La encrucijada de Obama en Afganistán

Por en Mundo 03/12/12 11:06am

La muerte de 16 civiles afganos a manos de un soldado de EEUU podría comprometer las negociaciones entre Kabul y Washington para permitir bases militares estadounidenses en Afganistán más allá de 2014 a fin de mantener a raya al Talibán.

La masacre se produce semanas después de que varios ejemplares del Corán fueron quemados por accidente en una base militar estadounidense en Afganistán, lo cual provocó protestas callejeras que dejaron 41 afganos muertos, y seis militares de EEUU muertos a tiros por parte de tropas afganas.

EEUU apostaba por un retirada ordenada de las tropas de ese país al que invadió a finales de 2001 para derrocar al Talibán, luego de los ataques del 9/11.  Este septiembre se esperaba el regreso a EEUU de al menos 20,000 tropas, de acuerdo con Los Angeles Times.

El incidente pone a la Casa Blanca en una encrucijada.

El rotativo angelino señala que si el presidente Barack Obama acelera la retirada de tropas estadounidenses de Afganistán, corre el riesgo de que las fuerzas de seguridad afganas colapsen debido a deficiencias de entrenamiento y al abuso de drogas. Por otro lado, si EEUU ralentiza la retirada sería dificil convencer al electorado estadounidense de que realmente se ha progresado en Afganistán en momentos en que los aspirantes republicanos a la Presidencia han criticado agudamente el récord en política exterior de Obama, agregó el Times.

El rotativo angelino cita un informe con base a entrevista hechas a talibanes capturados, quienes afirmaron que el movimiento insurgente está esperando la retirada de la Fuerza Internacional de Seguridad Interancional (ISAF) de la OTAN, liderada por EEUU para recuperar el poder.

“Una vez que ISAF ya no sea un factor, el Talibán considera que la victoria es inevitable”, dice el informe según el Times. “El Talibán tiene la plena confianza en su capacidad de subyugar a las fuerzas afganas”.

El Talibán ha jurado vengar la muerte de los 16 civiles.  En tanto, el soldado está bajo custodia militar de EEUU mientras se investigan los motivos de su ataque y su estabilidad mental, reportó CNN.

Washington esperaba utilizar la próxima cumbre de la OTAN a celebrarse en mayo en Chicago para avanzar el acuerdo de las bases militares con Afganistán. La masacre para hacer cambiado el tenor de esa reunión ante la airada protesta del presidente afgano Hamid Karzai que calificó de “asesinato” la muerte de los 16 civiles afganos.

“Es un incidente muy trágico en particular porque los gobiernos de Afganistán y de EEUU intentan firmar una acuerdo estratégico a largo plazo”, dijo a Aljazeera Najeeb Azizi, analista afgano con sede en Kabul.

“El pueblo afgano está recibiendo un mensaje sumamente negativo: si las fuerzas armadas de EEUU permanecen en Afganistán más allá de 2004 y su actitud y conducta sigue siendo la mismo – matar a civiles inocentes –  entonces, cuáles serán las consecuencias y cómo responderá el pueblo afgano a eso”, agregó.

De acuerdo con The Washington Post,  el incidente ha exacerbado un sentimiento antiestadounidense en Afganistán y a medida que crece el pesimismo entre los estadounidense sobre la misión en ese país.

“Sospecho que la Casa Blanca está desesperándose”, dijo a Los Angeles Times Stephen Biddle, del Council on Foreing Relations de Washington. “Ellos intentan hacer un retirada lenta y razonada, y ellos siguen siguen teniendo reveses que crean estos problemas y dificultades políticas”.