Unos 600 manifestantes latinos, judíos y afroamericanos impidieron ayer el paso a una veintena de neonazis que pretendían realizar un acto contra jornaleros en un centro comercial de Riverside, y que tuvieron que retirarse tras una valla policial.
La Policía detuvo a un miembro del grupo Boinas Cafés, formado por veteranos de guerra mexicano-estadounidenses, que sostuvieron por lo menos tres connatos de pleito con los neonazis, quienes se retiraron gritando "Poder blanco" y "Heil Hitler", bajo protección policial.
Los integrantes del Movimiento Nacional Socialista –en referencia al partido nazi alemán de Adolfo Hitler- intentó durante casi tres horas acercarse a una esquina donde regularmente se reúnen jornaleros.
"Los ilegales son los culpables de la situación económica que vivimos; podemos ser una nueva potencia si expulsamos a ilegales, homosexuales y judíos", clamaba Jeff Hall, dirigente estatal del grupo nazi.
"Sólo aquellos de sangre blanca pura pueden ser miembros de la nación", agregó.
El grupo, que portaba banderas con esvásticas, trataba de imponer sus consignas y discursos con altavoces, pero pronto se vio rebasado en número por otros contingentes que ondeaban pabellones de Israel, México y Estados Unidos.
Fue entonces cuando los Boinas Cafés derribaron una valla que había instalado la policía y alcanzaron a llegar hasta los neonazis, por lo que la policía arrestó a un hombre identificado como Gerónimo Rivera, de unos 30 años, bajo cargos de agresión.
CALIFORNIA
La Policía detuvo a un miembro del grupo Boinas Cafés, formado por veteranos de guerra mexicano-estadounidenses, que sostuvieron por lo menos tres connatos de pleito con los neonazis, quienes se retiraron gritando "Poder blanco" y "Heil Hitler", bajo protección policial.
Los integrantes del Movimiento Nacional Socialista –en referencia al partido nazi alemán de Adolfo Hitler- intentó durante casi tres horas acercarse a una esquina donde regularmente se reúnen jornaleros.
"Los ilegales son los culpables de la situación económica que vivimos; podemos ser una nueva potencia si expulsamos a ilegales, homosexuales y judíos", clamaba Jeff Hall, dirigente estatal del grupo nazi.
"Sólo aquellos de sangre blanca pura pueden ser miembros de la nación", agregó.
El grupo, que portaba banderas con esvásticas, trataba de imponer sus consignas y discursos con altavoces, pero pronto se vio rebasado en número por otros contingentes que ondeaban pabellones de Israel, México y Estados Unidos.
Fue entonces cuando los Boinas Cafés derribaron una valla que había instalado la policía y alcanzaron a llegar hasta los neonazis, por lo que la policía arrestó a un hombre identificado como Gerónimo Rivera, de unos 30 años, bajo cargos de agresión.
CALIFORNIA

