Nigeria vive zozobra tras matanza
Varios disparos se escucharon el martes en la noche en la periferia de Jos (centro de Nigeria) llevando a los habitantes a refugiarse en los cuarteles de policía, indicaron testigos.

La tensión es sumamente intensa en la región de Jos desde los disturbios que dejaron varios centenares de muertos el pasado fin de semana.

"Hemos oído disparos. Todos los habitantes del barrio huyeron", declaró a la AFP Josephine Emmanuel, una habitante de Bukka Uku, situado a 4 km de Jos.

"Estamos refugiados en los cuarteles de la policía", añadió por teléfono.

"Estamos muy asustados, se oyen disparos. Estamos todos con las familas ahora en el cuartel. Es más seguro", declaró otro residente, Mohammed Lado.

Las tropas nigerianas patrullaban el martes las aldeas de la región de Jos (centro), en un ambiente de enorme tensión dos días después de la masacre de al menos 500 granjeros cristianos, muertos a machetazos y quemados vivos por ganaderos musulmanes.

Bajo una calma aparente, subyacía esa tensión en unos pueblos traumatizados que entierran desde el domingo a sus muertos. Muchas de las víctimas eran mujeres, algunas embarazadas, y niños de todas las edades.

"Vamos a vengarnos", murmuraba un joven durante un entierro el lunes en Dogo Nahawa, una de las tres aldeas atacadas, donde un periodista musulmán que cubría el funeral estuvo a punto de ser linchado.

Según una fuente militar, un soldado resultó muerto el lunes en Bukuru, a 20 km de Jos, cuando intentaba calmar a los jóvenes cristianos que planeaban represalias.

Muchas personas huían de la zona ante el temor de nuevos ataques.

"Nos vamos de Tin-Tin nuestro pueblo que puede ser el próximo blanco", dijo a la AFP Patricia Silas, una mujer de 30 años con su hijo de seis meses a cuestas.

Los de la etnia fulani "hicieron llamadas para advertir sobre un nuevo ataque. Tomamos muy en serio esas amenazas, no queremos que nos encuentren desprevenidos", dijo Patricia. El ejército se desplegó en la región, que se encuentra en estado de alerta máxima desde el domingo por la noche por orden del presidente interino Goodluck Jonathan.

La región ya se encontraba bajo toque de queda de las 18H00 hasta las 06H00 de la mañana desde el anterior episodio de violencia de enero.

MATANZA