Dichoso de haber vestido al Papa Juan Pablo II

Artista muestra foto de papa en la vestimenta que él diseñó

Vestir a un actor, cantante o político puede ser muy prestigioso para un diseñador. Pero haber vestido al Papa Juan Pablo II, mundialmente querido y respetado y quien será beatificado este primero de mayo, es simplemente el máximo honor en la vida del artista mexicano Lalo García.

Sentado en la cochera de su hogar en Mission Hills, en el Valle de San Fernando, el artista de 58 años de edad dejó sus pinceles a un lado para compartir con HOY que se une al júbilo de todas aquellas personas que esperan este domingo la beatificación de Juan Pablo II, quien falleció el 2 de abril de 2005 luego de ser el jefe máximo de la Iglesia Católica de 1978 al 2005.

 “El Papa fue una figura muy carismática, siempre con la meta de unir a los pueblos y con mensaje de paz para todas las culturas y todas las creencias”, expresó García. “Para mí es un honor y un milagro presenciar este acto histórico; así como saber que yo diseñé para él”, agregó.

Como si hubiera sido ayer, el artista dijo que nunca se imaginó que hacer dibujos de su pueblo natal en la escuela secundaria lo llevaría a diseñar arte sacro, litúrgico y hacer ambientación sacra en Estados Unidos. Mucho menos imaginó diseñar casullas, mitras o estolas para Juan Pablo II sin haber estudiado.

Nacido en el humilde rancho La Cieneguita, en Michoacán, México, García se mudó con sus padres a los 13 años de edad al Valle de San Fernando. El cambio de cultura, tradición y lenguaje fue muy difícil para él. No obstante, gracias a ese drástico cambio, su vida también cambió de forma radical, pero positivamente.

“Mudarme no fue como cambiar de país sino como de planeta. Llegué a Estados Unidos cuando estaba el movimiento chicano, la Guerra de Vietnam y el movimiento de libertad de los afroamericanos. Fue un choque cultural terrible”, expresó García.

Estar acostumbrado a una escuelita de decenas de niños para llegar a un plantel de 1,200 estudiantes y donde solamente conoció a cinco compañeros que hablaban español, también traumático para el inmigrante por lo que se refugió en hacer dibujos de su pueblo.

Su apego por el arte y gusto por los bailes de su país lo llevaron a convertirse con los años en rotulista y fundador de un grupo de danzas mexicanas que participaba en eventos culturales y religiosos. “Y precisamente fue en un evento de la Arquidiócesis donde mi grupo de danzas participó y donde la compañía Martínez and Murphy, Inc., que formaba parte del evento, se interesó en el vestuario azteca que yo había confeccionado para el grupo”, dijo García.

Martínez y Murphy, Inc., se especializaba en crear arte sacro, litúrgico y ambientación sacra, pero al ver el trabajo laborioso del artista, la empresa no dudo en que el inmigrante podía elaborar bellos diseños para su compañía. Un mes después de conocerlo, un febrero de 1987, García se convirtió en diseñador y artista de la empresa y unos cuantos meses después se le encomendó hacer un juego de mitra, casulla y estola para la visita en septiembre del Papa Juan Pablo II a Los Ángeles.

También se le asignó el diseño de las vestimentas de 350 obispos que venían junto al entonces Sumo Pontífice. “En un comunicado se le pidió a los feligreses de las iglesias católicas de la región de Los Ángeles que contribuyeran con retazos de telas de sus países natales para decorar la vestimenta de tres piezas”, dijo García, quien se encargó de cortar cada uno de los retazos en cuadros, separarlos por colores y zurcirlos al juego.

Tanto García como los compañeros que le ayudaron al proyecto esperaron ansiosos ver al Papa con el juego que habían hecho. “Finalmente, cuando lo vimos salir al público con la vestimenta nos llenamos de júbilo”, agregó.

Meses después, el artista diseñó una estola para el Papa y otros tres trajes que su compañía le regaló Juan Pablo II. Reflexión Más de 20 años después, García reflexiona sobre su trabajo y acepta que no puede ser más que una bendición y un milagro en su vida el haber hecho la vestimenta de un futuro santo.

“Fueron mis manos las que crearon los diseños”, dijo sonriente y viéndose las manos. “La gente misma del pueblo que sabía de mi trabajo me tocaba cuando iba de visita como queriendo extraer una cierta energía que poseía por haber creado esas vestimentas”, agregó García. “Quien le haya hecho los guaraches o la tilma al ahora santo Juan Diego, no tuvo la oportunidad de ver su canonización y decir orgulloso lo que hizo para él. Sin embargo, yo tengo la rara satisfacción de decir lo hice para el Papa ahora en la antesala a la beatificación”, indicó. A partir de 1995,

García se retiró del diseño y siguió con la tarea de difundir su cultura a través de la danza y la pintura. Actualmente, su vida está dedicada por completo a los pinceles y al lienzo, pero nunca olvidará el privilegio de ver al Papa antes de que fuera beatificado. La beatificación de Juan Pablo II se dio a conocer el pasado 14 de enero.

El Papa Benedicto XVI, fijó la fecha para este primero de mayo, día en que el fallecido Papa polaco obtendrá el titulo de bendito, -nombre que la iglesia católica le da a un mártir o cristiano cuando se le atribuye un milagro. En este caso, la Iglesia le atribuyó la sanación de la hermana francesa Marie Simon-Pierre, que padecía de mal de Parkinson.

Nacido en Wadowice en 1920, Karol Wojtyla, fue la primera persona electa papa en 1978, que en 455 años no era de una provincia italiana. Se espera que a la ceremonia asistan cientos de miles de creyentes, ya que en la historia de la Iglesia católica nunca se había visto que un Papa beatificara a su predecesor. Para ser considerado santo, otro segundo milagro necesita ser atribuido, estudiado y aprobado por expertos.

Foto de Selene Rivera

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Los Ángeles

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Selene Rivera es contribuidor Vívelohoy

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