El conflicto interno que está viviendo Honduras desde el pasado domingo, cuando fue destituido el presidente Manuel Zelaya y el Congreso del país instauró un nuevo gobierno, no ha sido ajeno a la sede consular de Los Ángeles.
Desde el lunes, los teléfonos del consulado no han parado de sonar. Y las protestas a favor y en contra de lo que está sucediendo en el país centroamericano han llegado hasta el edificio, donde se encuentra ubicada la representación diplomática.
Con casi doce años en el cargo de Cónsul General de Honduras en esta ciudad, Vivian Panting, está viviendo una de las crisis más difíciles de su país. Después de sobrellevar terremotos y huracanes, jamás imaginó que viviría una situación como esta.
Panting se ha limitado a ser observadora de la realidad que afronta actualmente Honduras, después de que se destituyera al presidente y se instaurará un nuevo gobierno y con él un nuevo Canciller.
"Continúo respetuosa de las formalidades diplomáticas como una observadora de lo que está pasando en Honduras", comentó Panting a HOY. Al mismo tiempo, confirmó que la nueva cancillería ya se comunicó con ella. "Yo, dentro de lo posible, estoy al margen de la situación política, de pie como diplomática y triste como hondureña".
"El consulado sigue funcionando normalmente", dijo Panting.
Al preguntársele si los documentos que se emiten actualmente son válidos, afirmó que "Sí, porque estamos actuando de acuerdo a la ley que indica los procedimientos sobre trámites consulares".
Panting dijo que ella se reporta a la Dirección Consular de la Cancillería.
"Hay una cadena jerárquica dentro de nuestro sistema. Nosotros nos reportamos a la dirección Consular en Honduras, es el mismo jefe inmediato. Las gestiones locales, algunas veces, las consulto con el embajador en [Washington] D.C., los reportes sobre actividades y gestiones consulares se hacen una vez al mes y se envían vía e-mail o por correo expreso", explicó Panting.
Actualmente, Panting dijo que están viviendo una situación "atípica, que esperamos se resuelva lo más rápido posible."
pdiaz@hoyllc.com
Desde el lunes, los teléfonos del consulado no han parado de sonar. Y las protestas a favor y en contra de lo que está sucediendo en el país centroamericano han llegado hasta el edificio, donde se encuentra ubicada la representación diplomática.
Con casi doce años en el cargo de Cónsul General de Honduras en esta ciudad, Vivian Panting, está viviendo una de las crisis más difíciles de su país. Después de sobrellevar terremotos y huracanes, jamás imaginó que viviría una situación como esta.
Panting se ha limitado a ser observadora de la realidad que afronta actualmente Honduras, después de que se destituyera al presidente y se instaurará un nuevo gobierno y con él un nuevo Canciller.
"Continúo respetuosa de las formalidades diplomáticas como una observadora de lo que está pasando en Honduras", comentó Panting a HOY. Al mismo tiempo, confirmó que la nueva cancillería ya se comunicó con ella. "Yo, dentro de lo posible, estoy al margen de la situación política, de pie como diplomática y triste como hondureña".
"El consulado sigue funcionando normalmente", dijo Panting.
Al preguntársele si los documentos que se emiten actualmente son válidos, afirmó que "Sí, porque estamos actuando de acuerdo a la ley que indica los procedimientos sobre trámites consulares".
Panting dijo que ella se reporta a la Dirección Consular de la Cancillería.
"Hay una cadena jerárquica dentro de nuestro sistema. Nosotros nos reportamos a la dirección Consular en Honduras, es el mismo jefe inmediato. Las gestiones locales, algunas veces, las consulto con el embajador en [Washington] D.C., los reportes sobre actividades y gestiones consulares se hacen una vez al mes y se envían vía e-mail o por correo expreso", explicó Panting.
Actualmente, Panting dijo que están viviendo una situación "atípica, que esperamos se resuelva lo más rápido posible."
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