ Dar críticas constructivas, dar ánimo, ofrecer muchos recursos e identificar lo que necesita cada persona.

♦ Ser honesto. "Si alguien quiere ser doctor y le va pésimo, debes decirle que tal vez ese no sea el camino".

Para los que buscan un mentor

♦ Lo primero que se debe de hacer es identificar qué quieres y por qué deseas que tal persona sea tu mentor.

♦ Luego debes acercarte a la persona, decirle 'Me interesa hacer esto pero no sé cómo, ¿Me puedes ayudar?'

♦ Ser consciente de que un mentor no es para siempre, normalmente son ayudas temporales, aunque algunos se convierten en buenas amistades.